Sergio Crespo deja clara la ambición del Caja87: «Estoy convencido de que llegaremos a la ACB»

Sergio Crespo deja clara la ambición del Caja87: «Estoy convencido de que llegaremos a la ACB»

Tras años en los que el baloncesto no terminaba de encontrar el rumbo en Sevilla, los hermanos Crespo (Gonzalo y Sergio) dieron forma en 2024 a un club que desea recuperar no solo el básket de élite para la ciudad, sino ese espíritu que caracterizo al antiguo Caja y se fue diluyendo entre proyectos desacertados

En días en los que la emoción está a flor de piel, ya que el Caja87 está inmerso en la pelea por al ascenso a Primera FEB, nos atiende Sergio Crespo, vicepresidente del conjunto hispalense. Desde la ambición, pero con los pies en el suelo, el dirigente repasa en Futeros no solo la actualidad del club, sino cómo vislumbran el futuro de una entidad que trabaja por (y para) recuperar el baloncesto de élite en Sevilla; es decir, llegar a la Liga ACB.

– Buenas tardes. ¿Cómo estás? ¿Hay nervios?

– Bien, deseoso de que llegue el sábado. No hay nerviosismo, pero sí ganas de que llegue el día del partido y podamos jugarlo, que al final el objetivo del club es el que es y no hay ansia por remontar, pero sí muchas ganas, muchas ganas sí que tenemos (comentaba justo antes de que el Caja87 remontase ante el Spanish Basketball Academy y se colase en la final por el ascenso).

– ¿Cambia mucho la perspectiva del club si se logra o no ascender?

– Sinceramente nosotros ahora mismo estamos centrados en el partido del sábado, no podemos pensar mucho más allá y estaría mal que lo hiciéramos, pero nosotros cuando presentamos el club, hace prácticamente dos años, dijimos que esto no era un club para dos días ni para tres, es un club para siempre y el objetivo del club, tal y como dijimos nosotros mismos, es que aspiramos a lo máximo. Es ahí donde nosotros queremos estar y cuanto antes estemos en lo máximo, mejor.

No tenemos prisa, pero tampoco tenemos pausa… Quiero decir, nosotros hemos sido muy claros y nos hemos puesto una autoexigencia muy clara y todo el mundo que ha venido al club, los jugadores, el staff, todo el mundo sabía dónde venía y sabía las exigencias que tenía y las ganas que teníamos. Sevilla al final es un sitio que necesita, que merece un club de baloncesto en las máximas categorías y el Caja87 ha venido para eso, entonces ese es el objetivo. Cuanto antes, mejor, evidentemente.

– ¿Os habéis marcado algunos plazos para ir logrando objetivos?

– Es muy difícil hacer planes de gran magnitud. Hay ejemplos como el de Estudiantes, por ejemplo, que lleva muchísimos años en Primera FEB y no ha sido capaz de momento de subir a ACB, con lo cual es muy difícil plantearte cuándo y cómo y de qué manera. Al final, las ligas FEB son competiciones muy duras en las que hay equipos muy buenos, con muy buenos proyectos, con mucho dinero y es muy difícil, pero nosotros sí que tenemos claro cuál es el objetivo final del Caja. Obviamente teníamos marcado un plan estratégico para estar ahí lo antes posible, pero cometería un error si te dijera son tres años, son cinco, son siete, porque ya digo, al final no depende solamente de nosotros, sino depende de que la pelotita luego entre y ya digo, el ejemplo es el de Estudiantes, que lleva más de un año en Primera FEB, con muchísimo dinero, muchísimo apoyo y sin conseguir el objetivo.

– Desde el principio ha parecido que la cantera era muy importante en el proyecto, ¿es así?

– Sí, sí. Para nosotros, cuando iniciamos el club, siendo gente de baloncesto y que hemos vivido el baloncesto en la ciudad y en la provincia desde siempre, no queríamos entrar en el mundo de la cantera como un elefante de una cacharrería, queríamos respetar mucho el trabajo que se hace, muy bueno, de las categorías inferiores de los equipos que hay, de los numerosos equipos y clubes que hay en la provincia de Sevilla, no queríamos llegar y empezar a quitar jugadores a lo bestia y demás, no pensábamos que fuese un buen mecanismo para trabajar juntos.

