Con nueve jornadas por delante, el internacional argentino tendría que jugar al menos 45 minutos en siete de ellas para que se ejecute la opción de compra obligatoria. Parece difícil para respiro del club rojiblanco, que quiere quedárselo pero por menos dinero
El Atlético de Madrid afronta la recta final del curso con muchos alicientes. Aguarda por delante una ilusionante eliminatoria en cuartos de la Champions ante el FC Barcelona mientras se divisa en el horizonte la final de la Copa del Rey ante la Real Sociedad. En LaLiga, en cambio, no queda otro reto que tratar de amarrar la tercera plaza en la pugna con el Villarreal. Pero para Nico González sí está en juego su futuro.
Diego Simeone ha dejado claro en más de una ocasión que se trata de un futbolista que encaja a la perfección en su estilo. «Desde que llegó pareciera que ha jugado toda la vida en el Atlético de Madrid porque tiene todas las características del Atlético de Madrid», aseguró el técnico argentino al respecto hace unas semanas, tras el doblete firmado por su compatriota en la victoria ante la Real Sociedad.
De más a menos a lo largo de la temporada
Pese a ello, es un hecho que al internacional albiceleste, que al poco de aterrizar su metió a su entrenador en el bolsillo y parecía tener garantizada su continuidad como rojiblanco, le ha costado arrancar en este 2026. Fue a finales de agosto cuando el Atlético de Madrid cerró su cesión procedente de la Juventus, partiendo como titular nada más llegar frente al Villarreal, con gol incluido. Desde entonces, se convirtió en un fijo, disputando 15 choques ligueros consecutivos y 13 de ellos en el once. Pero tras cerrar 2025 con una lesión ante el Girona y sufrir otro percance muscular en febrero, en el presente año solo ha podido participar en seis partidos del campeonato doméstico y únicamente en tres de ellos partió desde el inicio.
Las condiciones y el precio de la opción de compra
Esta caída en picado ha hecho que lo que parecía cantado ya no sea tan sencillo: alcanzar el número de partidos y minutos que aseguran su compra por parte del Atlético de Madrid. En concreto, en el préstamo se acordó que si juega 45 minutos o más en el 60% de los partidos de LaLiga, el club rojiblanco está obligado a comprar su pase por 32 millones de euros. Pero como no estuvo disponible en las tres primeras jornadas, el traspaso se ejecutaría si alcanza esa condición en 21 encuentros.
De momento, ha sido titular en 17 de sus 21 citas ligueras. Pero ante Osasuna y Girona se tuvo que retirar tocado en la primera mitad y no llegó a la cifra de minutos señalada. Por ello, solo le computan 15, restándole por jugar todavía 7 veces más al menos la mitad de un partido, con solo 9 jornadas por delante. Sin duda, no lo tendrá nada fácil, pues además desde enero ha visto incrementada de forma notable la competencia con el fichaje de Lookman.
La estrategia para negociar a final de temporada
Pese a ello, el Atlético de Madrid quiere quedarse con Nico González, pero a un precio más bajo. Como apunta el diario As, desde el Metropolitano hacen cuentas para esquivar la citada cláusula y a final de curso tratarán de renegociar el montante del traspaso si, como parece, no se cumplen las condiciones que activarían de forma automática la operación.
También el extremo desea seguir vistiendo de rojiblanco, obligando con ello a la Juventus a escuchar al menos la propuesta colchonera. La otra vía es que maneje una oferta mejor o que opte por quedárselo en su plantilla, apuntando semanas atrás en Italia que a Spalletti no le desagrada dicha opción.




