El conjunto malaguista necesita reaccionar después de un inicio de temporada muy complicado, mientras que los donostiarras aterrizan en La Rosaleda con la intención de prolongar su buen momento y consolidarse en zona europea
El Málaga afronta una nueva oportunidad para cambiar su rumbo este curso. Colista de Primera y único equipo que todavía no conoce la victoria después de ocho jornadas, el cuadro andaluz necesita dar un golpe sobre la mesa para empezar a salir de una situación cada vez más delicada.
Pese a las dificultades, La Rosaleda se ha convertido en uno de los principales argumentos para el optimismo. Los malaguistas únicamente han perdido un encuentro como locales, ante el Villarreal (1-3), y confían en que el empate cosechado frente al Espanyol (1-1) sirva como punto de inflexión. El tanto de Adrián Niño en el tiempo añadido permitió rescatar un punto que puede suponer un impulso anímico para afrontar el siguiente compromiso.
Funes tiene algunas incógnitas
Juan Francisco Funes tendrá que lidiar con la ausencia por lesión de Juan Cruz, aunque recupera al centrocampista Jens Cajuste. Una de las principales incógnitas está en el ataque, donde el buen rendimiento de Adrián Niño ante el conjunto perico podría abrirle las puertas de la titularidad e incluso llevar al técnico a apostar por dos delanteros.
También está por resolver la composición de la defensa. José Salinas podría regresar al lateral izquierdo, aunque Adam Aznou, que debutó en la última jornada, también tiene opciones de ocupar esa demarcación.
La Real Sociedad quiere afianzarse en Europa
Enfrente estará una Real Sociedad que atraviesa una dinámica mucho más favorable. El conjunto dirigido por Pellegrino Matarazzo ocupa la sexta posición y ha sumado 13 de los últimos 18 puntos en juego, con cuatro victorias, un empate y una derrota. Un balance que invita al optimismo después de un comienzo de curso exigente por el nivel de los rivales y la acumulación de partidos.
Los donostiarras llegan después de empatar ante el Union Saint-Gilloise (1-1) en la Europa League y buscarán trasladar sus buenas sensaciones al campeonato doméstico. Para ello, tendrán que sobreponerse a varias ausencias. Pablo Marín está sancionado tras su expulsión ante el Deportivo de La Coruña, mientras que Odriozola, Jon Mikel Aramburu, Luken Beitia y Yangel Herrera tampoco estarán disponibles por lesión.
Un reencuentro con vínculos entre ambos clubes
El duelo también tiene un componente especial por la figura de Loren Juarros, actual director deportivo del Málaga y antiguo jugador y responsable deportivo de la Real Sociedad. Además, Eneko Jauregi y Julen Lobete, este último lesionado de gravedad, comparten pasado en la cantera de Zubieta.
El último enfrentamiento entre ambos equipos tuvo lugar en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey de enero de 2024, cuando la Real Sociedad se impuso por 0-1. Ahora, el Málaga buscará cambiar la historia reciente y lograr un triunfo que le permita empezar a respirar.