Decidimos poner siempre al niño, al jugador en el centro de la toma de decisiones y pensar siempre en ese niño. Si piensas en el niño primero, va a ser mucho más sencillo tomar decisiones y por eso hemos firmado acuerdos de colaboración con muchos clubes de la provincia, incluso de la provincia de Cádiz y queremos firmarlos con equipos de la provincia de Huelva también, para poder hacer que los niños solamente vengan al Caja cuando realmente sea necesario que vengan, pero a mí no me sirve de nada que un niño se recorra 100 kilómetros todos los días a entrenar a Sevilla si tiene 12 años. Yo prefiero que el niño entrene, entrene bien y progrese en su ámbito con sus amigos, en su equipo de su pueblo y ya tendrá tiempo de venir si realmente ese esfuerzo que tienen que hacer los padres lo merece.

Siguiendo ese plan hemos conseguido tener 400 niños en la cantera. La tenemos dividida con equipos en Sevilla y equipos en Alcalá y luego tenemos una serie, ya digo, de equipos colaboradores a lo largo de la provincia. Los resultados la verdad es que siendo bastante buenos. Tenemos un equipo, el cadete, que va al campeonato de España, y además tenemos muchos jugadores con una muy buena expectativa. Al final la cantera de élite que había en Sevilla se quedó un poco huérfana y tuvimos nosotros que hacernos cargo de eso y eso nos ha hecho.

– ¿Cuándo decidisteis que este era el camino? En su momento quisisteis adquirir el otro club que había en Sevilla, el clásico Baloncesto Sevilla, y claro, montar algo desde cero suena a reto muy grande…

– Nosotros ya tuvimos la intención de hacernos con el viejo club antes de que lo hiciera el Betis. En 2016 nosotros ya optamos a esa posibilidad. Al final no se dio, la propiedad pensó que era mejor dárselo o vendérselo al Betis y el Betis, bueno, se hizo cargo de eso. Hay que agradecerle que lo hiciera y que apostara por el baloncesto en la ciudad y en la provincia. Y bueno, nosotros teníamos ese viejo anhelo desde entonces.

Se retomó hace un par de años, momento en el que el Betis estaba pensando en deshacerse de esto. Mantenemos muy buena relación con algunos directivos del Betis y, bueno, pues en algunas conversaciones informales empezó, empezamos a hablar sobre esa posibilidad. Nosotros hicimos, ya digo, ese plan del que te he hablado, hicimos un trabajo muy serio, muy pormenorizado del tipo de club que queríamos en Sevilla, que tenía que ser un club sostenible, que tenía que estar en élite, que tenía que trabajar, bueno, de una manera muy cercana y muy pegada al terreno del baloncesto, que tenía que contar con la colaboración de las empresas de la ciudad, etcétera, etcétera.

Y ese plan que habíamos hecho fue el que le ofrecimos para podernos hacer en este caso con Betis Baloncesto. Al final tampoco se da esa posibilidad y ante esa circunstancia nosotros dijimos, bueno, pues oye, y si no puedo tener este club, ¿por qué no puedo tener yo otro, no? O sea, si no me lo venden, pues monto yo uno, porque ya tengo todo pensado y todo lo que veo que puedo hacer, creo que lo puedo hacer de verdad. Bueno, nosotros somos gente emprendedora, somos empresarios que llevamos más de 30 años funcionando y estamos acostumbrados a emprender y a emprender proyectos nuevos y demás, con lo cual, bueno, pues este era uno más, uno apasionante, probablemente el más apasionante de nuestras vidas y por eso tiramos adelante.

– Y… se disfruta, se sufre… ¿o las dos cosas?

– Bueno, se disfruta sufriendo, se disfruta sufriendo. Al final, claro, en el mundo del baloncesto hay muchas cosas que se parecen. Nosotros venimos del mundo del entretenimiento, de la tele, del cine, estamos acostumbrados a ser periodistas, estamos acostumbrados en el mundo de la tele, pues tú haces un programa de televisión y todos los días pasas un examen que es el examen de las audiencias, entonces, y no dependen sólo de ti, o sea, tú puedes trabajar mucho y hacer un gran programa de televisión, pero al día siguiente encontrarte que no te ha ido bien.

