Giovanella y el recuerdo de una etapa inolvidable: «Para mí hablar de Vigo y del Celta es hablar de amor»

Giovanella y el recuerdo de una etapa inolvidable: «Para mí hablar de Vigo y del Celta es hablar de amor»

El exjugador brasileño, que militó siete temporadas en el cuadro vigués, recuerda en esta entrevista con Futeros su paso por Balaídos, analiza la actualidad del equipo celeste y rememora los primeros entrenamientos de Iago Aspas con ellos

Everton Giovanella vistió la camiseta del Celta de Vigo durante siete temporadas, de la 99/00 a la 05/06. Un centrocampista que los aficionados algo más veteranos del cuadro vigués tienen guardado en su mente. El brasileño formó parte de un nómina de jugadores que marcaron una época en la historia de la entidad y que incluso llevaron al equipo a la Champions League. Una generación con ilustres como Mazinho, Gustavo López, Karpin, Mostovoi o Edu. Palabras mayores. El tiempo pasó y la la huella quedó no sólo en los hinchas, sino en el propio Giovanella hacia la ciudad y el club.

Desde Brasil atiende a Futeros para mantener una charla sobre el Celta de Vigo. Ahora vicepresidente en un humilde club brasileño, el Clube Esportivo Lajeadense, Giovanella tiene frescos los recuerdos del equipo de su corazón y los rememora durante la entrevista. Los mejores y los peores momentos. También está atento al presente de los de Balaídos. A sus clasificaciones europeas, al trabajo de Claudio Giráldez y a Iago Aspas, quien entrenó las primeras veces con el primer equipo en aquella época y ya le advirtieron que tenía algo de especial.

– ¿Qué está haciendo ahora Everton Giovanella, sigue relacionado con el mundo del fútbol?

– Yo sigo involucrado con el fútbol. Es algo que está en nosotros. Los exfutbolistas difícilmente se apartan totalmente del fútbol. Soy vicepresidente de un club aquí en mi ciudad, en Brasil. Es un club pequeñito, diríamos que sería una Tercera o Cuarta división si estuviéramos en España. Estoy trabajando bastante aquí. Es un club que tenía bastantes problemas financieros, un club pequeño.

En Brasil el calendario es un poco difícil para este tipo de equipos. Los calendarios son muy cortos y se juega muy poco. De un año se juegan a lo mejor seis meses y en los otros seis meses hay que dejar el club abierto de alguna forma. Es bastante más complicado de lo que parece, pero es divertido. Estamos con un grupo de amigos que les gusta el club. Nos divertimos bastante. Así que ahí vamos, tengo además unos negocios inmobiliarios y otras cositas que vamos haciendo para divertirnos un poco.

– ¿Qué club es del que es vicepresidente?

– Es el Clube Esportivo Lajeadense. Es el club del que yo salí cuando empecé a dar mis pasos en el fútbol.

– Hablemos del Celta de Vigo. ¿Qué es lo primero que se le pasa por la cabeza si le digo el nombre de este equipo?

– Pues lo mejor que he vivido como profesional. Es una ciudad preciosa, una gente amable. Un club que, sobre todo en mi época, marcó un poco la era y la historia del club. Jugué con grandes futbolistas, hice amigos que hasta hoy los conservo. Entonces para mí hablar de Vigo y del Celta es hablar de amor, vamos a decirlo así.

– Entonces entiendo que mantiene el contacto con excompañeros y supongo que habrá vuelto a Vigo…

– Sí, mi hijo incluso estuvo ahí hace un par de días. Ahora vino para Brasil ya. Mi hijo estaba jugando en Croacia y pasó por ahí. Tenemos raíces. Mi hija nació ahí. Tengo una hija viguesa, un hijo salmantino. España está en mi corazón.

– Usted estuvo siete temporada en el Celta. ¿Cuál sería el mejor y el peor momento que vivió en este equipo?

– El mejor recuerdo fue cuando nos metimos en la Champions. El peor recuerdo fue justamente el año siguiente, cuando acabamos descendiendo. Jugábamos Champions, jugábamos Liga y jugábamos Copa. Al final, por diversos motivos, yo creo que la plantilla era un poco corta. Tenía calidad, pero era un poco corta. Para hacer frente a tres competiciones de este nivel, acabamos teniendo problemas al final de la Liga y sufrimos bastante con las lesiones. Estas cosas que suceden con los equipos que no son tan pujantes financieramente y cuando se meten en tantas competiciones. Creo que fue un aprendizaje y hoy por hoy el Celta está cada vez mejor. Ahora está en un momento, no solo deportivo sino a todos los niveles, que es precioso. Estamos muy contentos de ver todo eso crecer.

– Coincidió con muchos y buenos futbolistas en sus siete años en el Celta, ¿con cuál o cuáles se quedaría?

– Es difícil hablar de uno porque sería injusto. Tengo grandes amigos ahí. A nivel de calidad y de lo que he visto, Mazinho, Mostovoi, Karpin, Gustavo López… todos estos eran grandes amigos. Gente con la que yo conviví en el Celta y sobre todo los brasileños. Todos los brasileños que han pasado por ahí mantenemos una amistad de casi hermanos. Edu, por ejemplo, es un hermano que tengo para toda la vida. Catanha, que sigue en España y creo que está en Málaga ahora ahí trabajando. Es difícil decir uno solo, pero había muchísima calidad. Había un equipo espectacular de aquella época. Tanto que se hizo ver en el campo.

