El exjugador del FC Barcelona abre una nueva etapa en el Tri, mientras la Selección portuguesa prepara el relevo de Roberto Martínez con Pepe como posible ayudante del que fuera entrenador de Cristiano Ronaldo en Al-Nassr
México y Portugal ya miran más allá del Mundial 2026. Dos selecciones eliminadas en los cruces han iniciado un cambio de ciclo en sus banquillos, con Rafa Márquez como nuevo seleccionador mexicano y Jorge Jesus como gran apuesta portuguesa.
El movimiento deja dos lecturas muy distintas: México activa un plan que ya estaba diseñado junto a Javier Aguirre, mientras Portugal busca una reacción fuerte tras caer ante España y despedir la etapa de Roberto Martínez.
Rafa Márquez inicia el ciclo de México hacia el Mundial 2030
La Federación Mexicana de Fútbol ha designado a Rafa Márquez como nuevo director técnico de la Selección de México. El excentral del Barcelona, que ya formaba parte del cuerpo técnico de Javier Aguirre durante el Mundial 2026, asume ahora el mando principal del Tri de cara al ciclo que debe conducir al Mundial 2030.
El nombramiento no llega como una improvisación. La idea de la FMF era que Aguirre liderara a México durante la Copa del Mundo en casa y que Márquez fuera ganando peso desde dentro, conociendo al vestuario, participando en la preparación táctica y preparando su salto definitivo al banquillo.
México cayó eliminado ante Inglaterra en octavos, pero su Mundial dejó una sensación mucho más positiva que en ciclos anteriores. El equipo fue competitivo, mostró una estructura reconocible y recuperó parte de la conexión con una afición que llevaba años instalada entre la exigencia y el desencanto.
Ahora el reto cambia. Márquez ya no será el heredero preparado en la sombra, sino el responsable principal de consolidar una nueva generación con nombres como Gilberto Mora, Erik Lira, Raúl Rangel, Johan Vásquez, César Montes o Roberto Alvarado.
El Tri entrega el banquillo a una leyenda con pasado azulgrana
Rafa Márquez no es un nombre cualquiera para México. Fue capitán, líder defensivo, jugador de cinco Mundiales y una de las figuras más importantes de la historia del fútbol mexicano. Su etapa en el Barcelona, donde ganó la Champions League, Ligas y títulos internacionales, le dio una dimensión global que muy pocos técnicos nacionales pueden igualar.
Pero el reto del banquillo es distinto. Márquez ya dirigió al Barça Atlètic y ha vivido el último ciclo mexicano desde dentro, pero ahora tendrá que demostrar que puede transformar prestigio, conocimiento y liderazgo en resultados. La Selección mexicana no necesita solo un símbolo. Necesita un técnico capaz de ordenar una transición.
Jorge Jesus apunta al banquillo de Portugal tras la salida de Roberto Martínez
Portugal también se mueve. La eliminación ante España en octavos de final aceleró el final de Roberto Martínez y abrió la puerta a Jorge Jesus, el nombre que ha ganado más fuerza en las últimas horas para liderar a la selección portuguesa en el nuevo ciclo. Según A Bola, el acuerdo está próximo, con contactos ya avanzados entre el técnico y Pedro Proença, presidente de la Federación Portuguesa.
El matiz es importante: en Portugal todavía se maneja el nombramiento con prudencia hasta que exista confirmación oficial definitiva. Pero el escenario está claramente orientado hacia Jorge Jesus, un entrenador de 71 años con enorme recorrido, pasado en Benfica, Sporting, Flamengo, Fenerbahçe, Al Hilal y Al Nassr.
Pepe puede regresar a Portugal como ayudante de Jorge Jesus
La posible llegada de Pepe al cuerpo técnico añade otro foco de interés. El excentral del Real Madrid y de la Selección portuguesa podría integrarse como ayudante de Jorge Jesus, una opción que tendría mucho sentido por jerarquía, experiencia y ascendencia sobre el vestuario.
Pepe conoce como pocos la presión de la Selección. Fue campeón de Europa en 2016, líder defensivo durante años y uno de los grandes referentes competitivos de Portugal junto a Cristiano Ronaldo. Su entrada en el staff permitiría reforzar el vínculo entre el nuevo cuerpo técnico y una generación que necesita reconstruirse tras otro golpe mundialista.
México y Portugal abren dos reconstrucciones muy diferentes
Los dos movimientos nacen después de eliminaciones dolorosas, pero sus contextos no son iguales. México despide el Mundial con una sensación de crecimiento, con una afición algo más reconciliada y con un relevo que estaba diseñado desde antes del torneo. Rafa Márquez hereda una selección que necesita consolidar, no empezar de nuevo.
Portugal, en cambio, afronta una herida más profunda. Llegó al Mundial con una plantilla llena de talento, con Vitinha, João Neves, Bruno Fernandes, Rafael Leão, Bernardo Silva y Cristiano Ronaldo, pero cayó ante España en una eliminatoria que volvió a dejar dudas sobre ambición, juego y gestión de los momentos decisivos.
Por eso la apuesta por Jorge Jesus tiene un componente emocional y competitivo. Portugal busca una figura fuerte, portuguesa, con autoridad y recorrido. México, una transición de leyenda a entrenador. Dos caminos distintos para una misma necesidad: convertir el golpe del Mundial en el inicio de un nuevo proyecto.





