Lamine Yamal desafía a Pelé y busca dos récords en la final del Mundial

Lamine Yamal desafía a Pelé y busca dos récords en la final del Mundial

El extremo del FC Barcelona, de 19 años y seis días, puede ser el asistente más joven de una final y el segundo goleador más precoz ante Argentina, mientras España defiende su extraordinario cinco de seis en finales

Lamine Yamal ya ha convertido la precocidad en una rutina, pero la final del Mundial le presenta dos registros de una dimensión diferente. Una asistencia contra Argentina lo convertiría en el jugador más joven en dar un pase de gol en el partido por el título desde que existen datos modernos; si marca, solo Pelé habría anotado a menor edad.

El extremo llegará al Estadio Nueva York/Nueva Jersey con 19 años y seis días, un gol, ninguna asistencia y 495 minutos disputados en su primera Copa del Mundo. España no ha necesitado que monopolice la producción ofensiva, aunque su capacidad para atraer rivales y desordenar defensas ha resultado fundamental durante el camino hacia la final.

Lamine puede estrenar sus asistencias con un récord histórico

La paradoja acompaña al primer desafío. Lamine todavía no ha repartido ninguna asistencia en el Mundial, pero una sola en el último encuentro le permitiría entrar directamente en la historia de las finales.

Según los registros de Opta, disponibles desde 1966, ningún futbolista tan joven ha dado un pase de gol en el partido que decide el campeonato mundial. El azulgrana afrontará la cita apenas seis días después de cumplir los 19 años, por lo que tendría margen para establecer una marca difícil de superar durante mucho tiempo.

Su casillero de asistencias permanece vacío, pero eso no significa que haya estado desconectado de la generación de ocasiones. Argentina tendrá que afrontar al segundo jugador que más regates ha completado en el campeonato: suma 22, los mismos que logró Kylian Mbappé en 2018, hasta ahora el mayor registro de un adolescente en una sola edición mundialista. Leo Messi lidera la clasificación actual con 25.

Lamine ha jugado los siete partidos de España y ha sido titular en seis. Comenzó el torneo condicionado por unas molestias musculares y únicamente disputó los últimos 19 minutos ante Cabo Verde, pero su entrada ya dejó cinco intentos de regate, más que cualquier otro futbolista de aquel encuentro.

Pelé es el único joven que seguiría por delante de Lamine

El segundo récord depende del gol. Pelé tenía 17 años y 249 días cuando marcó dos veces ante Suecia en la final de 1958, una actuación que continúa representando la mayor exhibición de precocidad en el partido decisivo de un Mundial.

El siguiente adolescente que encontró la portería en una final fue Mbappé. El francés tenía 19 años y 207 días cuando anotó el cuarto tanto frente a Croacia en 2018. Lamine jugará la final con 19 años y seis días, por lo que desplazaría al delantero francés del segundo puesto y quedaría únicamente por detrás de Pelé.

La diferencia es considerable: si marca contra Emiliano ‘Dibu’ Martínez, superará la marca de Mbappé por 201 días. También se convertiría en el futbolista español más joven en anotar en una final de un gran torneo, mejorando una relación con las citas decisivas que ya comenzó durante la Eurocopa de 2024.

Lamine no marcó en aquella final contra Inglaterra, pero sí asistió a Nico Williams en el primer gol. Con 17 años y un día se convirtió además en el jugador más joven en disputar y ganar una final de Eurocopa o Mundial.

De Arabia Saudí a la final ante Argentina con un solo gol

El único tanto de Lamine en este campeonato llegó contra Arabia Saudí, durante su primera titularidad mundialista. Necesitó exactamente nueve minutos y 58 segundos para aprovechar un envío de Mikel Oyarzabal y abrir el marcador en la victoria española por 4-0.

Tenía entonces 18 años y 343 días. Se convirtió en el octavo goleador más joven de la historia del Mundial y en el segundo futbolista de 18 años o menos que abría el marcador en un partido de la competición, nuevamente por detrás de Pelé.

Desde aquella tarde no ha vuelto a marcar, aunque su influencia ha ido más allá de la estadística más visible. Fue elegido mejor jugador ante Austria y Bélgica, los dos encuentros disputados por España en Los Ángeles. En los cuartos de final firmó seis remates, completó cuatro de sus nueve regates y acertó 39 de sus 46 pases.

Además, provocó el penalti que permitió a Oyarzabal abrir el marcador ante Francia. Lucas Digne llegó tarde al intento de frenar su incursión y España comenzó desde los once metros una victoria por 2-0 que la devolvió a una final mundialista dieciséis años después.

Lamine Yamal, el tercer finalista más joven de la historia del Mundial

Incluso sin marcar ni asistir, su presencia en el partido ya tendrá valor histórico. Lamine se convertirá en el tercer jugador más joven que disputa una final del Mundial, únicamente por detrás de Pelé en 1958 y del italiano Giuseppe Bergomi en 1982.

Pelé compareció con 17 años y 249 días, mientras Bergomi tenía 18 años y 201 días cuando Italia derrotó a Alemania Federal. Lamine adelantará en esa clasificación a Mbappé, que hasta ahora ocupaba el tercer lugar por su participación en Rusia 2018.

Pau Cubarsí también puede entrar en la lista. En caso de participar, el central del Barcelona pasaría a ser el cuarto finalista más joven, completando una fotografía extraordinaria para una selección capaz de competir por el título con dos futbolistas de 19 años.

La diferencia generacional será todavía mayor al otro lado. Si Messi y Lamine aparecen en los onces, será la primera final mundialista con dos titulares rivales separados por más de veinte años. El argentino llegará con 39 años y 25 días; el español, con 19 y seis.

España casi nunca falla cuando alcanza una final

Lamine persigue sus récords dentro de una selección acostumbrada a resolver favorablemente sus grandes oportunidades. España ha ganado cinco de las seis finales disputadas entre Eurocopas y Mundiales.

La Roja conquistó las Eurocopas de 1964, 2008, 2012 y 2024, además del Mundial de 2010. Su única derrota llegó ante Francia en la final continental de 1984, resuelta por los goles de Michel Platini y Bruno Bellone.

España nunca ha perdido una final desde el inicio de su ciclo más exitoso en 2008 y ha levantado el trofeo en sus últimas cuatro apariciones: tres Eurocopas y el Mundial de Sudáfrica.

Entre las selecciones europeas, únicamente Alemania, con siete títulos entre Mundiales y Eurocopas, e Italia, con seis, han conquistado más grandes torneos. Una victoria frente a Argentina permitiría a España igualar a los italianos con seis coronas y añadir su segunda estrella mundialista.

Las miradas apuntan a Lamine Yamal en el España – Argentina

El Mundial de Lamine ha sido menos productivo en goles y asistencias que su última temporada con el Barcelona, pero no menos importante para España. Los rivales han reforzado permanentemente su sector, han colocado dos defensores sobre él y han abierto espacios que otros compañeros han aprovechado.

Una asistencia lo convertiría en el pasador más joven de una final desde 1966. Un gol lo colocaría entre Pelé y Mbappé. Una victoria añadiría su nombre a una generación que ya ganó la Eurocopa y que puede devolver a España a la cima del mundo.

Lamine ha pasado toda su carrera rompiendo récords de edad. En el Estadio Nueva York/Nueva Jersey no jugará únicamente contra Argentina y Messi: también lo hará contra las marcas que Pelé dejó hace casi siete décadas.

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