La celebrity estadounidense apareció en el paddock con Khloé Kardashian para apoyar al piloto británico de Ferrari, que saldrá desde la segunda fila en Montecarlo durante la carrera del domingo en la Fórmula 1
El Gran Premio de Mónaco volvió a mezclar velocidad, lujo y crónica social, pero esta vez el foco no estuvo solo en la pista. Kim Kardashian se convirtió en una de las grandes protagonistas del fin de semana al aparecer en el paddock de Montecarlo para apoyar a Lewis Hamilton.
La empresaria llegó acompañada por su hermana Khloé Kardashian y acaparó miradas en el garaje de Ferrari, donde el siete veces campeón del mundo afronta una de las carreras más especiales del calendario. Hamilton saldrá desde la segunda fila tras firmar el tercer mejor tiempo en clasificación.
Kim Kardashian lleva el foco social al garaje de Ferrari
Mónaco siempre ha sido mucho más que una carrera. Es el Gran Premio donde la Fórmula 1 se mezcla con la alta sociedad, los yates, las firmas de lujo y las apariciones inesperadas. En ese escenario, la presencia de Kim Kardashian funcionó como un imán mediático.
Su llegada al paddock no pasó desapercibida. Cámaras, invitados y aficionados siguieron sus pasos en un ambiente más cercano a una pasarela que a una zona técnica de competición. La empresaria acudió para apoyar a Lewis Hamilton, ahora piloto de Ferrari, en un fin de semana clave para sus aspiraciones del campeonato.
El detalle no es menor. Después de meses de rumores, imágenes compartidas y apariciones públicas, la presencia de Kim en Mónaco refuerza la dimensión pública de su relación con Hamilton. Ya no se trata de una coincidencia en eventos o de fotografías aisladas. Su aparición en uno de los grandes escenarios de la Fórmula 1 supone un salto de exposición.
Hamilton responde en pista antes de la carrera
Mientras Kim Kardashian atraía la atención fuera del asfalto, Hamilton también cumplía dentro del circuito. El británico consiguió el tercer mejor tiempo en la clasificación del Gran Premio de Mónaco y partirá desde la segunda fila de la parrilla.
En Montecarlo, esa posición tiene un valor especial. Adelantar es extremadamente difícil y la sesión de clasificación suele condicionar casi por completo el resultado del domingo. Hamilton solo fue superado por Kimi Antonelli, autor de la pole, y Max Verstappen.
Para el piloto de Ferrari, el resultado supone una oportunidad importante. Mónaco exige precisión, confianza y una salida perfecta. Si logra mantener o mejorar su posición en los primeros metros, puede aspirar a estar en la pelea por el podio e incluso aprovechar cualquier error de los dos pilotos que saldrán por delante.
Hamilton y Kim Kardashian ya no esconden su relación
Kim Kardashian y Lewis Hamilton se conocen desde hace más de una década, pero su vínculo sentimental empezó a ganar fuerza pública durante los últimos meses. Las apariciones en eventos internacionales, las imágenes en redes sociales y los viajes compartidos fueron alimentando una historia que ahora se vive con mucha menos discreción.
Una de las señales más comentadas llegó con el carrusel de imágenes que Kim compartió en Instagram bajo el título “Últimamente”. En él aparecía junto a Hamilton en distintas situaciones, incluida una escena cotidiana en bicicleta por Nueva York que rápidamente se interpretó como una confirmación emocional de la relación.
También han circulado imágenes de ambos en un Ferrari F40 en Tokio, con Kim como copiloto, y otras apariciones en eventos como la Super Bowl o Coachella. La visita a Mónaco, sin embargo, tiene un impacto diferente: no es un evento paralelo, sino el territorio natural de Hamilton.
Mónaco convierte la Fórmula 1 en escaparate global
La presencia de Kim Kardashian explica también la transformación de la Fórmula 1 en los últimos años. El campeonato ya no vive solo de la batalla deportiva. También se alimenta de la moda, las celebridades, las redes sociales y el relato global que rodea a cada Gran Premio.
Mónaco es el mejor ejemplo. Allí conviven pilotos, aristocracia, empresarios, celebridades y miembros de la familia Grimaldi. En esta edición, la aparición de Carlota Casiraghi volvió a aportar el sello de elegancia local, mientras que figuras como Kardashian elevaron el impacto internacional del evento.
La F1 ha entendido que cada carrera es también un espectáculo cultural. Y pocas personalidades manejan mejor esa lógica que Kim Kardashian. Su presencia multiplica la atención del público no especializado, acerca el Gran Premio a audiencias ajenas al automovilismo y convierte una jornada de clasificación en conversación global.
Kim Kardashian y Hamilton, el otro foco de Mónaco
El Gran Premio de Mónaco todavía no ha terminado, pero ya dejó una de las imágenes del fin de semana. Kim Kardashian caminando por el paddock junto al universo Ferrari, Khloé acompañándola y Hamilton preparando una carrera que puede marcar su temporada.
La Fórmula 1 ofreció lucha por la pole, tensión deportiva y nombres propios como Antonelli, Verstappen y Hamilton. Pero fuera de la pista, el relato tuvo otro epicentro. Esta vez, también miraron a Kim Kardashian.





