«Lamine Yamal es el ejemplo de alguien que parece recuperado y Nico Williams, de alguien al que todavía le falta»

«Lamine Yamal es el ejemplo de alguien que parece recuperado y Nico Williams, de alguien al que todavía le falta»

El joven sevillano Toni Pérez, fisioterapeuta y divulgador de salud en sus perfiles en redes sociales – @fisioteduca -, atiende a Futeros desde Estados Unidos, donde está siguiendo a España en su camino hacia la final del Mundial y analiza para DAZN el aspecto físico de la ‘Roja’

«En un Mundial, las piernas funcionan, pero te tiemblan», asegura Toni Pérez, más conocido en redes sociales como @fisioteduca, durante su entrevista con Futeros, donde este divulgador de salud lo tiene claro: la lesión más temida por los profesionales durante un torneo como un Mundial es la muscular, pues puede obligarte a parar.

– Para empezar, ¿cómo ha sido el salto de creador de contenido en redes a analista especializado en lesiones y estado físico de jugadores en un gran medio como DAZN?

– Ha sido complicado y producto de decisiones que empezaron hace cuatro años, cuando ese chico de cuarto de carrera que quería dejarla se creó un perfil en redes para darse cuenta de que realmente le gustaba su profesión y empezó a divulgar y a crear contenido sobre su rama, la salud y el deporte. La clave de todo creo que ha sido caerme muchas veces e ir dando poco a poco con la tecla. Vaya, me sigue pasando.

En ese camino ha habido muchísimas personas que me han ayudado, pero si tengo que destacar una etapa clave es la que estoy viviendo con la agencia Hello Monday. Ellos entendieron desde el principio que mi objetivo no era solo crecer en redes, sino construir una marca personal sólida basada en la divulgación y el rigor. Con su acompañamiento, especialmente de mi representante Rocío, he podido profesionalizar mi trabajo, centrarme en crear contenido de calidad y abrir puertas que de otra forma habrían sido muy difíciles. La entrada a medios de comunicación empezó desde la salida de mi libro y, a partir de ahí, junto con el trabajo de la agencia, empezamos a estructurar muy bien qué tipo de medios encajaban con mi perfil y qué mensaje quería transmitir en cada uno.

Yo siempre he tenido claro que mi mensaje no se va a quedar en la clínica, sino que va a intentar llegar al máximo número de oídos, porque serán personas que aprendan un poco más sobre su cuerpo, su salud y el deporte. Empecé hace un año y medio en Canal Sur Radio junto a Rafa Cremades, donde sigo. Luego me salió la gran oportunidad de empezar trayectoria televisiva nacional en Saber Vivir en Televisión Española, y lo de DAZN ha sido algo precioso: entrar en el medio de comunicación de referencia internacional y hacerlo por lo que a mí me gusta, para dar información de valor en redes sociales acerca de todo el estado físico, rendimiento y características que tienen los jugadores en este Mundial. Todo esto también ha sido posible gracias a tener un equipo detrás que entiende bien hacia dónde quiero llevar mi carrera y qué tipo de proyectos tienen sentido para mí.

– En un torneo como el Mundial, con tan poco margen de descanso, ¿qué variables son clave para evaluar si un jugador está realmente en condiciones óptimas para competir?

– Pregunta muy interesante. En el apartado físico, un equipo de fútbol o Selección siempre va a pedirte unos estándares básicos. Para ello, realizan a principio de temporada y a principio de la preparación una serie de tests que evalúan tanto fuerza como explosividad, como velocidad, como equilibrio, como salto. Todas estas pruebas, un futbolista debe de pasarlas. Pero va más allá. ¿Qué ocurre con el terreno mental? Es la prueba definitiva. En un Mundial, las piernas funcionan, pero te tiemblan. Y te tiemblan porque la mentalidad puede jugarte una mala pasada. Representas a tu país y no hay ningún orgullo mayor que ese. Por lo tanto, estar preparado mentalmente es mucho más importante que estarlo físicamente. De hecho, lo estamos viendo con muchos ejemplos en el Mundial de jugadores que ya van tocados, pero por mentalidad están marcando la diferencia.

– Desde su experiencia, ¿qué tipo de lesiones suelen marcar más el rendimiento en una competición corta como esta: musculares, articulares o fatiga acumulada?

– Para mí, la respuesta es muy clara: las lesiones musculares. Con una lesión articular, como puede ser un esguince, una pequeña lesión en un menisco o una distensión ligamentosa o inflamación, se puede seguir jugando. De hecho, ya te digo que el fútbol de élite no es sano y se va a seguir jugando. Cuando tienes una lesión muscular es imposible seguir porque el músculo es lo que confiere el movimiento. Es lo que da fuerza y la fuerza genera movimiento. Por lo tanto, si un músculo está roto, ya sea músculo, tendón o cualquier zona, va a ir a peor. Es como una grieta en una pared que pasa el tiempo y se va haciendo más grande. Por lo tanto, ahí sí que hay que frenar.

