«Mi padre era albañil y mi madre, ama de casa. Mi padre salía a trabajar a las seis de la mañana y volvía por la noche», ha recordado siempre un Pep Guardiola que, en casa, siempre ha querido seguir con una imagen familiar muy diferente a la que proyecta en las ruedas de prensa
Tras dejar el Manchester City, Pep Guardiola se encuentra en un momento vital de su vida en el que pretende desconectar del mundo del fútbol durante unos meses, tras toda la vida ligado al mundo del fútbol. El técnico de Santpedor abandonó la Premier el pasado verano y ahora son muchos los clubes y selecciones que, sin suerte, han tratado de captarlo.
Todo el mundo habla de Pep, quien a lo largo de su trayectoria ha destacado siempre por ser un defensor claro del catalanismo. Una imagen del exfutbolista y ahora entrenador que su padre, Valentí Guardiola, ha desmontado en cierta manera, contado en varias ocasiones una curiosidad de su vida familiar que desmonta la imagen pública de Pep Guardiola.
«Aquí en casa siempre le llamamos José. Nada de Pep. Un día le dijo a su madre: ‘Aquí en casa soy José'», relató Valentí al recordar una de las muchas anécdotas de la vida de su hijo. Una confesión que muestra, también, una cara completamente distinta de uno de los entrenadores más reconocidos del fútbol mundial. Detrás del personaje, del técnico de los títulos y de la figura pública que ha pasado más de una década en la Premier League, sigue estando aquel niño de Santpedor que creció en una familia trabajadora.
El padre de Pep Guardiola, un albañil que marcó su carácter
El propio Guardiola ha hablado recientemente de la influencia de sus padres y de cómo aquella infancia terminó moldeando su manera de entender la vida y el fútbol. «Mi padre era albañil y mi madre, ama de casa. Mi padre salía a trabajar a las seis de la mañana y volvía por la noche”, recordó Pep Guardiola al hablar de sus orígenes.
Valentí, su padre, también ha explicado que siempre quiso transmitir a sus hijos valores como el esfuerzo, el ahorro y la educación. “Estoy muy orgulloso de mis hijos porque tienen buen corazón. Les hemos dado una buena educación y les hemos enseñado que en la vida se sale adelante con ahorro y trabajo”. Y las historias que cuenta sobre Pep distan mucho de la imagen solemne que hoy puede proyectar el entrenador, habiéndosela granjeado a lo largo de su carrera en numerosas ruedas de prensa.
Cuando apenas tenía cinco años, por ejemplo, el pequeño Guardiola pintó con rotuladores las paredes de la plaza del ayuntamiento de Santpedor. Valentí no dudó en ponerle a limpiar lo que había hecho: “Le di un cubo y un cepillo y le dije que lo limpiase”.
De Santpedor al Barça en un Renault 5
La llegada de Guardiola a La Masia tampoco fue fruto de un proyecto de familia centrado en convertir al joven Pep en una estrella futbolística. Según explicó su padre, todo comenzó de una manera bastante casual. Valentí jugaba al ajedrez con un amigo y en una ocasión llevó consigo a su hijo. Su acompañante se fijó en las condiciones futbolísticas del pequeño y le hizo una recomendación: debía llevarlo a probar con el Barcelona. Y así lo hizo. Valentí llevó a Pep a las pruebas del Barça en su Renault 5. El primer día, sin embargo, no fue precisamente prometedor.
“El primer día no tocó balón. Estaba muy enfadado”, recordó su padre. Pese a ello, le dieron una nueva oportunidad. En la siguiente sí consiguió destacar y aquel episodio terminó siendo el comienzo de una trayectoria que le llevaría primero a convertirse en futbolista del Barcelona y, posteriormente, en uno de los entrenadores más reconocidos de las últimas décadas.

La relación entre Pep Guardiola y su padre Valentí
La relación entre Pep Guardiola y su padre, Valentí, ha sido muy estrecha a lo largo de los años pese a la distancia. Guardiola ha reconocido recientemente la importancia de su padre, de 95 años, en esta nueva etapa de su vida después de abandonar el banquillo del Manchester City.
En una conversación reciente, el técnico explicó que una de las cosas que quería hacer durante su parón del fútbol era pasar más tiempo con sus hijos, sus hermanas, su hermano y su padre. También reveló uno de los consejos que continúa recibiendo de Valentí: “Sé amable con la gente todo el tiempo”.
No es casualidad que Valentí estuviera presente también en uno de los momentos más emotivos de la carrera de su hijo. Cuando Guardiola se despidió del Manchester City en mayo de 2026 después de una década en el club, anunció que su padre viajaría desde Santpedor para acompañarle en ese último partido.





