Toni Grande: «La España de hoy tiene el alma de la campeona del mundo de 2010»

Toni Grande: «La España de hoy tiene el alma de la campeona del mundo de 2010»

El exsegundo entrenador de Vicente del Bosque compara la España de 2010 con la actual confirmando que puede ser el momento de la segunda estrella

16 años después de conquistar el primer mundial, España vuelve a estar a un paso de volver a escribir su nombre en la historia de los campeones del mundo. La selección española afronta una nueva final con el objetivo de sumar una segunda estrella. Su rival será Argentina, la última campeona del mundo, en un duelo que enfrentará a dos de las grandes potencias del fútbol internacional.

Toni Grande, exsegundo entrenador de Vicente del Bosque durante el exitoso Mundial de 2010, conoce bien lo que supone disputar un partido de estas características y ha querido dejar varias declaraciones. El técnico considera que existen varios puntos en común entre aquel equipo que levantó el trofeo en Johannesburgo y el conjunto dirigido por Luis de la Fuente.

La tranquilidad antes de la final

Grande recuerda cómo se vivieron las horas previas a la histórica final de Johannesburgo. «Por mi experiencia, deseaba que pasara el tiempo y que llegara ese día. Después de tanto tiempo concentrado, quería que se jugara el partido y que pasara lo que Dios quisiera. El jugador ya es muy consciente de lo que se va a jugar», explica.

El exseleccionador asistente destaca que Del Bosque tenía una fórmula muy clara para preparar al equipo. «Vicente incidía siempre en la tranquilidad ante el acontecimiento, en vivirlo como si fuera un día normal, todo con mucha normalidad», señala.

Eso sí, sin dejar de lado el trabajo táctico: «Se recordaban las cosas más lógicas: quién era peligroso en los córneres, en las faltas y todo aquello en lo que hay que incidir cuando te enfrentas a un equipo bueno».

Dos selecciones con una misma identidad

La España de 2010 conquistó el Mundial desde la solidez y el dominio del juego, una filosofía que Grande ve reflejada en el equipo actual. «El talento fue muy importante. Nuestro centro del campo era una maravilla: verles jugar, cómo ponían la pelota, cómo se entendían unos con otros y cómo pasaban el balón. Creo que aquel centro del campo era, como el de ahora, muy importante», afirma.

Para el técnico, la principal semejanza está precisamente en esa capacidad para controlar los partidos desde la medular, donde hoy sobresalen futbolistas como Rodri, Fabián Ruiz o Dani Olmo.

La unión del vestuario, una de las claves

Más allá del aspecto futbolístico, Grande considera que la convivencia durante un Mundial puede marcar la diferencia. «Es un equipo que tampoco es muy goleador, como era el nuestro, pero sí muy de llevar el juego, de tener personalidad en el campo. Y esa unión que había creo que es muy parecida a la que existe hoy», asegura.

Además, añade que «es más de un mes concentrado, sin vivir con tu familia y viviendo con tus compañeros. La unidad es muy importante. El comportamiento del día a día con gente diferente a la habitual influye mucho después en los partidos».

Grande también tuvo palabras de reconocimiento para el actual seleccionador, al que conoce desde hace años por su trabajo en las categorías inferiores.«Ya sabíamos de su valor: es un tipo muy humano, muy conocedor del fútbol y también de las categorías inferiores. Conoce prácticamente a todos los jugadores y ha demostrado que es un gran entrenador, que sabe llevar un grupo», destaca.

Una final de máxima exigencia ante Argentina

Sobre el partido ante la Albiceleste, el exsegundo entrenador de Del Bosque espera un duelo muy intenso, especialmente en el plano emocional.

«Espero un partido antipático», reconoce. En su opinión, Argentina intentará sacar a España de su partido porque «los argentinos son maestros en ese sentido. Van a intentar por todos los medios desquiciar al equipo español y hará falta tener mucha seriedad, no picarse e ir a lo nuestro. Espero un partido de mucho ‘cancherismo'».

Para Grande, Lionel Messi sigue siendo el futbolista que puede decidir una final por sí solo. «Es un mundo aparte. Para mí, no ha habido un jugador como él en el fútbol. Lo ha sido todo, lo ha ganado todo y ojalá que no tenga su día, porque no perdona las ocasiones que tiene», concluye.

España buscará este domingo repetir la historia de 2010. El reto vuelve a ser el mismo: mantener la calma, imponer su estilo y confiar en un grupo que sueña con conquistar la segunda estrella mundial.

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