El técnico asturiano entra en el ‘top 3’ histórico junto al chileno y el de Hondarribia; periodistas y expertos en el club groguet analizan para Futeros el legado de todos ellos y eligen a un ganador
El inminente adiós de Marcelino García Toral del Villarreal llama inevitablemente al análisis. ¿Ha conseguido el técnico asturiano ser uno de los mejores entrenadores de la historia del club? Indudablemente sí. El de Villaviciosa está a punto de lograr la clasificación para la Champions por segunda temporada consecutiva, un hito que no ha logrado nunca nadie antes en la historia de la entidad, dejando al equipo tercero en LaLiga y con los mimbres bien forjados para mirar al futuro con ojos soñadores.
Sin embargo, no es Marcelino el único técnico que será recordado con máximo cariño en La Cerámica. Algunos de sus predecesores en el banquillo le pusieron el listón bien alto. Solo basta con preguntar a periodistas y expertos en el Villarreal para descubrir un ‘top 3’ en el que se sube Marcelino por méritos propios junto a otros dos colosos de los banquillos, dos técnicos que dejaron su impronta y que todavía son recordados con ojos brillantes en Vila-Real: Manuel Pellegrini y Unai Emery.
Pellegrini, el arquitecto del Villarreal moderno
Hablar del Villarreal competitivo, del que dejó de ser un club ascensor para instalarse en la élite, es hablar inevitablemente de Manuel Pellegrini. El técnico chileno aterrizó en La Cerámica en 2004 y durante cinco temporadas cambió la dimensión del club hasta convertirlo en una referencia del fútbol español y europeo. Su legado no es solo estadístico, es prácticamente fundacional.
Pellegrini dirigió un total de 259 partidos oficiales con el Villarreal, una cifra que durante años fue récord absoluto en la entidad. Su balance refleja una regularidad altísima para la época, con un 47% de victorias, números que en su contexto adquieren todavía más valor al tratarse de un club que aún estaba construyendo su identidad en la élite.
Más allá de los números globales, su gran obra fue convertir al Villarreal en un aspirante real a todo. Bajo su mando, el equipo alcanzó unas semifinales de Champions League en la temporada 2005/2006, cayendo de forma dramática ante el Arsenal en los penaltis. Aquella eliminatoria, con la pena máxima fallada por Riquelme en el último suspiro, sigue siendo uno de los momentos más duros e icónicos de la historia groguet.
En LaLiga, su mayor hito llegó en la campaña 2007/2008, cuando firmó un histórico subcampeonato solo por detrás del Real Madrid. Ese segundo puesto sigue siendo, a día de hoy, el techo del Villarreal en la competición doméstica. Pellegrini no solo competía, lo hacía con un estilo reconocible, combinativo, ofensivo y con un talento diferencial en la sala de máquinas.
«Manuel Pellegrini marcó una época, un antes y un después, fue el salto cualitativo que necesitaba el club. Su etapa, muy exitosa, con el subcampeonato, la mejor clasificación en la historia del club», nos comenta Ismael Mateu, coordinador responsable de la información del Villarreal en El Periódico del Mediterráneo.
Su Villarreal fue también una fábrica de jugadores. Riquelme, Senna, Cazorla o Forlán encontraron en su sistema un ecosistema perfecto para crecer. Supo elevar el nivel colectivo e individual, algo que no siempre se refleja en estadísticas puras pero que sí explica por qué su etapa marcó un antes y un después.
«Por estilo de juego, por impacto y por lo que supuso, aquel Villarreal de Pellegrini siempre quedará en la retina. Fue el primero que presentó al Villarreal en Europa y además con una presentación espectacular», nos comenta Javi Mata, de Radio Vila-Real, también especialista en el club del diario As.
La valoración global de Pellegrini está muy ligada a la fase de construcción. No fue el más laureado ni el que más victorias acumuló en porcentaje, pero sí el que puso los cimientos. Sin él, probablemente no existiría el Villarreal que después competiría con regularidad en Europa. Fue el primero en demostrar que el club podía mirar de tú a tú a los grandes.
