Tras firmar ante el Villarreal, en medio de la bronca de San Mamés, su derrota número 22 esta temporada, récord absoluto del club rojiblanco, el ‘Txingurri’ encuentra un aliado en Gaizka Garitano, que pide una despedida a su altura
El final de la tercera etapa de Ernesto Valverde en el Athletic Club no está haciendo honor a su gran trayectoria en el banquillo de San Mamés. El técnico cacereño atraviesa su peor momento en las diez temporadas en las que ha dirigido al conjunto rojiblanco, al que ha conseguido clasificar tanto para la Europa League como para la Champions, además de levantar la Supercopa de España y, especialmente, la Copa del Rey de 2024, que acabó con 40 años de sequía y la gabarra surcando de nuevo la río del Bilbao.
Con el equipo decimoprimero en la tabla y a seis puntos del descenso, con 21 por disputarse, arrecian las críticas hacia un entrenador que ya hace semanas anunció su adiós, aunque la intención de Jon Uriarte y Mikel González era la de ofrecerle una nueva renovación. No obstante, el desgaste acumulado en esta última campaña ha llevado al ‘Txingurri’ a dar por concluida esta etapa de cuatro temporadas seguidas en un Athletic que no ha respondido a las elevadas expectativas generadas a comienzos de curso.
Las 22 derrotas sufridas, récord absoluto del club vasco en una campaña, pesan como una losa y la afición de la Catedral ya dejó patente su malestar con pitos tras el último tropiezo ante el Villarreal. Pero nada de ello puede empañar el trabajo de Ernesto Valverde, al que pocos consideran en realidad el principal culpable de la actual situación.
No solo son sus resultados, sino el «cómo representa» al Athletic
“Ernesto, para mí, es el mejor entrenador de la historia del Athletic, para mí sin ninguna duda, no ya solo por los partidos que ha dirigido, por lo que ha conseguido, diría más casi por su manera de ser, por cómo representa al equipo”, ha asegurado al respecto en la Cadena Cope otro que sabe lo que es dirigir al cuadro bilbaíno, como es Gaizka Garitano, que lo hizo entre 2018 y 2021.lñ
Actualmente en paro, tras ser destituido el pasado mes de marzo por el Cádiz, el técnico bilbaíno cree pese a todo que Europa no es un objetivo imposible (está a cuatro puntos del séptimo puesto y a tres de octavo, que también podría servir como pasaporte continental), recordando al mismo tiempo que “los equipos de la zona baja suelen sacar más puntos en las últimas jornadas”.

Pide una «gran despedida» para Valverde
En cualquier caso, Garitano espera que la afición sea reconocer la labor de Valverde y anuncia que él mismo será el primero en ponerse en pie. “Ojalá tenga una gran despedida, que es lo que se merece. Iré el último partido a aplaudirle, seguro, seguro que iré y, como socio, aplaudirle a rabiar”, destacó, comprendiendo a regañadientes la situación actual, en la que prima la inmediatez del resultado por encima del trabajo.
Se valorará más al ‘Txingurri’ con el tiempo
“El fútbol yo creo que es un reflejo de la sociedad, hay bastante crispación, lógicamente, en todos los sitios y bueno, pues no es fácil. La exigencia es muy grande y se disfruta poco. Se valora más desde la distancia, quizás”, analizó, recalcando pese a todo que la posición del Athletic como clubes dentro del fútbol español “es muy, muy buena”.
“Todo el mundo habla maravillas del Athletic, de Lezama, de cómo juega el equipo, de San Mamés, de la afición. Es una referencia en todos los aspectos”, sentenció el que fuese también entrenador de Real Valladolid, Deportivo de La Caruña, UD Almería y Eibar, donde alcanzó sus mayores éxitos al ascenderlo desde Segunda B a Primera división.





