Los Knicks ganan a domicilio y están a un triunfo de volver a las Finales de la NBA 27 años después
A un triunfo de las finales de la NBA. Los New York Knicks dieron un zarpazo que puede ser casi definitivo ante los Celveland Cavaliers al hacerse, también, con el tercer partido de la serie (108-121), el primero jugado en Cleveland y poner la eliminatoria con un claro 3-0.
Jalen Brunson, que lideró otro gran partido coral con 30 puntos (11 de 15 en tiros de campo), acabó entre cánticos de MVP de una grada del Rocket Arena de Cleveland, que ya asume la eliminación de su equipo.
Los Knicks llevan diez triunfos consecutivos en ‘play off’. No pierden desde el tercer partido ante los Hawks de la primera eliminatoria, cuando los de Atlanta se pusieron con un peligroso 1-2.
Brunson lidera una orquesta muy afinada
La orquesta de Brown está totalmente afinada y a los puntos de Bunson se unieron los 22 de Mikal Bridges o los 21 de OG Anunoby, aparte del papel del dominicano Karl Anthony Towns (13 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias), de Josh Hart (12 puntos, 9 rebotes, 5 asistencias y 4 robos) y de Landry Shamet (14 puntos saliendo del banquillo). Mucha artillería para que los Mitchell y Harden pudieran superarlos.
Y eso que los Cavs cuajaron un gran partido en ataque, con un 50% de acierto en el tiro y, también, con tres jugadores con números similares a los tres mejores de los Knicks (Mobey, Mitchell y Harden). El mayor fondo de armario neoyorquino fue decisivo y la serie se pone a un solo triunfo de que los Knicks lleguen a unas Finales 27 años después, ya que no lo hacen desde 1999.

Aquella primera derrota en el Madison, cuando los Knicks remontaron 22 puntos de desventaja, está pesando y los Cavaliers no parecen haberse recuperado de aquello. En el tercer partido de la serie, pese a no estar muy lejos en algunos momentos y llegar a igualar a 50 en el segundo cuarto, siempre estuvieron a remolque y acabaron bajando los brazos y asumiendo la derrota.
Con un 9-1 inicial, los de Nueva York tomaron el mando desde el principio en el mejor momento de Towns y se fueron al primer descanso diez arriba. Aunque los Cavs lograron recortar algo la diferencia, no lograron meterse en el partido y los Knicks supieron controlar el duelo con ventajas cortas, pero suficientes.
Un último arreón dejó el partido sentenciado a cinco minutos del final, cuando un triple de OG Anunoby situó el marcador con un 110-93 que ya se vio imposible de remontar.
Los Knicks tendrán la primera oportunidad de cerrar la serie este lunes en el Rocket Arena de Cleveland. De hacerlo, firmarán su undécimo partido seguido y mandarán un aviso a los Thunder (o Spurs) del enemigo que tienen enfrente.
El entrenador de los Cavs, Kenny Atkinson, reconoció que, por momentos, los Knicks eran claramente mejores que los suyos. «Eran el equipo más físico. Eran un equipo muy superior», admitía el ‘español’ a la finalización de un encuentro que tuvo como invitados de lujo a Taylor Swift y Travis Kelce, que animaron a pie de pista a los Cavs, aunque no fue suficiente.




