Ceuta atraviesa una situación límite por la crisis migratoria y José Juan Romero ha alzado la voz para denunciar el abandono que, a su juicio, sufre la ciudad. El técnico recuerda que los ceutíes siempre respondieron cuando otras zonas de España necesitaron ayuda
La rueda de prensa previa al encuentro entre el Ceuta y la UD Las Palmas, que se disputará en el Alfonso Murube estuvo centrada en la situación que está pasando la ciudad de Ceuta. José Juan Romero, técnico del conjunto caballa, aprovechó su comparecencia para denunciar y reclamar una mayor implicación del resto del país.
Visiblemente emocionado y llegando incluso a contener las lágrimas, el entrenador quiso poner el foco en una realidad que, según su percepción, está afectando directamente a la población y también al propio vestuario. Romero considera imposible separar el fútbol de lo que está sucediendo en las calles de Ceuta. “Es verdad que somos humanos y antes personas que futbolistas y deportistas, y esto nos está jodiendo y nos está doliendo a todos. A mí no me va a silenciar nadie”, aseguró.
“Esto no va de deporte, hay una ciudad que lo está pasando muy mal”
Romero fue especialmente duro al valorar la falta de respuesta que percibe desde fuera de Ceuta. El técnico lamentó que la situación de la ciudad no esté recibiendo la atención y el respaldo que, a su juicio, merece. “Seguimos siendo el hazmerreír de España y aquí nadie hace nada. Seguimos en una situación catastrófica y aquí nadie hace nada. Además, es un país sin solidaridad en todos los aspectos. Tenemos lo que nos merecemos”, afirmó.
El entrenador reconoció que el contexto está teniendo consecuencias también en el plano emocional. Aunque el equipo intenta concentrarse en la competición y preparar el partido frente a Las Palmas, la situación que viven diariamente termina afectando a todos. “No podemos ocultarlo, vas por la calle y te emocionas”, explicó Romero antes de relatar un episodio que vivió recientemente junto a su mujer. “Ayer iba con mi mujer y se me acerca una mujer mayor, empieza a llorar y me dice: ‘Gracias por defendernos’. No, es humanidad”.
El técnico insistió en que su denuncia no responde a una cuestión deportiva, sino a una preocupación por la situación de la ciudad. “Desgraciadamente me estoy dando cuenta de que hay muy poca humanidad y estoy muy decepcionado con mi país y con todo. Esto no va de deporte, esto es que hay una ciudad que lo está pasando muy mal”, manifestó.
Críticas al silencio exterior y a la postura de Las Palmas
Romero también puso el foco en lo que considera un aislamiento de Ceuta respecto al resto del territorio nacional. “Alguien me tendrá que explicar algún día esa cortina que tenemos al otro lado donde no están queriendo ver esto y que ya roza la sinvergonzonería”, señaló. En este contexto se refirió a la iniciativa planteada por el Ceuta para que ambos equipos saltaran al terreno de juego con una camiseta con el lema “Ceuta no se vende. Ceuta se defiende”. Según explicó, la UD Las Palmas habría rechazado participar en la acción. “No he estado en esas conversaciones. Sé lo que me ha trasladado el club, que Las Palmas se ha negado a ponerse esta camiseta”, afirmó. Y añadió, tajante: “A mí no me va a silenciar nadie”.

El entrenador también reclamó una mayor implicación de LaLiga para respaldar al conjunto caballa: “Creo que también LaLiga tendría que ser mucho más humanitaria y defender a uno de sus clubes mucho más, que tiene mucho potencial y mucho altavoz”. Romero terminó su intervención recordando que Ceuta también ha mostrado solidaridad cuando otras zonas de España han sufrido situaciones de emergencia. “Yo he visto cómo esta ciudad se ha volcado con la DANA, con La Palma, mandando, colaborando… Y estamos recibiendo cero del resto”, lamentó.
Su última reflexión dejó un mensaje todavía más contundente: “Nadie está libre de nada, de necesitarnos en algún momento. La vida siempre te pone en tu sitio, a todos nos pone en nuestro sitio. Ya llegará el momento, a lo mejor, de cobrarte todas las deudas”.
Así, la previa del Ceuta-Las Palmas quedó marcada por una intervención de José Juan Romero que convirtió una comparecencia futbolística en una reivindicación pública sobre la situación que vive la ciudad autónoma.




