El jugador francés definió su polémica acción con el base de los Knicks como un lance del juego y la posterior revisión de la competición estadounidense ha descartado tomar una decisión que le hubiese acercado a la suspensión
Se ha quedado en un susto. La NBA ha entendido, al igual que Victor Wembanyama, que su polémico golpe a Jalen Brunson no es merecedor de un castigo severo, por lo que ha descartado elevar la señalización a falta flagrante, tal y como ha informado un portavoz de la propia competición estadounidense.
La decisión de la Liga no era cualquier cosa. Revisado el empujón en la parte superior del cuerpo del base de los Knicks –quien acabó por los suelos– cabía la posibilidad de que el jugador francés se llevase la tercera flagrante de la postemporada, lo cual le hubiese dejado a solo una de ser suspendido un partido.
La polémica acción de Wembanyama
El incidente analizado al detalle por la NBA ocurrió a falta de 4:44 minutos para el final del primer cuarto del Game 3, el cual terminarían ganando los de Texas por 111-115. Brunson intentó bloquear a Wembanyama cerca de la línea de tiros libres, y cuando el pívot se giró empujó al base de los neoyorquinos hasta el punto de tirarlo sobre el parqué. No se pitó falta en la jugada a pesar de las protestas inmediatas del banquillo de Nueva York. He aquí la acción:
El vicepresidente sénior de desarrollo y formación de árbitros de la NBA, Monty McCutchen, declaró el martes en el programa «NBA Today» de ESPN que se debería haber pitado falta en la jugada. Sin embargo, a la hora de valorar la dureza de la misma, la liga decidió no convertir la falta no pitada en flagrante.
Unos playoffs con momentos tensos para el francés
Lejos de ese carácter simpático que muchos le asignan, Wembanyama es un competidor duro y tenaz que no se achanta ante nada. Por ello, no sorprende que antes de esta jugada con Brunson ya haya tenido otras polémicas.
Para ser exactos, Wembanyama acumuló sus dos puntos por falta flagrante a principios de la postemporada tras propinarle un codazo en la mandíbula al alero de los Minnesota Timberwolves, Naz Reid, en el cuarto partido de la serie de segunda ronda. El visionado de la acción concluyó que merecía una flagrante tipo 2 por contacto excesivo por encima del cuello, provocando así su expulsión. Se habló de un posible castigo sin poder jugar algún partido, pero no ocurrió.
Esta última decisión en las Finales es muy importante, ya que si llegan a señalarle otra flagrante se hubiese quedado únicamente a una de ser sancionado con un partido sin poder jugar. Algo muy grave debería pasar para que la NBA tomase ese camino.




