En Nervión siguen muy pendientes de la situación del delantero murciano, con un año más de contrato en vigor, sin descartar ningún escenario, incluido el despido. Su posible inhabilitación para jugar al fútbol durante dos años supondría un respaldo
El Sevilla FC se ha visto sacudido por el ‘caso Rafa Mir’. El delantero ha sido condenado por la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia a ocho años y medio de prisión por un delito de agresión sexual y otro de lesiones, aunque la sentencia no es firme y ya ha anunciado que va a recurrir. Pero a nivel deportivo, son muchas las incógnitas que se ciernen sobre la situación del murciano.
El Sevilla FC, con el que tiene un año más de contrato, está estudiando todos los escenarios posibles a través de sus abogados. Desde la posibilidad de un despido disciplinario hasta la una reclamación de daños y perjuicios, pasando por la suspensión provisional del contrato de trabajo. Pero, de momento, a la espera de valorar en profundidad la sentencia, desde Nervión se han limitado a emitir un comunicado para expresar su “máximo respecto por los procesos judiciales” y expresar su “más firme y rotunda condena ante cualquier tipo de violencia, abuso o agresión sexual”, recalcando que estas conductas no tienen cabida en nuestra sociedad ni en los valores que promueve el deporte».
Lo que dice el reglamento de la Real Federación Española de Fútbol
De manera paralela a la vía judicial, además, el Código Disciplinario de la RFEF puede servir de respaldo a un Sevilla FC que obviamente desea de desprenderse de Rafa Mir y ahorrarse su alto salario. De hecho, ese era ya su objetivo antes de la sentencia. Así, el artículo 66 de dicho reglamento hace referencia a ‘Actos notorios y públicos que afecten a la dignidad y decoro deportivos’, dentro de las sanciones muy graves
“Los/as que cometan actos notorios y públicos que afecten a la dignidad o decoro deportivos, cuando revistan una especial gravedad, o reincidencia en infracciones graves de esta naturaleza, serán sancionados con multa de 3.006 a 30.051 euros y con una o varias de las siguientes sanciones: Inhabilitación para ocupar cargos en la organización federativa, o suspensión o privación de licencia, por tiempo de dos a cinco años«, indica el citado punto.
Es decir, que el ariete de Javalí Nuevo podría verse inhabilitado para jugar durante las dos próximas temporadas, lo que supondría un argumento de peso para du despido. Aunque no fue eso lo que sucedió en un caso similar, como fue el protagonizado por Santi Mina, que precisamente coincidió con Rafa Mir en el Valencia, donde el sevillista vivió hace dos campañas una segunda etapa como cedido durante la cual se produjeron los hechos que fueron juzgados el pasado 28 de mayo.

Así actuó el Celta de Vigo con Santi Mina: despido tras la segunda sentencia
En el caso del ex jugador del Celta de Vigo, que acabó retirándose con 28 años ante las dificultades para encontrar equipo, fue condenado a cuatro años de prisión por la Audiencia de Almería en mayo de 2022, pena que fue ratificada en julio de 2023 por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, si bien el gallego recurrió al Tribunal Supremo y que aún no existe una sentencia firme.
Por entonces, el ya ex futbolista tenía tres años más de contrato en vigor con el Celta de Vigo, que en un primer momento le encontró acomodo como cedido en el Al-Shabab de Arabia Saudí, optando por rescindir su contrato cuando el TSJA ratificó la condena por abuso sexual, sin abonarle el sueldo que tenía pendiente. Contó para ello con el respaldo de LaLiga, si bien pocos meses después ambas partes llegaron a un acuerdo para evitar verse en los tribunales.
En el caso de Rafa Mir, dado que solo le queda un año, será prácticamente imposible que la siguiente sentencia, tras su recurso, se conozca antes de que acabe su vinculación con el Sevilla FC. Por tanto, o se llega a un acuerdo, o al club de Nervión se le presenta una complicada papeleta por delante.

El Elche, que podía comprarlo, no aclara todavía su postura
Lo que sí está claro es que, aunque formalmente sigue cedido en el Elche hasta el 30 de junio, en el Martínez Valero no querrán comerse el problema y rechazarán la posibilidad de ejercer su opción de compra por una cantidad prácticamente simbólica (50.000 euros). Aunque, por el momento, la entidad franjiverde no ha querido ser tajante al respecto, señalando que ha conocido la sentencia “a través de los medios de comunicación».
«En este momento, el club no dispone del contenido de la sentencia, por lo que no podemos hacer una valoración. En cuanto la tengamos y podamos analizarla con rigor, el Elche tomará las decisiones que correspondan. Mientras tanto, respetamos el procedimiento y el ámbito judicial”, apuntaron fuentes del club citadas por la agencia EFE.





