Luca Zidane afronta una nueva etapa en el Leganés tras dos temporadas en el Granada. En una entrevista en El Larguero, el guardameta, internacional y mundialista con Argelia, repasa su pasado, su etapa en el Mundial y los motivos que le llevaron a apostar por el proyecto pepinero
El nuevo portero del Leganés afronta una temporada con un reto mayúsculo: ayudar al conjunto pepinero a regresar a Primera División después de una campaña en la que logró mantener la categoría sobre la bocina. Tras dos años defendiendo la portería del Granada, el guardameta ha decidido cambiar de rumbo y apostar por un proyecto que le ha convencido desde el primer momento.
El francés, internacional con Argelia y con experiencia en un Mundial, atendió a El Larguero coincidiendo con su presentación y explicó los motivos que le llevaron a aceptar la propuesta del conjunto madrileño. Volver a Madrid, donde tiene a su familia, era una ventaja, pero no fue el factor determinante. “Lo que me ha llamado la atención es el Leganés. Es un gran club, siempre me ha llamado la atención cuando he jugado contra ellos”, explicó Zidane, que reconoce estar “muy contento” con el paso dado.
Un proyecto que le convenció desde el primer momento
La llamada del Leganés llegó a través de su representante y la respuesta de Luca Zidane fue inmediata. El portero vio en el club pepinero una oportunidad para afrontar un nuevo desafío y formar parte de un equipo con aspiraciones importantes. “Es un club muy ambicioso, con unos objetivos muy claros. Lo tuve muy claro desde el primer minuto”, señaló.
Aunque evita marcarse públicamente una meta concreta para final de temporada, sí reconoce que el Leganés quiere estar en la pelea por el ascenso. Eso sí, Zidane sabe que la Segunda División no permite distracciones. “Hay muchos equipos que quieren subir a Primera y vamos a estar ahí para pelearlo”, afirmó. El guardameta, además, apuesta por ir partido a partido, y el primero es el partido del domingo contra el Girona.
Su regreso a la Comunidad de Madrid supone también volver a estar cerca de su familia, algo que el propio futbolista valora especialmente. Sin embargo, quiso dejar claro que no eligió el Leganés únicamente por una cuestión personal. “El fútbol está por delante de todo. El proyecto es lo que me llama la atención y si es Madrid, pues bienvenido sea”, explicó.
De Enzo a Casillas: así nació su pasión por la portería
El nuevo guardameta del Leganés también recordó cómo terminó bajo los palos. Fue su hermano mayor, Enzo, quien le animó a ponerse de portero cuando era pequeño. “Me dijo que era bueno, no sé si me engañó”, contó entre risas. Desde entonces se quedó con los guantes y terminó encontrando su posición.
Su referente durante aquellos primeros años fue otro guardameta español: Iker Casillas. “De pequeño era Iker Casillas. Jugaba con mi padre y a veces iba a verles entrenar”, recordó.
El apellido Zidane y la protección de sus padres
Inevitablemente, el apellido Zidane sigue acompañando su carrera. Luca reconoce que no le molesta que le pregunten por su padre, aunque quiso reivindicar también el papel de su madre y de sus hermanos en su formación. “Es normal que preguntéis por mi padre por su trayectoria e influencia en el fútbol”, señaló. Sin embargo, recordó que su madre tuvo un papel fundamental en su educación y en la de sus hermanos.
Precisamente para protegerles durante su infancia, sus padres decidieron utilizar el apellido materno en el colegio. “Nos ponían el apellido de mi madre para protegernos un poco”, explicó. Una estrategia que, con el paso de los años y la velocidad de la información, terminó siendo difícil de mantener.
Un Mundial que no olvidará
Luca Zidane también echó la vista atrás para recordar su experiencia en el Mundial con Argelia, una de las grandes vivencias de su carrera. “Es lo más grande para un futbolista”, aseguró. Aunque la selección argelina no pudo avanzar todo lo que esperaba, el portero se queda con la experiencia de haber disputado el torneo. Entre sus recuerdos está el enfrentamiento ante la Argentina de Lionel Messi, un partido que define como “jodido” por tener enfrente a “uno de los mejores de la historia”.
Ahora, su mirada está puesta en Leganés. Y el mensaje para la afición pepinera es sencillo: unión y trabajo. “Lo más importante es que estén con nosotros, que vayamos todos a una”, pidió Zidane. El objetivo, volver a colocar al club donde considera que merece estar.





