El preparador mexicano repasó la aportación de David Otorbi, los pitos a Hugo o la evidente falta de gol de su equipo en el partido ante el Athletic Club
Javier Aguirre, técnico del Valencia, todavía no conoce la victoria en sus dos partidos al frente del equipo che, pero tampoco la derrota. Suma dos puntos ante los que prefiere ser positivo pues está viendo cosas buenas en el juego del equipo, aunque tiene un único pero: «Falta de gol, falta de gol».
«Tiramos 16 veces, cuatro a portería, y creo que Unai hizo un buen trabajo. Llegamos más que en Santander, fíjate lo que te digo. Yo lo comentaba en la previa: práctica, práctica, práctica. Los delanteros tienen que meter goles. Hacemos muchos trabajos de finalización y la verdad es que lo han hecho bastante bien. Hoy no quiso entrar y el rival también defiende bien. Entre el portero y nuestros fallos, nos faltó gol, pero no estoy preocupado por eso. Me preocupa más defender bien en bloque medio, porque ahí nos quitaron la pelota tanto el Santander como el Atlético. Ojalá encontremos equilibrio durante los 90 minutos y seamos capaces de meter algún gol. Veníamos de tres derrotas seguidas en casa y, por lo menos, hoy sacamos un empate con buen sabor, sobre todo por las últimas sensaciones. Es con lo que me quedo», explicó el mexicano.
Otro asunto es la dificultad que tiene a veces el equipo para sacar el balón jugado, lo que provoca que termine abusando del juego directo. «No, es así el fútbol. Hay que buscar soluciones y entrenarlo. Los rivales te neutralizan y todos te aprietan arriba. No es fácil. El balón dividido muchas veces no es un 50-50. Hay que hacer movimientos, poner un ancla que pueda prolongar o jugar de cara. Eso se entrena. Es verdad que dimos algún pelotazo sin ton ni son, producto de la buena presión de ellos. Llevamos diez o doce días juntos y el equipo está creyendo, está entendiendo mejor. Mis tres premisas son correr mucho, jugar bien y ganar. La primera la cumplimos, la segunda la cumplimos a ratos y la tercera no pudo ser. Pero creo que estamos en el camino», respondió.
Dos partidos, dos empates
«Estoy muy animado. Soy optimista por naturaleza y tengo mucha fe. Además, estoy contento porque la enfermería está casi vacía y ya tengo el plantel casi completo. Veo a los jugadores con rabia porque han sentido que podían ganar los dos partidos. Eso me gusta, porque no hay que conformarse con un buen partido o un empate en casa: hay que pensar en ganar y ganar. Creo que los dos resultados son justos. A ver si la tercera es la vencida».
Cómo está viendo a David Otorbi
«Otorbi tiene unas condiciones físicas evidentes: velocidad, capacidad para atacar el espacio y mucho desparpajo pese a ser tan joven. Le cuesta el trabajo táctico y hay que enseñarle a tener esa pausa en la línea de fondo para centrar mejor y elegir entre buscar al portero o el segundo palo. Es un chico distinto, eso es innegable. Es canterano, humilde y está muy atento a los consejos de sus compañeros y del míster. Creo que va a dar muchísimas alegrías a esta afición y a este club».
Los pitos a Hugo Duro
«No he considerado necesario hablar con él. Tenemos un seguimiento diario en el que valoramos cómo están los jugadores y, cuando veo alguna señal de alerta, voy a preguntarles qué les pasa. Hugo es maduro, tiene experiencia y es el típico delantero de área que juega de espaldas y ayuda al equipo. Tuvo ese cabezazo y trabajó bien, aunque no lo coronó con gol. La afición es soberana. Si considera que ha hecho un mal trabajo y lo despide con pitos o aplausos, ahí no entro. Para mí, Hugo hizo un buen trabajo; simplemente le faltó el gol».