Pues aquí pasa un poco lo mismo, tú puedes matarte a trabajar, pero luego, al final, que la pelotita no entre y si la pelota no entra, pues bueno, puedas haber hecho el mayor trabajo del mundo, pero al final no depende sólo de ti, también hay un equipo contrario que también juega, etc. Entonces, bueno, pues sí que hemos intentado aplicar muchas cosas del mundo del que veníamos al mundo del deporte, de la empresa deportiva, y claro, se sufre muchísimo. Yo la verdad es que lo paso, en los partidos especialmente, yo lo paso fatal, la verdad es que lo paso fatal.

Cualquiera que me vea en el pabellón lo sabe. En fin, intento permanecer en un perfecto segundo plano, pero lo paso muy mal. ¿Y piensas que el espíritu del viejo Caja es recuperable? A ver, yo, por ejemplo, estaba con Indemillo, el Caja también lo he seguido siempre, bueno, en los años 90, principios de los 2000, yo recuerdo pabellones hasta arriba en San Pablo, con gente llorimando, gente como, vamos, con el tránsito antiguo, con Andre Tarnes, mucha gente así.

– ¿Se puede recuperar el espíritu del histórico Caja San Fernando?

– Nosotros, cuando iniciamos el proyecto de Caja 87, el mismo nombre ya evoca un poco esa circunstancia. Evidentemente, nosotros sí que queremos evocar ese espíritu, que creo que ha permanecido latente en la ciudad, y que fue el que hizo que este proyecto naciera como nació, con un logo, un nombre y unos colores. En prácticamente tres días teníamos mil abonados, sin saber ni dónde, no teníamos ni jugadores, ni sabíamos dónde íbamos a jugar, solamente había un logo y un nombre, y con eso ya hubo mil locos que se apuntaron en tres días: quiero decir, había gente, había ganas de Caja y eso se demuestra, se demostraba en eso.

¿Solo podemos vivir de la nostalgia? No, queremos solo vivir de la nostalgia. La nostalgia nos sirve para saber de dónde venimos, para tener los pies en el suelo, para que nuestras raíces estén claras, estén firmes, pero nosotros queremos crecer mucho y el proyecto Caja 87 es un proyecto que tiene que vivir en 2026, no en los 90 ni en los 2000, proyecto de 2026, con jugadores de 2026 y claro, además aspiramos a que venga gente que probablemente no conozca nada del Caja, porque el Caja con ese nombre desapareció hace mucho tiempo. Los chavales que hoy tienen 20 o 21, pues tenían 10 o 8 años, entonces claro, los niños que tienen 11 o 12 años no saben lo que es el Caja. ¿Qué es lo que ha sucedido en el pabellón? Bueno, pues están viniendo esos papás que en su día eran jóvenes y que iban al Caja, pues ahora están viniendo con sus niños y les están contando de aquello que ellos vivían de pequeño. Ahora vienen con sus hijos y les cuentan… ‘Pues mira, estos eran nuestros colores, ven a Raúl Pérez por allí y les dice, mira, ves el ‘9’ que hay ahí colgado, pues es ese hombre y ese tira unos triples que te mueres’. Son ellos los que están trayendo a esas nuevas generaciones, que son las que tienen que hacer que este proyecto sea un proyecto del futuro, pero creo que la mezcla de ambas cosas será la clave de que tengamos éxito en el futuro.

– ¿Llegaremos a ver el equipo en la ACB? ¿Estáis convencidos de que llegaremos?

Yo estoy convencido de que llegaremos. Este proyecto nace para eso. No nos da ningún miedo ni rubor decir que aspiramos a eso, claro que sí, claro que sí. Sevilla necesita un equipo en ACB y la ACB necesita un equipo en Sevilla. Es un mercado al cual la ACB no puede dejar de lado. Estamos hablando de la cuarta ciudad de España, con un área metropolitana fuerte y que hace poco ha alcanzado en la provincia dos millones de habitantes.

Es la capital de la comunidad autónoma más grande de España. La ACB necesita que un mercado como el de Sevilla esté incluido dentro de los 18 mejores equipos de España y Sevilla no puede no tener un equipo profesional en la máxima categoría. Entonces, Caja 87 nace para eso, para cubrir ese hueco y tarde o temprano lo vamos a conseguir, seguro.

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