– Ha hablado antes de la Champions, también logró con el Celta una Intertoto y fue subcampeón de la Copa del Rey. ¿Cómo recuerda aquello?

– El recuerdo más grande para mí, ya te digo, fue entrar en la Champions, porque al final la Copa la perdimos con el Zaragoza. El título de la Intertoto no deja de ser un título, un trofeo claro. Para mí hablar de Vigo y del Celta casi sólo son buenos recuerdos. Mi paso me sirvió para la vida, como aprendizaje y para dejarlo ahí en la retina y no olvidarlo nunca.

– Hablemos del presente. ¿Sigue al Celta y ve los partidos de estas temporadas?

– Claro. Lo seguimos siempre aquí, somos forofos. Fue una pena al final esta temporada, lo tenía ahí, bastante bien, encaminado para una plaza un poco más arriba de lo que quedaron. Al final se escapó, pero hay que darle mérito a lo que hizo. El trabajo que está haciendo el míster ahí, poniendo a tantos canteranos y haciendo al club crecer con tanta gente de la casa, es espectacular. Giráldez está demostrando lo que todos decían, la calidad que atesora como entrenador y está haciendo un trabajo que para el club es importantísimo.

Cuando tú consigues que la cantera te abastezca al profesional, no hay una medicina mejor financiera para un club. Los preparas en tu casa, después incluso lo puedes vender y sacar ganancias. Sabemos que eso también va de negocios, pero también sabemos que es importante el sentimiento que tengas, tener a jugadores que les gusta el club, que se identifican mucho con el club. Eso es algo importantísimo y el Celta lo está consiguiendo a través de su míster. También de toda la comisión y la directiva. Todos están apostando en eso y está yendo muy bien.

– Ha hablado da la cantera, pero al mismo tiempo está consiguiendo resultados deportivos inmediatos. Son dos clasificaciones consecutivas para Europa.

– Por supuesto. Es una muy buena señal. Creo que cuando el Celta realmente se consolide en competiciones europeas, y creo que ya está sucediendo, va a tener capacidad suficiente para ahí sí quizás hacer un equipo fuerte para intentar algo más. Eso tiene que ser poco a poco, como está haciendo y con los pies en el suelo. Sólo puedo darle la enhorabuena a todos los que están involucrados en eso. Realmente se ve un club pujante, con fuerza, con una historia bonita de más de 100 años. Yo estoy muy feliz y contento porque soy parte de esta historia y me considero un celtista más.

– De los futbolistas de la plantilla actual, ¿cuál le llama la atención?

– Tiene ahí a uno que es el príncipe, pero se tornará en el rey rapidito. Iago Aspas. Empezó con nosotros entrenando. Tenía 16 o 17 años. Ya se le veía que iba a parar muy lejos, que iba a ser alguien muy importante para el Celta a todos los niveles y así sucedió. Iago es la referencia, es del que yo puedo hablar mejor, porque le he visto y le conozco. Le he visto dar los primeros pasos y me alegro muchísimo. Él tiene aún tiene mucho por dar y hacer por el club. Seguro que está muy involucrado en eso. Quiere hacer que el club y el Celta cada vez sean más grandes y él va a estar ahí. Estoy seguro que va a estar ahí porque está muy identificado con el club.

– Me ha dicho algo pero, ¿cómo fue la primera vez que vio a Iago Aspas entrenar con vosotros, se le veía ya algo distinto?

– Como te he dicho entrenaba y lo veíamos todos. Nos entraban a todos ganas de matarle por cómo jugaba. Al chico ya al principio del todo se le veía. Tenía facilidad para hacer goles, la zurda era impresionante, tenía desparpajo, no tenía miedo de entrenar con nosotros a pesar de tener ahí a gente muy importante delante.

Se sentía uno más y no le dimos facilidades. No le hicimos fácil la vida porque había mucha competitividad. Él solo estaba entrenando en aquella época, pero ya empezaba a estar ahí y a ser parte de todo aquello. Seguramente sacó lecciones del tiempo que estuvo con nosotros. Después, claro, la calidad que atesora hizo lo restante.

– La última, ¿cómo valora el trabajo de Claudio Giráldez?

– Yo lo primero es que me alegro mucho Es otro hombre que identifica con el club. Hay que darle la enhorabuena. También al club porque en los momentos que no estaba tan bien la cosas no tomó decisiones precipitadas. A veces los clubes, y sobre todo aquí en Brasil, tienen la la idea siempre de echarle la culpa en el entrenador. Date cuenta que tuvimos un entrenador que perdió el cargo y no hay partidos. El del Vasco, Renato Gaucho. Son cosas que en Brasil suceden. Ahí en España esta estabilidad que les dan a los entrenadores les da tranquilidad para trabajar e ir capacitándose cada vez más Giráldez ya sabíamos que tenía mimbres y agallas para entrenar un gran club, un club de Primera División y lo está demostrando. Espero que esté muchos años ahí en el Celta de Vigo.

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