El Real Madrid y los asesores del utrerano avanzaron en los últimos días en pos de su desvinculación sin coste, cumpliendo, así, con la exigencia en La Cartuja para empezar a negociar; por el momento, los verdiblancos se mantienen al margen y no han realizado acercamientos
Ya lo vaticinó hace cuatro años el entonces director deportivo verdiblanco y el curso pasado del eterno rival, Antonio Cordón: «Los caminos de Dani Ceballos y el Real Betis están destinados a cruzarse de nuevo«. Son nueve años de idas y venidas, tiras y aflojas, medias verdades y guiños con más o menos fundamento. El utrerano, que rompió con la agencia (Bahía Internacional) en la que ambas partes descargaron la responsabilidad por las malas formas de su adiós, ha tendido puentes estos años para reconstruir un camino que, durante mucho tiempo, era tierra quemada. Y, tras un intento (de verdad) frustrado en 2024, este verano deben alinearse los astros.
Porque el ’19’ merengue está a punto de concretar su desvinculación del Real Madrid. Le queda un año de contrato, pero su situación se volvió insostenible con Álvaro Arbeloa y (dicen las malas lenguas) también con algunos directivos. La contratación de José Mourinho supuso la confirmación de que no iba a tener oportunidades, el empujón definitivo para sus ganas irrefrenables de volver a casa. A punto de ser padre por vez primera, Dani Ceballos quiere vivirlo en casa, cerca de los suyos, restañando de paso heridas abiertas que está seguro de que será capaz de cambiar por ‘olés‘ y aplausos.
La entrante se antoja, según ha podido conocer Futeros, una semana clave para el futuro del canterano bético. Sus asesores y los responsables blancos llevan muchos días en contacto para recortar los flecos, al principio frondosos, que restan para ser agente libre. El Real Madrid, molesto por su rechazo a un acuerdo con el Ajax que aseguraba seis millones de euros, se subió de nuevo a la ‘parra’ de los 15 millones, aunque ha acabado aceptando la decisión del jugador: no irá a ningún sitio que no sea La Cartuja, donde le dejaron claro que no pagarían traspaso y, encima, una ficha alta. Le tocaba poner de su parte.

Las condiciones para su desvinculación de Chamartín
Renunciar a los ocho millones de euros brutos de salario correspondiente a su último año de contrato, así como a algunas primas y bonus pendientes, más lo que pudiera corresponderle en otros conceptos, engorda un montante que habría convencido a José Ángel Sánchez y, por extensión, a Florentino Pérez. Como es obvio, Dani querrá recuperarlos luego con un buen contrato con el Real Betis, que, de momento, se mantiene al margen de su rescisión. Aparecerá en escena cuando sea agente libre y, en ese caso, comenzará a dar forma al preacuerdo alcanzado hace dos años, no del todo papel mojado, pero sí carne de remodelación.

La oferta que prepararán en La Cartuja
Según fuentes cercanas a ambas partes, a punto de cumplir 30 años, la entente podría llegar con un contrato por tres temporadas en Heliópolis, muy seguramente con una cuarta opcional ligada a su participación, y un sueldo acorde a las posibilidades verdiblancas. El listón está en los alrededor de tres millones de euros netos que se embolsan Isco Alarcón y Antony Matheus dos Santos, seguidos en el ranking salarial por Giovani Lo Celso y, algo más lejos, Ez Abde. Al Real Betis le gustaría que aceptarse un escalón inferior con bonus por rendimiento, como el costasoleño cuando llegó, con la promesa de revisarlo cuando la evidencia lo refrende, aunque no está claro que acepte.