Unai Emery, el técnico de los títulos y la élite europea
Si Pellegrini construyó el Villarreal, Unai Emery lo llevó a su cima competitiva en Europa. Su etapa, más corta en duración, tuvo un impacto inmediato y definitivo en la historia del club. Llegó en 2020 y en apenas dos temporadas completas dejó una huella imborrable. «Unai es el que da el salto al gen competitivo ganador que el club siempre había predicado pero que con los anteriores entrenadores nunca había acabado de creérselo», recuerda Mateu.
En términos estadísticos, Emery presenta el mejor porcentaje de victorias entre los grandes técnicos del Villarreal, alcanzando el 50% en sus 128 partidos al frente del equipo. Su equipo, además, destacó por su fiabilidad competitiva, con el menor porcentaje de derrotas entre los entrenadores de referencia del club. Pero su legado no se mide solo en porcentajes. Emery es el entrenador que llevó al Villarreal a ganar su primer gran título, la Europa League 2020/2021. Aquella final ante el Manchester United, resuelta en una eterna tanda de penaltis, colocó al club en el mapa de los campeones continentales. Fue un salto simbólico y real. «Es evidente que el entrenador que gana un título es el que está por encima del resto. Ganar un título es algo que queda para siempre y es algo que el Villarreal venía buscando durante toda su trayectoria», defiende Mata.
«Pellegrini es el que abrió el camino. Llegar a unas semifinales de Champions y acabar segundo en LaLiga es espectacular. Eso seguramente le sitúa de entrada como el mejor, pero claro, él no hace un título y eso sí que lo logró Emery», recuerda Isidro.
Además, su Villarreal alcanzó las semifinales de la Champions League en la 2021/2022, eliminando a gigantes como la Juventus o el Bayern de Múnich. Ese recorrido confirmó que lo de la Europa League no había sido casualidad. Emery convirtió al equipo en un especialista en competir en eliminatorias, con un plan táctico milimétrico. «Por ese motivo, aunque Pellegrini tuviera más caché por haber transformado a un Villarreal en una fase embrionaria, Emery -por el hecho de haber ganado la Europa League y haber alcanzado unas semifinales de Champions- se sitúa seguramente como mejor técnico de la historia del Villarreal, Pellegrini segundo y en el ‘top 3’ entraría Marcelino».

Su estilo fue menos romántico que el de Pellegrini, pero tremendamente eficaz. Equipos compactos, ordenados, con capacidad para adaptarse a distintos escenarios. Supo explotar al máximo los recursos disponibles y sacar rendimiento a una plantilla sin grandes estrellas mundiales. «Emery fue el que con un fútbol mucho más práctico, quizás algo más defensivo y cambiando un poco el estilo, mordiendo más, con muchas transiciones, con muy buena presión y, sobre todo, haciendo valer la portería a cero y matando al rival, ganó la Europa League», analiza Ismael Mateu.
La valoración de Emery es clara. Es el entrenador más exitoso en términos de títulos y probablemente el más competitivo en Europa. Su etapa fue más corta, pero su impacto fue inmediato y tangible. Si el Villarreal puede presumir de un título europeo, es en gran medida gracias a él.

Marcelino, el gestor del crecimiento y la regularidad
Marcelino García Toral representa algo distinto. Ni fue pionero como Pellegrini ni un conquistador como Emery, pero su papel ha sido clave para sostener al Villarreal en la élite durante años. Su historia en el club tiene dos etapas, lo que refuerza su peso estructural.
En términos numéricos, Marcelino es uno de los entrenadores más sólidos de la historia groguet. En sus primeros 200 partidos acumulaba 98 victorias, 51 empates y 51 derrotas, rozando el 50% de triunfos. Con el paso del tiempo ha ido mejorando incluso esos registros, superando los 250 encuentros y acercándose al 50% de victorias globales.
