Unai Casillas, hermano menor de Iker Casillas: «Me gusta ver jugar al Madrid, pero soy simpatizante del Barça»

Unai Casillas, hermano menor de Iker Casillas: «Me gusta ver jugar al Madrid, pero soy simpatizante del Barça»

«Es gratificante ser su hermano. Hablo bien de él cuando alguien no lo conoce y lo defiendo cuando le atacan», reconocía el pequeño de los Casillas, quien jugó en Tercera división y ha construido su vida lejos de los focos. Siempre cerca, eso sí, de su hermano Iker, quien fuera portero del Real Madrid y la Selección

Hablar de la familia Casillas es hacerlo, casi siempre, de Iker. Del portero que levantó un Mundial, dos Eurocopas y tres Champions League, del capitán del Real Madrid y de la Selección… Y del hijo de José Luis y María del Carmen, dos padres que lo llevaron durante años desde Móstoles a los entrenamientos y le inculcaron que no perdiera nunca la cabeza.

Sin embargo, en aquella casa había otro niño. Unai Casillas, el pequeño de la familia, ha vivido toda su vida a la sombra de uno de los deportistas más famosos del país, aunque siempre con una idea muy clara que él mismo resumió en diciembre de 2011: «Yo soy Unai y él es Iker».

Unai Casillas, el pequeño de la casa

Unai Casillas creció en la misma casa que Iker Casillas, aunque con varios años de diferencia. Su nombre, como el de su hermano, tiene origen vasco; una elección de sus padres que se remonta a la etapa en la que José Luis estuvo destinado en el País Vasco. Y, como su hermano, también se crió entre balones, aunque nunca le dio por ponerse bajo palos.

Ya en junio de 2002, cuando Iker se convirtió en ‘San Iker’ tras la tanda de penaltis ante Irlanda en el Mundial de Corea y Japón, su padre destacaba en El País que en casa nadie presumía de nada. «Iker no hace ostentación de nada. Fíjese que las dos medallas de la octava y la novena las tiene en un cajón. Ni siquiera Unai alardea en el colegio de hermano célebre», explicaba José Luis Casillas sobre un Unai que por aquel entonces tenía 13 años.

«Ni siquiera Unai alardea en el colegio de hermano célebre», decía su padre, José Luis Casillas

Un mes antes, eso sí, Unai había vivido en primera persona una de las noches más importantes de la carrera de su hermano. En la final de la Novena, en Glasgow, fue junto a su padre al estadio, mientras su madre se quedaba en casa porque Iker no iba a ser titular. La lesión de César acabó dándole minutos y el resto es historia. «Estaba en casa. Mi marido y mi hijo pequeño fueron al estadio. Aquel día también fue muy emocionante», recordaba años después su madre a As.

Unai Casillas, del CD Móstoles a la universidad

Lejos de intentar seguir los pasos de Iker, Unai apostó por su propio camino. En junio de 2008, mientras España disputaba la Eurocopa que acabaría ganando, sus padres contaban a As que el pequeño estaba «en Dublín estudiando», y que si España llegaba a la final, también iría a animar. «También lo estamos de Unai», apostillaban, al hablar del orgullo que sentían por sus hijos.

El fútbol, en cualquier caso, nunca desapareció de su vida. En la temporada 10/11 fichó por el CD Móstoles, de Tercera división, donde jugaba como centrocampista mientras terminaba sus estudios universitarios. En una entrevista de aquella época, Unai Casillas llegó a explicar que no se planteaba dar el salto a la élite y que Iker, en los momentos delicados, le aconsejaba estar tranquilo y apoyarse en cosas ajenas al fútbol.

Telemadrid le dedicó incluso un reportaje en su programa ‘Madrid Directo’, en noviembre de 2010, en el que lo presentaba como el hermano del portero más famoso del mundo, alguien que «desde pequeño ha tenido que acostumbrarse a que le vean como el hermano de Iker Casillas». Una etiqueta que, lejos de pesarle, ha sabido llevar con naturalidad.

El hermano culé de Iker Casillas

La gran sorpresa llegó el 1 de diciembre de 2011, durante la presentación en el palco del Santiago Bernabéu de ‘La humildad del campeón’, el libro sobre la carrera de Iker. Allí, rodeado de madridismo y con Florentino Pérez presidiendo el acto, Unai confesó en COPE de qué equipo era: «Me gusta ver jugar al Madrid, apoyo a Iker pero soy simpatizante del Barça. No me escondo».

Tampoco se escondió ante el resto de medios presentes en el acto. «Soy del Barcelona y no tengo motivo alguno para ocultarlo», explicó el pequeño de los Casillas, quien dejó claro que aquello no afectaba en absoluto a la relación con su hermano: «Mi hermano me dice que el Real Madrid es un gran club y a mi me divierte ver al Real Madrid, pero soy del Barça. Eso sí, me alegro con sus éxitos».

Una confesión que llegaba, por cierto, en plena época de máxima tensión entre el Real Madrid de Mourinho y el Barcelona de Guardiola. Y es que el hermano del capitán madridista era culé, algo que en aquel contexto no dejaba de ser, cuanto menos, llamativo.

«Es gratificante ser su hermano»

Más allá de los colores, aquel día Unai habló de lo que de verdad importaba: su relación con Iker. Y lo hizo con palabras de admiración. «Es gratificante ser su hermano. Hablo bien de él cuando alguien no le conoce y le defiendo cuando le atacan», aseguró en COPE, donde también destacó la humildad y la sinceridad de su hermano.

Eso sí, dejó claro que nunca ha querido vivir de ser el hermano de: «No fardo por esto. Yo soy Unai y él es Iker». Una respuesta que resume a la perfección la manera en la que el pequeño de los Casillas ha llevado siempre la fama de su hermano mayor. Con cariño, con orgullo… Y a una distancia prudente de los focos.

Unai, siempre en los grandes momentos de Iker

Discreto, pero siempre presente. Así ha sido siempre la relación entre Unai e Iker Casillas. El 3 de enero de 2014, cuando nació Martín, el primer hijo de Iker y Sara Carbonero, Unai fue de los primeros en llegar a la clínica Ruber Internacional de Madrid, bajo la lluvia. A la salida, apenas atendió a Europa Press con unas pocas palabras: «Muy bien, muy bien, todo muy bien, muy contentos». Con el tiempo, además, se convertiría en el padrino del pequeño.

Unos meses después, en mayo de 2014, viajó junto a sus padres a Lisboa para ver en directo la final de la Champions League ante el Atlético de Madrid, la de la Décima, que Iker levantaría como capitán. Y cuando en el verano de 2015 su hermano puso rumbo al Oporto tras su salida del Real Madrid, Unai le dedicó un mensaje en Twitter, una red social en la que apenas se prodigaba: «Eres grande. Has hecho lo que debías. Te quiero mucho». En cualquier caso, la historia de los Casillas sigue escribiéndose en la portería. Martín, su ahijado, defiende hoy la portería de las categorías inferiores del Real Madrid.

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