Los seguidores desplazados a Elche cargaron contra Carlos Corberán y la gran mayoría de sus pupilos tras la derrota en el Martínez Valero, pero Guido Rodríguez, Ramazani y Cömert, que acaban contrato el 30 de junio, fueron aplaudidos
El Valencia ha vuelto a meterse en serios problemas. La derrota ante el Elche, la segunda consecutiva tras la sufrida la jornada anterior frente al Celta de Vigo, ha apagado por completo la llama de Europa y ha hecho que en la capital del Turia vuelvan a temer por la permanencia. Con el descenso a solo tres puntos y el ‘average’ particular perdido con el conjunto ilicitano, que es el que marca en estos momentos esa temida frontera, ahora toca visitar a otro rival directo como el Mallorca. Y dependiendo de lo que suceda en dicho encuentro, el próximo martes 21, el siguiente choque en Mestalla, que tendrá lugar el sábado 25 frente al Girona, puede convertirse en un auténtico polvorín.
El club cierra filas en torno a Corberán
Ya a la salida de la expedición che del Martínez Valero, un numeroso grupo de aficionados mostró su descontento con la situación y señaló directamente al entrenador como el principal responsable, con gritos de «¡Corberán, dimisión!». También Ron Gourlay se llevó lo suyo. Pero lo cierto es que la confianza del club en el técnico, escenificada a través del apoyo del CEO de Fútbol, sigue siendo total. Su renovación hasta 2028, de hecho, está apalabrada y no hay síntomas de un giro de timón, pues se insiste en apostar por la estabilidad para consolidar un proyecto en el que Meriton sigue creyendo.
En cuanto a los jugadores, por su parte, tampoco se salvaron de la quema. El capitán José Luis Gayà fue uno de los que más pitos recibió cuando salía del estadio y accedía al autobús. Pero también hubo algunos que fueron indultados, destacando tres futbolistas que, curiosamente, tienen su futuro en el aire y podrían hacer las maletas a final de temporada, pues sus contratos finalizan el próximo 30 de junio.
Guido Rodríguez, una prioridad con gran cartel
El caso más llamativo es el de Guido Rodríguez, convertido en pilar del equipo desde que aterrizó en el pasado mercado de enero. Al argentino, directamente, le pidieron que renueve al grito de «¡Guido, quédate!». Pero aunque en Mestalla consideran prioritaria su continuidad y ya se han producido acercamientos para ello, no está nada claro que el ex bético vaya a seguir vistiendo la camiseta blanquinegra.
A sus 31 años, el argentino busca un buen contrato que vaya acompañado de un interesante proyecto deportivo y su fructífero regreso a LaLiga le ha colocado de nuevo en el escaparate, tras una campaña y media plagada de sombras en el West Ham, por lo que es de esperar que maneje también otras interesantes propuestas.

Compás de espera con Cömert
Junto al mediocentro, también fue aplaudido Eray Cömert, que acabo lesionado. El central suizo ha conseguido darle un vuelco radical a su situación, tras comenzar la temporada siendo un descarte que apenas contaba para Corberán, y en el club che se han dado de plazo hasta final de temporada para tomar una decisión sobre su posible renovación. Mientras tanto, maneja un buen puñado de ofertas de Osasuna, Lazio o CSKA de Moscú, además de otras procedentes de la Bundesliga alemana.
Ramazani, en manos del Leeds United
Pero más difícil aún se presente a priori la misión de retener a Largie Ramazani, otro que ha conseguido meterse a la afición en el bolsillo gracias a sus buenas actuaciones en el segundo tramo de la temporada. Hasta enero, de hecho, apenas apareció. Incluso se barajó la posibilidad de cortar su cesión con el Leeds United, que es quien tiene la última palabra sobre su futuro, pues además el Valencia no posee opción de compra alguna y deberá negociar un nuevo préstamo si desea seguir contando con el extremo belga.





