Philadelphia pega un volantazo y pone en entredicho el futuro de Joel Embiid

Philadelphia pega un volantazo y pone en entredicho el futuro de Joel Embiid

La franquicia de Pensilvania ha optado por prescindir de su hasta ahora presidente de operaciones de baloncesto, Daryl Morey, dejando en el aire que el nuevo jefe de los despachos opte por hacer una revolución en la plantilla

Los Philadelphia 76ers parecen vivir en un constante ‘sí, pero no’. Desde aquel momento en el que la llegada de Joel Embiid ilusionó hasta el infinito, ya que tras dos años sin poder jugar comprobaron que tenían un candidato al MVP entre manos –lo terminó siendo en 2024–, ha ido pasando el tiempo con una acumulación de esperanzas y sinsabores que ha convertido el día a día de la franquicia de Pensilvania en un correr de rumores y decisiones erráticas. Pues bien, la última amenaza con remover los cimientos de los Sixers que hoy conocemos, incluyendo a Joel Embiid.

Tras un año que no ha terminado mal para lo que se esperaba –semifinales de conferencia tras épica remontada ante los Boston Celtics–, en la ‘ciudad del amor fraterno’ han entendido que era el momento de cambiar de piloto. Tras seis años con Daryl Morey como presidente de operaciones de baloncesto –quien tiene la última palabra en las decisiones deportivas–, ahora han optado por prescindir de sus servicios para buscar un nuevo jefe de oficina que de forma al nuevo proyecto.

«Siento un enorme respeto por Daryl, tanto a nivel personal como profesional, y le agradezco sus contribuciones durante las últimas seis temporadas. Tras hablar con Daryl, decidimos que era hora de un nuevo comienzo«, comenta Josh Harris, uno de los propietarios de la organización.

Las consecuencias, con Joel Embiid en el alambre

La determinación tomada, adelantada por ESPN y anunciada por la franquicia como de mutuo acuerdo, trae aparejada una serie de matices que se dan en la NBA ya hablemos de un equipo u otro. Cuando se contrata un nuevo ejecutivo jefe, este suele venir no solo con sus ideas, sino con su gente; es decir, nadie tiene el puesto asegurado. Sobre esto, los Sixers afirman que van a seguir contando con Nick Nurse como su entrenador, pero la decisión será de quien llegue. ¿Y qué pasa con Embiid? Pues más de lo mismo.

El pívot ha vivido otro año entre algodones. Ha terminado jugando en playoffs sí, pero no sin problemas físicos que le han hecho perderse algún encuentro y rendir por debajo de su mejor versión –apunta a que no volveremos a verla–. Ante tal panorama y un contrato de tres años y 192 millones de dólares que entra en vigor en semanas, no está nada claro que harán desde los despachos con el camerunés.

¿Un cambio de modelo radical?

Bob Myers, arquitecto de los Warriors cuatro veces campeones de la NBA, será la persona encargada de liderar la búsqueda del nuevo director ejecutivo de los 76ers, supervisando además el departamento de baloncesto de la franquicia de forma interina. No da pistas sobre el perfil de la incorporación que harán, pero todo hace indicar que la persecución de estrellas veteranas –Morey fichó primero a James Harden y después a Paul George– se ha terminado.

«Sé lo importantes que son los 76ers para la ciudad de Philadelphia, y es fundamental que encontremos al líder adecuado para forjar el futuro de este equipo. El proceso comenzará de inmediato y seremos minuciosos y meticulosos en nuestras evaluaciones. Creo que este es un destino para los mejores talentos de la liga y espero consolidar nuestra infraestructura de cara al futuro», sentencia.

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