Vallecas estalla contra Presa: nuevas pintadas, 6.000 euros de multa y amenaza de cierre total

Vallecas estalla contra Presa: nuevas pintadas, 6.000 euros de multa y amenaza de cierre total

La tensión en el entorno franjirrojo no deja de crecer tras el accidentado regreso a su feudo; la Federación castiga al club por los incidentes que obligaron a suspender el choque frente al Athletic

El Rayo Vallecano atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. La guerra abierta entre la afición y el presidente, Raúl Martín Presa, continúa recrudeciéndose y el Estadio de Vallecas vuelve a convertirse en el escenario de una protesta sin fin.

Las pintadas contra el máximo dirigente se multiplican en el entorno del recinto, mientras la sanción impuesta por la Real Federación Española de Fútbol añade un nuevo problema a una temporada que ya comenzó marcada por las deficiencias de las instalaciones y el exilio temporal del equipo.

La situación amenaza con enquistarse. El descontento de buena parte del rayismo, que viene de lejos, alcanzó una nueva dimensión el pasado sábado, cuando el encuentro ante el Athletic Club tuvo que suspenderse después de que se lanzaran aviones de papel, pequeñas pelotas de plástico y otros objetos al terreno de juego. El partido apenas pudo disputarse durante 13 minutos antes de que el colegiado decretara su suspensión definitiva, tras varios intentos fallidos de reanudarlo y siguiendo la recomendación de los responsables de seguridad.

Más pintadas contra Raúl Martín Presa en Vallecas

El conflicto entre la grada y los dirigentes sigue dejando huella en las calles del barrio. Las pintadas contra Presa se han convertido en una de las expresiones más visibles del malestar de los seguidores franjirrojos, que responsabilizan a la presidencia del deterioro que ha sufrido el estadio y reclaman soluciones para garantizar que el equipo pueda competir con normalidad en su casa.

Los mensajes contra el dirigente ya habían aparecido anteriormente en el entorno del recinto, con consignas como «Presa vete ya» y «El Rayo es de la afición». La protesta se ha extendido en un contexto de desconfianza hacia la gestión del club y de reivindicación del vínculo histórico entre el equipo y Vallecas.

El regreso al estadio, después de varias jornadas lejos de su feudo por los problemas de seguridad y salubridad detectados en las instalaciones, debía servir para pasar página. Sin embargo, terminó agravando aún más el enfrentamiento. La protesta del sábado evidenció que la reapertura no ha resuelto el problema de fondo y es que una gran parte de la afición sigue sin aceptar la gestión de Presa y exige respuestas.

6.000 euros de multa y cierre parcial del estadio

A la crisis social se ha sumado ahora la respuesta disciplinaria. El Comité de Disciplina de la RFEF ha sancionado al Rayo Vallecano con una multa de 6.000 euros y el cierre parcial de Vallecas durante un partido, limitado al fondo situado sobre la zona de vestuarios, desde donde se produjeron parte de los lanzamientos.

El organismo federativo considera que el club incurrió en una infracción grave por alteración del orden del encuentro, conforme al artículo 107.1, en relación con el artículo 15 del Código Disciplinario. Además, ha requerido a la entidad que identifique los sectores concretos desde los que se arrojaron los objetos y le ha advertido de que una posible reincidencia podría acarrear la clausura total de sus instalaciones.

El castigo añade presión a una entidad que ya tenía suficientes frentes abiertos. La sanción llega, además, en vísperas de la próxima cita liguera como local, prevista para el 24 de octubre frente al Elche, en una situación todavía condicionada por los problemas que arrastra el estadio.

El Rayo-Athletic sigue pendiente de fecha

La resolución federativa tampoco ha despejado cuándo se completarán los minutos pendientes del partido ante el Athletic. El Comité de Disciplina ha trasladado el asunto al Juez Único de Competición, al que corresponde tomar una decisión sobre la reanudación del encuentro.

Mientras tanto, el Rayo continúa atrapado entre las consecuencias de la suspensión, las sanciones y un conflicto institucional que amenaza con ir a más. El equipo ocupa la decimotercera posición, con ocho puntos después de siete partidos, pero la preocupación en Vallecas trasciende la clasificación. La conservación de las instalaciones, la relación con la afición y la incertidumbre sobre el futuro inmediato del estadio mantienen abierto un frente que no parece tener una solución cercana.

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