El mediocentro de Los Palacios, que tuvo que retirarse ante el Alcorcón por una lesión en su rodilla izquierda, sufra la rotura del ligamento cruzado anterior
Pésimas noticias para Ismael Barea, que se retiraba a los 37 minutos en Santo Domingo ante la AD Alcorcón el pasado 28 de febrero, siendo sustituido por Iván Corralejo. El palaciego, aquejado de unas molestias en su rodilla izquierda, tuvo que esperar que remitiera la inflamación en la articulación y se ha sometido en los últimos días a diferentes pruebas médicas que han revelado lo peor: tiene roto el ligamento cruzado anterior. De las lesiones más graves que pueden afectar a un futbolista, por lo que ni que decir tiene que la temporada 25/26 y el inicio de la 26/27 están perdidas ya.
«Ismael Barea será intervenido en los próximos días por el servicio de Traumatología del Real Betis Balompié y el tiempo estimado de recuperación dependerá de su evolución», zanjaba el club en un comunicado difundido este miércoles, si bien lo normal en estos casos es una convalecencia de alrededor de nueve meses, pues se trata de una intervención delicada que precisa de mucha paciencia, dando pasos cortos y siempre buscando las sensaciones del afectado para avanzar. La inmovilización durante las primeras semanas impide cualquier tipo de rehabilitación directa, lo que seguramente se posponga ya al próximo verano.
Renovado hace dos veranos hasta el 30 de junio de 2028, el de Los Palacios y Villafranca es una de las más firmes promesas de la cantera del Real Betis, que lo recuperó del San Roque Balompié en edad juvenil, después de que Ismael Barea se tuviera que marchar en infantiles de la disciplina verdiblanca para probar suerte en el CD Utrera y, posteriormente, en el Demetrio Pichel. Estabilizado en el juvenil A heliopolitano, dio el salto al Betis Deportivo en la 24/25, marcando dos tantos en 35 partidos y demostrando en más de 2.000 minutos que tenía nivel para jugar en Segunda A.
Estuvo a punto de marcharse en enero al Córdoba
No le salieron del todo las cosas a Ismael Barea durante la primera vuelta, en parte por la pésima temporada que está realizando el CD Mirandés, colista de Segunda división. El palaciego fue de más a menos con Fran Justo, mientras que el baile de entrenadores, con una breve etapa de Jesús Galván y una apuesta renovada por el una vez interino Antxon Muneta, tampoco le benefició. Se marchó de tierras burgalesas con once partidos y 641 minutos en su haber, en los que marcó un gol (en Valladolid). Desde noviembre, sólo actuó 30′, ninguno de las jornadas 17ª a la 23ª. De vuelta a Sevilla, el Córdoba CF se interesó vivamente en acogerle hasta final de curso, como ocurrió con su homólogo Gonzalo Petit en el Granada CF, pero, finalmente, no pudo hacerle hueco salarial y regresó al filial bético.






