España se mide esta madrugada a Uruguay en un duelo clave del Mundial 2026. En la previa, Unai Simón analiza el momento de la selección y deja varios mensajes claros sobre el grupo, las críticas y el papel de Nico Williams y Lamine Yamal, dejando claro que la clave está en el grupo completo
España se enfrentará hoy contra Uruguay por la madrugada, un partido que es decisivo para el combinado ‘charrúa’. Antes del encuentro, el portero Unai Simón ha analizado en Cadena Ser el momento en el que se encuentra el equipo y la importancia de ser un conjunto por encima de lo individual.
Unai Simón se ha mostrado totalmente tranquilo con el inicio del Mundial e incluso ha comentado que no le pareció raro todas las criticas que tuvieron después del empate contra Cabo Verde entendiendo que en el mundo en el que vivimos se habla y se comenta sobre todo. Recordó que este momento lo vivió ya en la Eucopa cuando empató contra Polonia y Uruguay, que fueron criticados, y cuando terminaron el torneo todo el mundo los felicitaba. «Me acuerdo de la Eurocopa de 2021, que empatamos con Polonia y Suecia. Le doy importancia a las cosas a las que hay que dársela. Lo de Cabo Verde fue inesperado. Todos veíamos la posibilidad de ganar, no con facilidad, pero sí con solvencia. Y no lo conseguimos2.» Desde ese día no le da importancia a nada que no lo sea.
Aunque reconoce que todo se calmó cuando llegó la victoria contra Arabia saudí. «Sirvió para calmar un poco las aguas».
En su cabeza solo hay dos cosas importantes ahora mismo, el partido contra Uruguay y su ilusión por jugar seis partidos más. Sin dejar de nombrar que a todo el equipo le gustaría ganas y levantar ese trofeo el 20 de julio.
«No dependemos de Nico Williams y Lamine Yamal»
En la Eurocopa Nico y Lamine hicieron grandes partidos y ahora mismo son dos de las ‘estrellas’ del equipo. Pero el portero de la ‘Roja’ ha querido matizar sobre la dependencia que, según la gente, tiene el equipo sobre ellos. Según ha comentado el equipo no tiene la misma percepción y habla de ‘exageración’.
Esta claro que se trata de jugadores que son ‘diferentes’, pero que el rendimiento del equipo no depende únicamente de ellos, recordando que los logros son en equipo y no de cada uno individualmente, poniendo ejemplos como el partido ante Alemania donde Olmo tuvo una gran implicación que partió con un rol secundario y terminó siendo decisivo en el torneo, incluso como uno de los máximos goleadores. Este es el ejemplo perfecto de que hay que aparecer en momentos claves. «No vivo de espaldas a la realidad, son dos jugadores diferenciales para nosotros, pero no dependemos de ellos. Al final, la Eurocopa la ganamos con los que estaban en el campo y con los que salieron del banquillo. Mikel Merino el día de Alemania; Dani Olmo, que no contaba mucho, y acabó siendo máximo goleador. Esa es nuestra fuerza. La fuerza es el grupo. ¿Qué son determinantes? Sí, lo son. Pero no dependemos de ellos».
Las dos estrellas son importantes en el equipo y piezas importantes pero insiste en que el equipo no debe ni puede depender de ellos a nivel total ya que cuentan con una plantilla que es muy buena para darlo todo incluso cuando ellos tengan un día malo. «Tenemos una selección bastante competitiva para, en momentos sin Nico y Lamine, poder alcanzar esa final que todos deseamos».

Un vestuario competitivo y una portería exigente
Unai Simón también ha querido explicar cómo se vive el día a día dentro de la selección, tanto en el vestuario como en una portería, donde el margen de error es demasiado. No se trata de un ambiente relajado ni cómodo, sino de que cada entrenamiento cuenta y donde todos los jugadores se sienten obligados a rendir al máximo.
«La portería de la selección no permite relajación”, explicaba el portero siendo consciente de que su posición podría ser la más exigente ya que de ellos depende todo.
Simón también ha hablado de la defensa y de las diferentes características que aportan los centrales del equipo. Sobre Laporte, ha destacado su fiabilidad y experiencia. “Es un jugador con mucha experiencia y con el bagaje suficiente para medir los tiempos del partido”. «Con balón es difícil que pueda meterse en un problema y en defensa tiene la experiencia de saber, en cada situación, mantener la línea, cuándo meterse atrás, cuándo salir…
Pau Cubarsí es un chute de energía en el campo y un ‘agresivo’. “Tiene esa garra de un chaval joven que presiona, que muerde, que va a la espalda, que se anticipa”, destacando cómo su estilo aporta dinamismo al equipo. «Es un poco más alocado, pero le da mucho dinamismo al juego. Cubre muy bien la espalda de Ayme cuando sale a achicar espacios. Se complementan muy bien. Y no hemos visto a Eric Garcia y Marc Pubill, pero evidentemente los veo entrenar y son de un bagaje parecido al de Pau. Tienen mucha energía y eso es muy importante».
