El esguince del MVP de 2014 no da tregua y tampoco podrá estar presente en el sexto partido de la serie de primera ronda de playoffs ante los Lakers
Parecía un obstáculo ineludible, pero los Houston Rockets han sabido salir a flote. Dejando atrás el pesimismo generalizado y las críticas –también internas– por el rendimiento en los tres primeros partidos de la seria de primera ronda de playoffs ante Los Angeles Lakers, la franquicia de Texas se ha levantado con tal fuerza que ni la baja prolongada de Kevin Durant les ha frenado.
Pese a ser la gran estrella del equipo –y pieza en la que se sustentaba el ataque– Ime Udoka ha encontrado un camino por lo que eludir la ausencia de KD y dar a los suyos una oportunidad frente a los californianos; tanto es así que Shams Charania de ESPN ha confirmado que el dos veces campeón de la NBA no estará en el Game 6 de esta próxima madrugada y los de Texas confían por completo en forzar el séptimo partido.
¿Nadar para morir en la orilla? Puede ser. Hasta la fecha ningún equipo ha sido capaz de remontar un 3-0 en contra, aunque sí hay casos en los que se ha pasado del 3-0 al 3-3, como ocurrió hace poco con Boston y Miami. Obviamente visto así parece imposible que consigan tal hazaña sin su mejor hombre, pero al menos se han ganado el derecho a que consideremos tal posibilidad.
La vuelta de Austin Reaves, sin efecto
Lo cierto es que el 3-0 con el que comenzó la serie quizás no sea realista respecto al nivel de ambos equipos. Los Lakers comenzaron la eliminatoria sin Luka Doncic y acaban de recuperar a Austin Reaves, por lo que tener delante a unos Rockets muy físicos debía ser un problema para ellos.
La gran diferencia respecto al inicio de la serie y lo que estamos viviendo ahora es que Houston ha encontrado el camino para frenar a los chicos de J.J. Redick, que han pasado de un promedio de 13 triples en los tres primeros encuentros a quedarse en seis en los dos últimos. La vuelta de Reaves en el Game 5, siendo tanto anotador como generador para el resto, parecía determinante, pero su efecto quedó anulado por unos Rockets convencidos y enérgicos.
Los Rockets, tendencia al alza
Pese a que esto debe sonar casi ridículo para un LeBron James que ha estado en batallas de todo tipo, lo cierto es que unos Rockets al alza son muy peligrosos para los Lakers y para la esperanza de estos de seguir adelante e incorporar a Luka Doncic para pelear en los presentes playoffs. La sensación es que a los de Ime Udoka les faltaba confianza y un plan al que agarrarse sin KD. Pues bien, ya lo tienen y amenazan con hacerlo ganador.




