La RFEF ha solicitado ser sede de la fase final de la Nations League en el José Zorrilla de Valladolid y el Bernabéu, mientras que el presidente de la federación marroquí gana las elecciones a presidente del Gobierno en su país
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) anunciaba este fin de semana que había solicitado a la UEFA ser la sede de las semifinales y la final de la Liga de Naciones, fijadas del 9 al 13 de junio del próximo año, que se celebrarían en el estadio José Zorrilla de Valladolid y en el Bernabéu de Madrid.
Rafael Louzán, presidente de la RFEF, desveló la petición registrada ante la UEFA en declaraciones a los medios al término del partido entre España e Inglaterra disputado en el estadio de Wembley con victoria de la Roja por 2-3. «España no debe renunciar a jugar la final de esta competición y que se pueda jugar en España en un gran estadio», explicó.
Se supone que el deseo de la RFEF de albergar los partidos decisivos de la Liga de Naciones va en paralelo a su empeño en que la final del Mundial de 2030 se dispute en España y no en Marruecos, país coorganizador junto con Portugal.
En el caso de la Liga de Naciones, la decisión corresponde a la UEFA, que formalizará la elección en los próximos meses, mientras que la Copa del Mundo la decide la FIFA de Infantino, aunque cuesta pensar que España se lo quede todo.

Golpe político de Marruecos por el Mundial
Esta petición de España llega además varios días después de que Fouzi Lekjaa, presidente de la Real Federación Marroquí de Fútbol (FRMF), fuese el más votado en las elecciones legislativas celebradas en Marruecos como candidato del Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM).
Bien es cierto que las elecciones en Marruecos no sirven de mucho. Primero, porque tuvo una abstención del 61,9% y, segundo, porque se trata de una monarquía constitucional, siendo el rey Mohamed VI el que nombra al presidente del Gobierno que él quiera de entre todos los miembros del partido político más votado. Ni siquiera es necesario que sea candidato, simplemente que forme parte del partido.
Lekjaa entró a formar parte del partido ganador hace dos meses y ahora su elección como jefe de Gobierno sería un movimiento de gestión política para influir en la designación de la final del Mundial 2030.
«Movilizaremos a todas las instituciones y a todos los marroquíes para acoger la final», dijo Fouzi Lekjaa en campaña electoral.
Cuesta pensar que España vaya a ser sede de la final de ambas competiciones, mucho más después de las relaciones con Marruecos en los últimos tiempos y de la intención del país africano de acoger la final del Mundial 2030. Esperemos que precisamente este no sea el motivo de la solicitud de la RFEF a la UEFA, sabedora de que las relaciones entre Infantino y Marruecos son mucho mejores que con nuestro país. Sea lo que sea, el desenlace está muy cerca de conocerse.