Pero sabe que estos dos perfiles se complementan bien. Como siempre dicen, la experiencia y la juventud hace mucho.
Eric García o Marc Pubill, a quienes ha definido como futbolistas con mucha energía y un nivel muy similar en cuanto a actitud competitiva, algo que considera clave en un torneo tan exigente.
Hablando de jugadores no ha querido dejar atrás a Nico ante Uruguay. explicando que si lo ve al 100% para el partido y que ha ido mejorando como Lamine. Pero él y también Lamine han ido mejorando con el paso de los días. «Se ha hecho una recuperación conservadora. El objetivo es que estén disponibles y al 100% para las eliminatorias. El míster también sabe de estas situaciones, habla con ellos y sabe cómo se encuentran. A Nico, yo le veo entrenar y le veo muy bien».
Rivales, análisis y mentalidad
El portero ha explicado que, en partidos recientes, el equipo ha tenido momentos en los que ha perdido un poco el control, especialmente en los minutos finales, algo que considera habitual en este tipo de torneos que son tan exigentes.
El ejemplo que ha puesto ha sido lo ocurrido en el último partido, donde el equipo terminó sufriendo más de lo previsto en el tramo final. “Cuando me preocupé fue a partir del 80’”, ha reconocido. Reconoció que fue cuando el rival acumuló más presencia ofensiva y el partido se volvió más desordenado.
Pero él señala estos altibajos porque son normales y parte del fútbol de la élite. En su opinión, no se trata tanto de errores puntuales como de dinámicas del propio juego, en las que un equipo puede pasar de dominar a sufrir en cuestión de minutos.
Por eso, ha insistido en la importancia de mantener el equilibrio entre atacar y defender, sobre todo en encuentros cerrados en los que cualquier acción puede cambiar el resultado; sabiendo gestionar los momentos en los que el rival aprieta y evitando caer en un intercambio constante de ataques que pueda desordenar la estructura.
La autocrítica también es importante y reconoce que en algunos tramos el equipo estuvo más pendiente de marcar que de proteger su propia portería, algo que puede ser peligroso en partidos de máxima exigencia.
Sobre Uruguay, el portero ha dicho que tiene capacidad competitiva. Y la mentalidad de los jugadores es clara. “El que quiere ganar al Mundial tiene que ganar a los mejores”, una frase con la que ha querido dejar claro que no existen caminos sencillos.
A partir de ahí, el guardameta ha matizado que tampoco es conveniente sobreanalizar al rival de forma constante. «Con Uruguay no hay que obsesionarse tampoco, ¿no? Pensar lo justo, pero no todo el día». La cabeza en su sitio y ahora es concentrarse en sí mismo.
Eso sí, ha reconocido que el cuerpo técnico y los jugadores sí han analizado partidos recientes del combinado uruguayo, especialmente por tratarse de un rival directo en la fase de grupos.
De hecho, ha sido sincero al explicar que no sigue todos los partidos del torneo de forma obsesiva: “No me apetece ver un partido de Uzbekistán, por ejemplo. No vi el Portugal-Uzbekistán, lo siento mucho”. Dejando claro que su enfoque está centrado principalmente en los rivales que realmente afectan al camino de España.

Un Mundial exigente
Unai Simón ha querido hablar con naturalidad de cómo está viviendo este tramo del Mundial a nivel físico. Reconoce que el ritmo de competición, los viajes constantes y las condiciones de algunos terrenos de juego están empezando a notarse en el cuerpo.
Con sinceridad, ha explicado que arrastra ciertas molestias propias de este tipo de torneos. “Pues tengo las caderas un poco reventadas. Aquí los campos están un pelín duros, tenemos muchos viajes… se me están haciendo pesados”, destacando el cansancio acumulado.
Aunque está destrozado no quiere darle importancia porque no es nada preocupante. “Tengo la cadera un poco agarrotada, pero nada grave”. Además tiene pequeñas molestias como la muñeca, explicando que nota cierta pérdida de movilidad respecto a otros momentos de su carrera, algo habitual con el paso del tiempo y el desgaste competitivo.
El portero del Athletic ha insistido en que este tipo de sensaciones forman parte del día a día en un Mundial, siendo puntuales. “Son detalles puntuales, pero convives con ellos».
«Me encantaría llegar a los 35 años sin molestias, pero no conozco a ninguno que te diga que está de cojones”, ha querido resumir dejando claro que es muy dificil llegar a donde está él sin dolencias físicas.





