El entrenador del Levante UD, Luis Castro, explicó su modelo de juego basado en el posicionamiento y la comprensión colectiva del fútbol. El técnico habló del crecimiento del equipo en partidos como los disputados ante Girona FC y Deportivo Alavés, de la competencia entre delanteros como Etta Eyong o Carlos Espí y de la identidad que busca construir en el conjunto granota
Luis Castro continúa moldeando su proyecto en el Levante con una idea muy clara sobre cómo quiere que juegue su equipo. El técnico portugués explicó en una entrevista en Onda Cero los principios que guían su modelo de juego, una propuesta basada en el posicionamiento de los futbolistas, la comprensión del juego colectivo y la toma de decisiones dentro del sistema.
El entrenador considera que el fútbol moderno exige que los jugadores entiendan el juego más allá de su posición específica. Su objetivo es que cada futbolista sepa interpretar los espacios y las situaciones del partido para facilitar la circulación del balón y el funcionamiento del equipo.
Una idea basada en el posicionamiento
Para Castro, el primer paso es que los jugadores comprendan dónde deben situarse en cada momento del partido. “A mí me gusta que los jugadores comprendan las posiciones en las que tienen que estar”, explicó.

El técnico considera que el conocimiento colectivo del sistema facilita la toma de decisiones dentro del campo. “Si yo conozco cómo juega el equipo y dónde están los otros, es mucho más fácil decidir”, señaló.
Además, insiste en que los futbolistas deben participar activamente en el juego ofreciendo apoyos en la construcción de jugadas. “Todos los jugadores tienen que estar activos para dar líneas de pase”, afirmó. Según su visión, cada futbolista debe prepararse para intervenir en cualquier momento: “Yo tengo que estar listo para recibir”.
El sistema, sin embargo, no es rígido. Castro explica que el posicionamiento cambia según la presión del rival. “Si te presionan de una forma, los espacios son unos. Si te presionan de otra forma, son otros”, explicó.
Un proceso de aprendizaje progresivo
El técnico reconoce que no siempre es sencillo que los jugadores asimilen este modelo de juego. “Sí y no”, respondió cuando se le preguntó si es fácil comprender su sistema.
Por un lado, el entrenador admite que el modelo requiere que los futbolistas manejen mucha información dentro del campo. “A veces es mucha información que tienes que tener en la cabeza”, señaló. Sin embargo, confía en la capacidad de los jugadores y en el trabajo diario para consolidar la idea: “Los jugadores normalmente son inteligentes”.
El trabajo cotidiano es la base de ese proceso. “Si trabajas todos los días y les das un poco más cada día, al final lo van a comprender”, explicó. Pero también reconoce que cada futbolista asimila los conceptos a un ritmo distinto. “Hay jugadores que lo entienden más rápido y otros necesitan más tiempo”, añadió.

Un equipo que empieza a mostrar su identidad
Según el entrenador portugués, el Levante ha dado pasos importantes en los últimos encuentros. “En los dos últimos partidos estamos en uno de nuestros mejores momentos”, afirmó. Castro puso como ejemplo los encuentros frente al Girona y al Alavés, dos rivales exigentes en los que el equipo mostró un buen nivel colectivo. “Contra Girona controlamos el partido tanto en defensa como en ataque”, explicó.
El técnico considera que el progreso es lógico a medida que el equipo acumula tiempo de trabajo. “Es normal porque tenemos más tiempo para trabajar juntos”, señaló. Uno de los aspectos que más satisfacción le produce es la capacidad del equipo para mantener su competitividad pese a los cambios en la alineación. “Cambias jugadores por lesión o sanción y el equipo sigue al mismo nivel”, destacó.
Para el entrenador, ese detalle demuestra que el grupo ha interiorizado la idea de juego: “Eso significa que están comprendiendo las cosas”.
La importancia del colectivo
Castro insiste en que su proyecto se basa en el funcionamiento del grupo por encima de las individualidades. “El colectivo es siempre más importante que la individualidad”, aseguró. El entrenador recordó que hace unos meses muchos dudaban de la capacidad del equipo para competir con determinadas bajas. “Tres meses atrás mucha gente decía que algunos jugadores iban a estar fuera y que el equipo no podría competir”, comentó.

Sin embargo, el rendimiento del grupo ha demostrado lo contrario. “Todos están ahí, peleando y trabajando muy bien”, señaló. Para el técnico, lo importante es que el equipo mantenga siempre la misma idea. “Quien juega mantiene la misma identidad del equipo”, explicó.
Las decisiones en la delantera
Castro también abordó uno de los debates habituales en el entorno del Levante: la elección del delantero titular. El técnico explicó que este tipo de decisiones siempre generan discusión. “Es una pregunta que me hacen muchas veces”, comentó.
El entrenador se refirió al momento de forma de Etta Eyong, un futbolista que atraviesa una fase irregular. “Antes de la Copa de África ya no estaba a su nivel”, reconoció. Aun así, el cuerpo técnico trabaja para recuperar su mejor versión: “Estamos intentando que vuelva a su mejor nivel”.
Castro también mencionó el caso de Carlos Espí, otro delantero que compite por el puesto. El técnico considera inevitable que las decisiones del once generen debate. “Si pongo a uno en el banquillo, siempre me van a preguntar por qué no juega”, afirmó. Por eso defiende que la responsabilidad final corresponde al entrenador. “Yo tengo que hacer el once”, concluyó.



