Una investigación de la Universidad Tecnológica de Nanyang, Singapur, relaciona la preferencia por el argentino o el portugués con valores políticos, autoestima y consumo de redes sociales
La rivalidad entre Lionel Messi y Cristiano Ronaldo ya no se explica solo con goles, títulos, Balones de Oro o noches de Champions. Un nuevo estudio internacional sostiene que la preferencia por uno u otro jugador también puede estar asociada a la ideología política.
La investigación, realizada por la Universidad Tecnológica de Nanyang, Singapur, a partir de una encuesta en 26 países, apunta a una tendencia llamativa: los encuestados con posiciones más liberales suelen inclinarse hacia Messi, mientras que los más conservadores tienden a valorar mejor a Cristiano Ronaldo.
Messi y Cristiano Ronaldo, dos formas distintas de entender la grandeza
El debate entre Messi y Cristiano lleva más de una década instalado en el fútbol mundial. Para unos, el argentino representa el talento natural, la pausa, la asociación y la genialidad silenciosa. Para otros, el portugués encarna la ambición, la disciplina física, el carácter competitivo y la construcción de una carrera desde la exigencia extrema.
Lo novedoso ahora es que esa elección, aparentemente deportiva, parece conectar con valores más amplios. Según la investigación liderada por el profesor Saifuddin Ahmed, de la Universidad Tecnológica de Nanyang en Singapur, las preferencias por ambos futbolistas no se distribuyen de forma aleatoria.
El estudio no dice que apoyar a Messi convierta a alguien en liberal ni que preferir a Cristiano convierta a alguien en conservador. La lectura es más fina: dentro de cada país analizado, las personas con una orientación más liberal que la media de su entorno tienden a valorar mejor a Messi, mientras que quienes se sitúan más hacia posiciones conservadoras tienden a favorecer a Cristiano.
La imagen pública de Messi y Cristiano explica parte del fenómeno
La clave está en lo que ambos representan. Messi proyecta una imagen más tranquila, asociada al trabajo colectivo, al bajo perfil y a una forma de liderazgo menos verbal. Cristiano, en cambio, ha construido una figura pública basada en la confianza, la ambición explícita y la celebración de su propio éxito.
Esa diferencia no es menor. En una época en la que el deporte funciona también como relato cultural, los aficionados no solo escogen a un futbolista por cómo juega. También se identifican con lo que ese jugador comunica.
Messi puede atraer a quienes valoran la discreción, la creatividad compartida y una grandeza menos exhibida. Cristiano puede conectar más con quienes admiran la autosuperación, el mérito individual y la demostración visible del éxito.
Los países que prefieren a Messi y los que se inclinan por Cristiano
El análisis por países deja un mapa muy repartido. Cristiano Ronaldo obtiene una valoración media superior en once territorios, mientras que Messi aparece por delante en ocho. En otros siete países no hay una diferencia estadísticamente clara entre ambos.
La distribución geográfica también tiene matices interesantes. Messi aparece más fuerte en Argentina, varios países europeos, Estados Unidos, Canadá y Corea del Sur. Cristiano encuentra más apoyo en zonas de Asia, norte de África y países donde su marca personal tiene una penetración enorme.
El caso de Corea del Sur es especialmente llamativo, porque el estudio señala una inclinación muy marcada hacia Messi. No se explica solo por una admiración extraordinaria hacia el argentino, sino también por una valoración más baja de Cristiano en ese país.
- Países con preferencia media por Cristiano Ronaldo: Indonesia, Turquía, México, Egipto, Malasia, Portugal, Singapur, China, Francia, India y Nigeria.
- Países con preferencia media por Lionel Messi: Corea del Sur, Argentina, Finlandia, España, Reino Unido, Noruega, Estados Unidos y Canadá.
- Países sin preferencia estadísticamente clara: Países Bajos, Alemania, Australia, Brasil, Filipinas, Japón y Sudáfrica.
El debate del GOAT ya no es solo fútbol
El gran valor de esta investigación está en lo que revela sobre el deporte moderno. Messi y Cristiano son dos futbolistas, pero también dos símbolos culturales. Sus carreras han sido tan largas, tan visibles y tan comparadas que han terminado representando ideas distintas sobre el éxito.
Messi es el genio que parece no necesitar demostrar. Cristiano es el competidor que convierte cada logro en una afirmación de sí mismo. Uno se asocia a la naturalidad; el otro, a la voluntad. Uno parece jugar desde la fluidez; el otro, desde la conquista.
Por eso el debate prende tanto. No se trata únicamente de estadísticas. Si fuera solo una suma de goles, asistencias y trofeos, la discusión tendría menos recorrido. Lo que ocurre es que cada aficionado proyecta en ellos una forma distinta de entender la excelencia.
Messi contra Cristiano, una rivalidad que sigue creciendo
Ni Messi ni Cristiano necesitan otro estudio para sostener su legado. Sus carreras ya están escritas en la historia del fútbol. Pero esta investigación añade una capa nueva a una rivalidad que parecía agotada de tantos debates repetidos.
El Mundial, la Champions, los Balones de Oro, los goles y las finales explican una parte. La política, las redes sociales, la autoestima y la identidad explican otra. Y ahí está la razón por la que el Messi-Cristiano sigue funcionando: cada discusión habla de fútbol, pero también habla de quien discute.