Su primera etapa, entre 2013 y 2016, es especialmente significativa. Cogió al equipo en Segunda División y en apenas tres temporadas lo llevó a clasificarse para la Champions League. Ese proceso de reconstrucción rápida es uno de los mayores logros de su carrera y de la historia reciente del club. En su segunda etapa ha vuelto a demostrar su capacidad para ordenar proyectos. Ha conseguido clasificaciones europeas y ha mantenido al equipo en la zona alta de LaLiga con regularidad, incluso en contextos de transición. Su Villarreal no siempre ha sido brillante, pero sí fiable.
«Marcelino puede alcanzar la tercera posición, llegó también a unas semifinales de Europa League y tiene el mérito de coger dos veces al Villarreal, una en Segunda División y llevarlo a Europa, otra en la zona baja de Primera y llevarlo también a Europa, y en ese sentido tiene muchísimo mérito», nos comenta Xavi Isidro.

Además, Marcelino ha logrado registros históricos como igualar y posteriormente superar a Pellegrini en número de partidos dirigidos, convirtiéndose en el técnico con más presencia en el banquillo groguet. Eso habla de continuidad, pero también de confianza del club en su figura.
En cuanto a estilo, su sello es reconocible. Equipos intensos, ordenados, con transiciones rápidas y una estructura táctica muy definida. Ha sabido competir con menos recursos que otros proyectos y maximizar el rendimiento colectivo por encima del individual. Y es que la valoración de Marcelino está ligada a la consistencia. No tiene el pico de Pellegrini ni el título de Emery, pero sí una regularidad difícil de igualar. Ha sido el pegamento del Villarreal en la última década, el técnico que ha garantizado que el club siga siendo competitivo año tras año.
«No es el más vistoso ni el más espectacular en la comparación con Emery o Pellegrini, pero Marcelino diría que arregló el equipo que tenía, arregló lo que se le exigía. No ha fallado nunca y la verdad es que eso tiene mucho mérito», nos comenta Mata.
«Marcelino es un término medio entre Pellegrini y Emery. Siempre ha apostado por un 4-4-2 muy definido, al igual que hacía Pellegrini, y en su caso también con muy buena presión pero un gran especialista a la contra. De Emery hereda el gen competitivo y ha dado al Villarreal esa regularidad en Liga que otros años no ha tenido. Está haciendo una Liga extraordinaria en la que puede ser tercero y por primera vez en la historia se va a clasificar el Villarreal dos veces seguidas a la Liga de Campeones en la que será su sexta participación. Lo que le ha fallado es rendir en Europa», nos comenta el compañero de El Periódico del Mediterráneo.
El debate sigue abierto
La discusión sobre el mejor entrenador de la historia del Villarreal no tiene una verdad definida. Pellegrini construyó, Emery conquistó y Marcelino sostuvo. Tres perfiles distintos, tres momentos clave y tres formas de entender el fútbol que explican el crecimiento de un club que ya es habitual en la élite europea.
«Si tuviera que mojarme con un ránking pondría a Emery primero, a Pellegrini segundo y a Marcelino tercero, pero es francamente difícil», valora Xavi Isidro. En este sentido, Isma Mateu opta por darle una parcela de ‘top 1 histórico’ a cada uno de ellos. «Marcelino es el mejor de la historia en cuanto a números en Liga, Emery es el mejor de la historia en gen competitivo y porque tiene el único título, y Pellegrini fue el que puso en el mapa de la élite a un equipo que pasó de celebrar la permanencia a pelear codo con codo contra el Real Madrid por ganar LaLiga».
«Si tuviera que elegir, me quedo de los tres con Marcelino por una cosa muy simple: él llegó para solventar, para mí, la papeleta más complicada de todas, devolver al equipo a Primera cuando estaba bastante jodido y lo tenía todo muy mal y lo devolvió; recuperarlo y salvarlo cuando estaba en una situación complicada y parecía que se iba a Segunda División y lo consiguió. Es el único que siempre que ha estado una temporada completa ha llevado al equipo a Europa», destaca Javi Mata.





