El progenitor del piloto de Aston Martin desvela algunos detalles de cómo fueron los comienzos de Fernando y lo que costó que llegara a la cima
En más de una ocasión, Fernando Alonso ha explicado cómo fue su llegada al mundo del motor y cómo se aficionó a los coches desde muy pequeño. El asturiano ha asegurado que la idea era de su padre, que fue el principal promotor de esa afición y el que la incentivó al ver que valía.
Su progenitor, José Luis, le ‘construyó’ un circuito de karts para que entrenara e invirtió mucho dinero en su formación. Era un gran aficionado al motor, pero no esperaba que el pequeño Fernando fuera tan bueno. De hecho, construyó su primer kart para su hermana mayor. Pero ésta no le hizo caso y, en cambio, Fernando sí.
El propio piloto de Aston Martin ha reconocido que gran parte de la nómina de sus padres se iba para pagar sus carreras en la etapa de formación. Una inversión que afectó a su familia, aunque a la postre sí fue rentable, habida cuenta de lo que Fernando ha logrado a lo largo de su carrera.
A sus 45 años, el piloto asturiano es el más veterano de la parrilla actual de F1, ha batido récords de longevidad y duración en la máxima categoría del automovilismo, tiene el récord de carreras disputadas… Y la única duda es si seguirá el próximo año con Aston Martin.
Un sistema para que el pequeño Fernando Alonso condujese
Sobre aquellos primeros años no sólo ha hablado Fernando. También lo ha hecho José Luis, quien ha explicado detalles de cómo se fue dando cuenta de hasta dónde podía llegar el pequeño Fernando con su afición. Sobre todo, cuando, con tres años, se subió por primera vez a un kart y vio que lo disfrutaba.
«Se lo ponía al ralentí y le seguía andando a su lado por si ocurría algún imprevisto. Él no podía acelerar ni frenar», pues no alcanzaba a los pedales, señala José Luis en una entrevista en El País, donde también reveló cómo solucionó el problema con un sistema de tacos, con los que llegaba. «Al principio empezó como un juego, pero desde los cinco o seis años se le vio que tenía más picardía que los niños de su edad. (…) Al cabo de un par de años ves que tiene aptitudes, porque empieza a ganar carreras», indica sobre cómo empezó a darse cuenta de que su hijo tenía aptitudes para ser piloto profesional.
De hecho, muy pronto, Fernando Alonso empezó a tomar decisiones por sí mismo y pasar de lo que le decía su progenitor. «Desde que él tenía siete u ocho años, que le decía que tenía que ir así o de esa otra manera, ya sabía que no me hacía caso, que iba por su cuenta. Pero siempre le salían las cosas bien, así que decidí que era mejor dejarlo y no ponerle freno», reconoce José Luis Alonso.
El alto coste de la carrera de Alonso
Esas carreras tenían contra la pared la economía familiar, algo de lo que el actual piloto de Aston Martin ha hablado en más de una ocasión y que también admite su progenitor. «Siempre quise que supiese el valor de las cosas. Sabía que una carrera costaba 6.000 euros y que, para ganarlos, su padre debía trabajar seis meses», explica, al tiempo que confirma que era un esfuerzo consensuado por todos. «Era necesario el consenso familiar. Y lo hubo. Si no, habría sido imposible», añade.
Para José Luis, lo que hizo no fue nada especial a lo que otros padres hacen por sus hijos. Sólo que lo suyo era algo más costoso. «No hice nada especial. Le metí en un kart, igual que muchos otros padres enseñaron a sus hijos a pescar o a jugar al tenis», afirma.

Así mismo, también admite que, pese a ser sólo un niño, nunca o pudo controlar. «Siempre hizo lo que quiso y he sido yo mucho más cauto que él. Le puedo pedir que vaya tranquilo en el coche, que él siempre va a tope. Y eso es lo que hace desde que llega a los pedales», explica, aunque, luego, también admite que la frialdad del piloto de F1 sí que la ha heredado de él.
La frialdad de Fernando la hereda de José Luis Alonso
Y lo dejó claro cuando Fernando Alonso, en sus primeros años con Renault, cuajo su primera gran carrera en Montmeló y, en Hungría, ganó su primera carrera en la F1. «Pensé que Fernando podría ganar después de Barcelona», confirmó tras un segundo puesto en el que el piloto ovetense llamó la atención de todos.
Luego, tras convertirse ese mismo año (2003) en el primer español en ganar una carrera, José Luis ni se inmutó. «Está muy bien esta victoria, pero habrá que seguir trabajando, porque habrá otros circuitos menos propicios. (…) Yo no percibo nada especial por esta victoria. Para eso soy frío. Está bien hacerlo, pero a partir de ahora hay que pensar ya en la siguiente prueba», indicaba entonces. De tal palo…