– ¿Cree que hoy en día se sobreexpone a los jugadores demasiado rápido tras una lesión? ¿Ha cambiado eso en los últimos años en el fútbol de élite?

– La respuesta depende de la necesidad del club. Muchas veces eso ni lo dirige un jugador, sino que es el propio club o selección el que presiona por otros intereses que no son la salud. Esto es algo que creo que hay que normalizar. En comparativa con hace muchos años, he de decir que estoy en contra de la pregunta, porque se cuidan mucho más los plazos de recuperación y los plazos de preparación, porque se tiene mucha más conciencia de cómo funciona la lesión. Hace 20 o 25 años, un Maradona, o hace 40 o 50 un Pelé, se lesionaban y posiblemente ni sabían qué alcance tenía la lesión. A día de hoy todo se cuida mucho más, pero es verdad que aun cuidando muchas veces se anticipan. Eso ocurre sobre todo en las lesiones a largo plazo, donde el jugador tiene la necesidad de volver, pero son las más peligrosas, porque ahí sí que la cabeza es la principal lesionada, tras pasar tanto tiempo con una lesión instalada en tu vida.

– En un Mundial, ¿hasta qué punto puede condicionar una pequeña molestia muscular el rendimiento de una estrella mundial?

– No hay mejor ejemplo que un caso real: Nico Williams. Veremos hasta qué punto ese pico máximo que no tiene le va a lastrar. Es un jugador que lleva toda la temporada yendo y viniendo de un dolor inguinal y que en las últimas jornadas se lesionó de la parte posterior del muslo. Este tipo de lesiones, dependiendo del perfil de jugador que sea, puede afectar mucho porque los músculos de las piernas son importantísimos para frenar y acelerar. En jugadores verticales como extremos, este tipo de lesiones merman el estado físico, el pico de estado físico, que para ellos es la diferencia entre ser élite y ser un jugador buenecito.

– Bajo su experiencia, ¿qué señales pueden indicar que un jugador aún no ha recuperado del todo su explosividad tras una lesión muscular?

– Es simple y las comparaciones son odiosas, pero son así. Solo tienes que verle la seguridad y confianza al encarar y al ejecutar un recorte o un arranque antes y después de la lesión. Lamine Yamal es el ejemplo de alguien que parece recuperado y Nico Williams es el ejemplo de alguien al que todavía le falta un poquito. Te podría hablar de datos físicos, pero el factor donde más se ve la diferencia es en la confianza que tiene.

– España suele apostar por un juego de mucha intensidad y presión alta. ¿Cómo afecta ese estilo a jugadores que llegan con dudas físicas?

– Afecta y mucho, y más a final de temporada cuando ya el tanque de gasolina está muy bajito. Una presión alta como la de España tras pérdida hace que hasta el delantero tenga que correr como el que más. Es lo que te exige. Sobre todo a final de partido, en los partidos más importantes será cuando lo notemos, cuando notemos ese bajón. Lo bueno que tiene España es que tiene un gran fondo de armario. Para mí, la convocatoria de Luis de la Fuente es perfecta en cuanto a la diversidad de tipos de jugadores que trae.

¿En este tipo de torneos puede un cuerpo técnico proteger a un jugador sin que se resienta demasiado el rendimiento colectivo?

– Totalmente sí. De hecho, no sólo en este torneo, sino cualquier persona que haya estado en cantera lo sabe. Hay jugadores que, sobre todo por historial de lesiones, suelen ser más protegidos. El Mundial, en la fase de grupos, es el claro ejemplo. España saca ahí por obligación a Nico Williams y reparte más minutos de los previstos a Lamine Yamal. Todos hemos visto la imagen de Luis de la Fuente dirigiéndose a los médicos para preguntarles. Argentina, sabiendo que Messi tiene que aguantar todo el Mundial, lo sustituye en el minuto 75 cuando lleva tres goles. Esto ocurre en el 99% de las selecciones y está claro que siempre va a haber diferentes rangos dentro de un equipo.

– Mirando este grupo de la Selección, ¿qué factores físicos crees que serán decisivos para que España pueda competir por el título en 2026?

– Más que mirar fuera, miro dentro. Miro a una banda izquierda en la que el seleccionador ha sido muy inteligente y, sabiendo del estado físico de Nico Williams, se ha traído tanto a Yeremy Pino como a Víctor Muñoz, que también puede jugar en esa zona. Se ha traído a un Gavi, que es un jugador muy polivalente. Se ha traído a un Marc Pubill que puede jugar también en banda. Se ha traído a un Llorente que puede jugar en el medio. Este Mundial tiene un partido más, y eso hace también que haya más carga, por lo que el mayor factor físico está dentro del equipo y es el fondo de armario que tenga cada selección.

Creo que eso va a ser vital en un Mundial tan largo, con condiciones climáticas y viajes tan espaciados, donde van a acumular minutos muchos más jugadores de lo que en un principio pueden pensar. Y ahí, claramente, España, por tipo de cuadro y por equipo, lleva ventaja.

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