La roja a Güler que reclamó el Sevilla y que el VAR ni siquiera revisó, entre otros agravios en el Bernabéu

Los nervionenses reclamaron la expulsión de Arda Güler por una acción sobre Peque que el VAR no revisó, protestaron un agarrón a Ure antes del segundo tanto madridista y el más que dudoso penalti de Castrín sobre Mbappé

El Sevilla FC se marchó al descanso en el Bernabéu con motivos para protestar. Más allá del resultado y de un partido que hasta el golazo de Arda Güler había ofrecido poco en ataque, una acción entre el futbolista turco y Peque centró las quejas nervionenses. El conjunto sevillista reclamó una posible agresión que, de haber sido sancionada con tarjeta roja, habría cambiado el escenario del encuentro. Sin embargo, Mateo Busquets Ferrer no tomó esa decisión y el VAR tampoco intervino.

La jugada se produjo en el minuto 23, antes de que Güler adelantara al Real Madrid con un disparo de zurda desde la frontal. Peque perseguía al madridista y ambos forcejearon durante varios metros. En ese intercambio, el turco sacó el brazo y el sevillista acabó en el suelo, quejándose de un golpe en la cara.

La interpretación de González Fuertes en Radio Marca fue contundente: «Realizando una labor de VAR casera, puedo asegurar que existe contacto violento. Hay provocación de Peque y respuesta del turco. Golpea en el pecho con fuerza y esa acción tuvo que ser castigada con tarjeta roja».

La indignación del Sevilla quedó reflejada también en las declaraciones de Kike Salas a los micrófonos de Movistar+ durante el descanso. El defensa explicó que había hablado con Peque y que confiaba plenamente en la versión de su compañero, convencido de que el contacto había sido claro.

«Me dice que le da un codazo claro y al final él no se va a tirar al suelo», aseguró el central, que añadió: «Yo confío en mi jugador y ahora lo miraré».

Más allá de la acción en sí, Salas no entendió que el videoarbitraje no reclamara al colegiado para revisar las imágenes. «Creo que al final, pues, estaba mirando el VAR, pero no sé por qué no ha intervenido, por lo menos para verlo», lamentó.

El sevillista cerró su valoración con una reflexión que resume el malestar del equipo nervionense: «Estos detalles marcan la diferencia».

No fue la única jugada que levantó las protestas de los visitantes. El Sevilla también reclamó una posible falta de Konaté sobre Ure en la acción previa al segundo gol del Real Madrid. Sobre ese lance, González Fuertes señaló: «No hay una imagen clara de un posible agarrón del defensa del Real Madrid». Por otro lado, Iturralde González, en la Cadena SER, aseguró que «si le agarra, es roja directa y no puede ser gol».

Por si todo esto fuera poco, al poco de empezar la segunda parte, el colegiado señaló la pena máxima por un supuesto penalti de Castrín a Mbappé. El atacante francés se cruzó por delante del defensor sevillista, que no hizo nada para que Mbappé cayese fulminado al suelo. El árbitro pitó penalti y de nuevo el VAR no intervino.

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