La postura de Pellegrini con el ‘Maguito’ ha cambiado drásticamente en las últimas semanas, con un volantazo en su rol dentro del equipo que ha provocado críticas
Cuando todo apuntaba a que el refuerzo en enero sería un delantero, Manu Fajardo sorprendió con el fichaje de Álvaro Fidalgo para reforzar el centro del campo tras alcanzar un acuerdo con el Club América para traerlo de vuelta a España tras su largo periplo en México.
Mermado en la medular por las lesiones de Amrabat, Isco y Lo Celso, Pellegrini recibió con agrado esta incorporación hasta el punto de que le hizo un hueco de inmediato en su once. Tras estrenarse en Copa contra el Atlético de Madrid, entrando tras el descanso, Fidalgo dio el salto al once como pieza importante con seis titularidades seguidas en LaLiga y gol incluido en el derbi contra el Sevilla.
Vuelco de su situación a mitad de marzo tras irrumpir con fuerza
El ‘Maguito¡ se adaptó con rapidez al esquema de Pellegrini y obtuvo el premio deseado de ser convocado por primera vez con México una vez cumplido los requisitos para ser seleccionado.
Sin embargo, desde mitad del mes pasado, su situación ha sufrido un vuelco considerable, lo que ha genrado críticas de la afición al no entender esta decisión, pues ha pasado de titular indiscutible a ocupar un evidente rol secundario en los planes del chileno, coincidiendo con la vuelta al césped de Amrabat.

No en vano, en los últimos cinco partidos, solo fue titular contra el Celta el 15 de marzo y ya no ha vuelto a serlo, no saltando saltó al césped en la ida europea ni tampoco en las citas ligueras contra el Athletic ni ayer con el Espanyol. Así, en los últimos tres choques solo ha acumulado un total de 28 minutos, los jugados en la vuelta contra los griegos.
Pellegrini no lo ha incluido en ninguna de las tres fórmulas empleadas en la medular
Su suplencia en Grecia se puede explicar por las rotaciones, pues acumulaba muchos partidos seguidos, pero a partir de ahí, tras jugar contra el Celta, el regreso de Amrabat lo ha mandado al banquillo y no ha entrado en ninguna de las combinaciones utilizadas en la medular por Pellegrini. Así, contra el Athletic apostó por el marroquí y Roca en un 4-4-2, mientras que en la vuelta de octavos, con el mismo sistema, Fornals ocupó el lugar de Roca.
Contra el Espanyol, el Ingeniero regresó al 4-3-3, pero tampoco empleó a Fidalgo para darle protagonismo a Altimira junto a Amrabat y Fornals, en esta ocasión con la coartada de que el centrocampista había regresado justo de su primera convocatoria con México.
Es cierto que habitualmente Pellegrini no usa de inicio a los futbolistas que disponen de pocos entrenamientos tras los choques internacionales, pero también que tampoco lo consideró para los cambios, ampliando un ostracismo que choca con su poderosa irrupción en el once.

Habrá que ver si ahora que se acumulan partidos en el calendario bético con un abril muy cargado, Pellegrini lo recupera para la causa o confirma su segundo plano con poca participación.





