El pobre juego del equipo nervionense en la 24/25 minó la confianza en el catalán y una racha de cuatro derrotas consecutivas acabó costándole el puesto el 13 de abril de 2025. Sin embargo, durante su estancia el equipo siempre estuvo más lejos del descenso que con Joaquín Caparrós, Matías Almeyda y el recién llegado Luis García Plaza
Este lunes es 13 de abril y se cumple exactamente un año del despido de Xavier García Pimienta como entrenador del Sevilla FC, que no es que haya mejorado después de prescindir de los servicios del entrenador catalán. Esto es una cuestión que sigue muy presente en el barcelonés, para quien no pasa desapercibido el hecho de que ni los tres técnicos que le precedieron en el cargo en la 24/25 ni los otros tres que han llegado después han mejorado su media de puntos en condiciones (economía de guerra) muy similares a las que él tuvo.
Cuando García Pimienta fue destituido, después de la jornada 31 de la pasada 25/26, el Sevilla FC estaba en la decimocuarta posición de la clasificación de LaLiga EA Sports con siete puntos de ventaja sobre los puestos de descenso; mientras que, sólo siete jornadas después, el equipo blanquirrojo terminó la campaña con Joaquín Caparrós a los mandos siendo 17º y con sólo un punto por encima del trío que acabó bajando a LaLiga Hypermotion. Asimismo, el pasado 23 de marzo, Matías Almeyda fue despedido con el conjunto nervionense siendo quinto por la cola con sólo tres puntos de colchón y después de dos encuentros con Luis García Plaza está el 16º con sólo dos de ventaja.
Los números por los que fue despedido a García Pimienta son mejores que los de Caparrós, Almeyda y García Plaza
Futeros ha podido hablar con personas del entorno más cercano a García Pimienta que aportan argumentos para pensar incluso en que el Sevilla FC echase de menos al técnico barcelonés, pues entiende que ha sido el entrenador que más estabilidad ha dado al equipo de los seis que ha tenido en tres años y el que más alejado le ha mantenido de los puestos de descanso. Lo cierto es que se marchó en la jornada 31 tras sumar 36 puntos, dos más de los 34 que tiene a día de hoy y que tenía también en la 24/25, que son los peores registros desde los 27 que tenía a estas alturas de la 99/00, curso del último descenso a Segunda.
El despido de García Pimienta llegó después de elanzar cuatro derrotas consecutivas, tres de ellas ante equipos de la zona europea: 0-1 ante el Athletic Club, 2-1 en El Gran Derbi con el Real Betis y 1-2 contra el Atlético de Madrid, antes de caer por 1-0 frente al Valencia CF. En siete partidos, Caparrós sólo sumó 10 puntos: una única victoria, la que dio la salvación ante la UD Las Palmas (1-0), dos empates con Deportivo Alavés (1-1) y CD Leganés (2-2) y cinco derrotas ante CA Osasuna (1-0), RC Celta (3-2), Real Madrid (0-2) y Villarreal CF (4-2).

A él le empeoraron después de mejorar lo que había: de los tres técnicos que tuvo el Sevilla FC en la 23/24, José Luis Mendilibar, se marchó en la jornada 8 después de dos victorias, dos empates y cuatro derrotas; Diego Alonso se fue sin conocer el triunfo, cinco choques igualados y tres perdidos; y sólo Quique Sánchez Flores (ocho victorias, cuatro empates y 10 derrotas) pudo firmar unos números que, sin ser buenos, sólo ha sido capaz de mantener García Pimienta: él sumó en el 58% de los partidos y Quique, en el 54,5%.
El último mensaje de Xavier García Pimienta como entrenador en el Sevilla FC
«El equipo, creedme, está muy vivo y estoy convencido de que el final de temporada será buenísimo, sigo sin tener ninguna duda. Quiero agradecer al Sevilla FC haber confiado en mí y en mi staff. Haber podido trabajar con todos los recursos materiales y humanos de este gran club ha sido para nosotros un auténtico privilegio. Gracias a todas y cada una de las personas que, en todos los ámbitos, trabajan para el club y que han compartido con nosotros, codo a codo, las alegrías y las dificultades de estos meses, son profesionales de altura».
«Y, finalmente, gracias infinitas a la afición, porque en tiempos revueltos ha estado siempre ahí, apoyando incansablemente al equipo y alentándonos a mejorar en cada uno de los partidos. Haber sentido el Ramón Sánchez-Pizjuán como nuestro nos quedará grabado para siempre. Ha sido un honor», escribía García Pimienta en la carta que compartió en redes sociales después de hacerse oficial su despido.





