Jesús Casas, exseleccionador de Irak y asistente de Luis Enrique, Robert Moreno y Luis de la Fuente en la Selección, atiende Futeros mientras saborea unas merecidas vacaciones, aunque con la mente siempre puesta en el balón. El técnico gaditano decidió emprender una aventura internacional en solitario que le ha llevado a los rincones más exóticos del fútbol asiático
Tras un exitoso pero complicado periplo al frente de la selección de Irak, con la que conquistó la Copa del Golfo y encarriló la clasificación para el Mundial de 2026 antes de su abrupta salida con demandas ante la FIFA de por medio, Jesús Casas encontró su nuevo banquillo en Singapur. Allí, acaba de proclamarse campeón de Liga mientras planifica desde ya los próximos retos continentales en la Champions de Asia.
Desde la distancia, pero con un ojo siempre puesto en España y en el Mundial que se está disputando en estos momentos, el entrenador repasa para Futeros su situación actual en el sudeste asiático, los entresijos de un vestuario de estrellas con Messi, Neymar y Suárez, y la espinita clavada de una accidentada salida de Irak.
– ¿Qué tal, cómo se encuentra? Me gustaría que me contara un poco cómo le va ahora en Singapur.
– Sí, por Singapur estamos. Empezamos a finales de febrero. Ya estuve cerca de firmar antes de ir a Irak, entonces ya tenía relación con el director deportivo y el presidente, que son también a la vez los de la Federación de Singapur. En febrero, ellos fueron eliminados de las competiciones asiáticas, de las Champions y de las Choppy, que son las competiciones intercontinentales que ellos juegan. La Liga más o menos la tenía bien encaminada, que bueno, al final fuimos campeones de Liga. Pero sobre todo están pensando en la temporada que viene, tanto en la Choppy como en la Champions de Asia, y quieren que empezara ya el proyecto para ir ganando tiempo a la temporada que viene.
– ¿Por qué Singapur e Irak? Dos experiencias de esas llamadas exóticas.
– Sí, bueno, realmente todo sube a partir de lo de Irak. Yo cuando salgo de la Selección Española, evidentemente, en mi cabeza estaba entrenar por España, pero lo que recibí hasta que salió lo de Irak no fue atractivo, ni deportivo ni económicamente hablando. Me sale la opción de Irak, y estamos allí dos años y medio; sale bastante bien. Te has hecho un núcleo allí en Asia, donde tu nombre está valorado, lo que has hecho con la selección de Irak también, y al final es más fácil encontrar acomodo allí que aquí. Yo estoy loco por entrenar en España y en Europa.
– ¿En qué momento de la temporada se encuentra el fútbol de Singapur? ¿Está de vacaciones?
– Sí, sí, vacaciones. Allí, una de las cosas por las que me decidí también es que el calendario es como el europeo. En Asia, normalmente, en el sudeste asiático, en Japón, en Corea, en China, sabéis que el calendario va cambiado.Justo el año pasado hicieron una macroliga. Fueron cuatro vueltas o no sé qué para adaptarse al calendario europeo, entonces ahora mismo estamos en vacaciones como en Europa.
– Con Irak hizo prácticamente hace la clasificatoria entera para este Mundial de 2026. ¿Qué es lo que pasó? ¿Qué experiencias tiene de su paso por la selección de Irak?
– Mi experiencia es muy buena en el global desde que entramos, pues además entramos con buen pie, ganando la Copa del Golfo. Eso, evidentemente, puso un gran impulso a la carrera allí en Irak. El problema es que allí en el fútbol árabe, en Arabia, hacen macrocontratos y después saltan los entrenadores. Yo siempre digo que uno de mis mayores aciertos en mi vida deportiva fue firmar como seleccionador de Irak, pero mi mayor error, sin duda, fue quedarme cuando podía salir. En mayo de 2024 podría haber salido a Corea del Sur, a la selección de Corea del Sur, que hubiera sido un paso muy importante, pero bueno, por intentar hacer las cosas bien, al final se mezcló, se siguió todo, no pudimos salir y a los meses, por un empate y una derrota, ya no es solo que se me haya cesado, se me ha cesado de malas maneras.
Cuando has hecho un proyecto en que la selección que está ahora mismo en el Mundial es prácticamente nuestra, excepto dos jugadores, que ya teníamos nosotros también apalabrados para cambiar el pasaporte. Hay un proceso desde que empezamos en noviembre del 2022, tremendo, de convencer a los jugadores, de cambiar metodologías, de profesionalizar la selección, de todo, y cuando lo tienes casi hecho, pues sales. Y sales de malas maneras: no te pagan, tienes que denunciar a FIFA, FIFA nos da la razón, ellos han ido al TAS, supongo que el TAS no volverá a dar la razón. Con lo cual digo que el mayor error de mi carrera fue quedarme allí cuando tenía que haber salido.

– ¿Cómo ve a la selección de Irak en el Mundial? Tiene un grupo complicado.
– Sí. Hombre, lo normal es que pierda los tres partidos; en el fútbol nunca se sabe, nosotros cuando fuimos a la Copa de Asia fuimos capaces de derrotar a Japón. Fuimos capaces de hacerlo a un solo partido; puede pasar cualquier cosa, pero es verdad que el grupo que le ha tocado, con Noruega, con Francia y con Senegal, lo normal es que no pasen de ahí. Encima tienen bastantes problemas en portería; es la posición en que no fuimos capaces de encontrar algún sustituto en condiciones. Jalall, que es el que suele jugar, que si no tiene 40 años, pues le falta poco, y ya cuando cae le cuesta levantarse. Lo normal es que intenten hacer un papel digno.
– Para ir terminando, ¿vuelve a España o desea volver pronto?
– Sí. Digo que esa es mi ilusión. Tanto en Irak como en Singapur, he estado muy cómodo, pero una de las cosas que nos apetece es volver. Aparte de que empecé a entrenar hace ya mucho, han sido ocho años con Luis Enrique, que eso me ha permitido el intento evolucionar y creo que ser mejor entrenador. Algún día, evidentemente, me gustaría desarrollar mi trabajo en España o en Europa, pero es algo que no depende de mí, que evidentemente me gustaría, pero bueno, esperemos que se den las condiciones.





