El internacional español espanta de un plumazo los rumores de mercado y asegura que quiere estar toda la vida en San Mamés -su vinculación se alarga hasta 2035-, recordando que quiere devolver todo el cariño a la afición después de un año tan complicado
Nico Williams ha vuelto a dejar claro cuál es su prioridad en el futuro. El extremo internacional español, la gran estrella del Athletic y uno de los futbolistas más cotizados del fútbol europeo, ha proclamado públicamente su deseo de seguir vistiendo la camiseta rojiblanca durante toda su carrera deportiva.
En plena concentración de la selección española en Estados Unidos, el extremo fue cuestionado por su futuro en los micrófonos de la Cadena SER y respondió con una contundencia poco habitual en el fútbol de hoy día.
A pesar del interés que ha despertado en algunos de los clubes más poderosos de Europa durante las últimas temporadas, Nico insiste en que su único pensamiento pasa por triunfar en San Mamés y cumplir el contrato que firmó recientemente hasta 2035. El mensaje se interpreta como una verdadera declaración de amor por parte del athleticzale.
Nico quiere cumplir su contrato hasta 2035
La pasada temporada, el Athletic blindó a una de sus grandes joyas con una renovación histórica. Nico Williams amplió su vinculación con la entidad bilbaína hasta el 30 de junio de 2035, en una operación que también elevó considerablemente su cláusula de rescisión, situada ahora en torno a los 90 millones de euros.
Lejos de considerar ese contrato como un simple acuerdo a largo plazo, el futbolista aseguró que su intención es cumplirlo íntegramente. «Me gustaría cumplir mi contrato entero con el Athletic Club. En el fútbol puede pasar cualquier cosa. Imagina que el presidente me dice ‘Nico, que quiero venderte’. Si el club quiere deshacerse de mí por X o por A, pues tocará marcharse y ya está. Pero si fuese por mí, firmo estar ahí toda la vida».
El menor de los Williams solo tiene en mente «disfrutar al máximo» en Bilbao y «poder cumplir mi contrato entero». Cierto es que conoce el funcionamiento del fútbol, pero su deseo no es otro que completar su carrera en San Mamés. «Lo que me gustaría a mí es eso», reiteró.
Esta nueva declaración refleja el fuerte vínculo que mantiene con el club donde se formó desde niño y en el que ha terminado convirtiéndose en uno de los referentes del proyecto.
Portazo a los rumores de mercado
Durante la entrevista también apareció inevitablemente el nombre del FC Barcelona, uno de los clubes que más insistió en su incorporación el pasado verano. Sin embargo, Nico no dejó espacio para la especulación. Cuando fue preguntado por un hipotético pago de su cláusula, su primera reacción fue una sonrisa antes de responder con un claro mensaje de tranquilidad para la afición rojiblanca. «Uff… no… Estoy muy a gusto, muy a gusto, muy a gusto. Lo primero que quiero hacer es devolver el cariño que me han dado este año», respondió.
El extremo aseguró en varias ocasiones que es muy feliz en Bilbao y que su principal objetivo es devolver al club todo el cariño recibido durante los últimos años, especialmente el último, en el que apenas ha tenido protagonismo por culpa de una pubalgia.
Sus palabras llegan además en un momento especialmente importante para el Athletic, que sigue construyendo un proyecto ambicioso alrededor de Edin Terzic y de una generación de futbolistas encabezada por el propio Nico.
Un año muy difícil marcado por las lesiones
Las declaraciones sobre su futuro también estuvieron acompañadas por una reflexión mucho más personal. Nico reconoció que la última temporada ha sido una de las más complicadas desde que debutó en la élite. Las lesiones condicionaron gran parte de su vida y le impidieron tener la continuidad que deseaba. El extremo no escondió el sufrimiento vivido durante esos meses.
«¿Que si he llorado algún día? ¿Sólo uno? ¡Si solo hubiese sido uno! Lo he pasado muy mal. Han sido meses muy duros, un año de mierda. No se lo deseo ni a mi peor enemigo. Quería entrenar y jugar, pero la lesión no me lo permitía. Llegué a entrenar y competir infiltrado para poder seguir».
Su sincero testimonio permite entender las dificultades que atravesó durante el curso, la incertidumbre por no poder estar en el Mundial y el esfuerzo que ha soportado para seguir ayudando al equipo en condiciones muy lejos de ser las ideales.




