El de Murgia ha decidido volver a sus orígenes: «Vengo con muchísima ilusión y ganas de aportar al proyecto deportivo. Siento que aún tengo las fuerzas y la experiencia necesarias para alcanzar grandes resultados y hacer disfrutar a la afición»
Mikel Landa y el equipo ciclista Euskaltel Euskadi unirán de nuevo sus caminos, tal y como ha anunciado este sábado el conjunto vasco en un comunicado en el que destaca que la vinculación será para las temporadas 2027 y 2028.
El fichaje de Landa por el Euskaltel supone un regreso a los orígenes para el ciclista de Murgia, puesto que volverá a vestir de naranja catorce años después. Landa dio sus primeros pasos en la Fundación Euskadi, en los equipos Orbea, 2009-2010, y Euskaltel-Euskadi, 2011-2013.
«El gran símbolo del ciclismo vasco se reincorpora al equipo de sus orígenes como el eje de un proyecto deportivo, social y de país. Una unión histórica que encenderá aún más la pasión de la ‘Marea Naranja’ de Euskaltel y consolida un bloque de primer nivel», se han felicitado desde la escuadra vasca.
«Volver a formar parte del Euskaltel Euskadi, vestirme de nuevo con el maillot naranja y reencontrarme con la Fundación significa cerrar un ciclo. Me hice profesional gracias a esta estructura y regresar aquí en mi etapa de madurez es algo francamente significativo a nivel personal», ha manifestado Landa.
La llegada de Mikel Landa significa un salto cualitativo para el Euskaltel Euskadi desde el punto de vista deportivo, ya que le permitirá «luchar por victorias y podios en las grandes carreras, sumar puntos UCI y optar a un calendario de invitaciones más elevado».

«Vengo con muchísima ilusión y ganas de aportar al proyecto deportivo. Siento que aún tengo las fuerzas y la experiencia necesarias para alcanzar grandes resultados y hacer disfrutar a la afición. En los próximos años daré el máximo nivel para corresponder a este equipo como se merece», ha afirmado el de Murgia.
La Clásica San Sebastián, en marcha este sábado
Por otro lado, hoy sábado se disputa la edición 45 de la Clásica San Sebastián, donde el ciclista belga Remco Evenepoel parte como el gran favorito. La montaña del tramo final, con tres puertos en los últimos kilómetros, volverá a ser determinante como en ediciones anteriores.
El corredor belga, segundo en la clasificación UCI por detrás de Tadej Pogacar, llega con el ritmo de competición del recién concluido Tour de Francia, donde concluyó en segundo lugar tras el esloveno; toda una ventaja con respecto a los ciclistas que no han tenido el privilegio de competir en la que ha sido una de las pruebas más rápidas y duras de la historia de la ‘Grande Boucle’.
El recorrido volverá a cribar la lista de favoritos, porque los ascensos a Jaizkibel, antaño decisivo y ahora menos porque está a 60 kilómetros de meta, el Alto de Erlaitz y sobre todo Murgil, con pendientes del 20 %, hacen casi impensable que el ganador no sea un acreditado escalador.
Evenepoel es el ciclista en activo que más clásicas donostiarras atesora, tras ganar las ediciones de 2023, 2022 y la de 2019, previa a la pandemia, cuando Remco era una promesa, con sólo 19 años.
Se espera un día propicio para una prueba veloz porque no habrá calor extremo y tampoco lluvia, con lo que los miles de aficionados que se colocarán en las cunetas de los 220 kilómetros de recorrido lo tendrán todo de cara para disfrutar.
Esta carrera, que otorga 400 puntos UCI al vencedor, tiene también otros candidatos al triunfo con la presencia de Bauke Mollema, Julian Alaphilippe, Nairo Quintana y el ganador del año pasado, el italiano Giulio Ciccone, que también entra en muchas quinielas para subir a lo más alto del podio.





