El delantero que más gusta a José Ignacio Navarro para acompañar a Robbie Ure e Isaac Romero continúa atado al Al-Ittihad, que lo fichó hace poco más de seis meses por 33 millones de euros y que pide una cantidad similar por dejarlo ir, negándose a cualquier otra fórmula
Pese a lo publicado en algunos medios franceses, el Sevilla FC no ha elevado su oferta por George Ilenikhena a más de 10 millones de euros, contando los bonus. La postura nervionense sigue siendo la misma: quiere una cesión con opción de compra del delantero nigeriano de 20 años, propiedad del Al-Ittihad desde la última ventana invernal de transferencias, cuando pagó 33 millones de euros al Mónaco por su pase. En Jeddah no tuvo mucha continuidad en la segunda mitad del curso pasado (dos goles en ocho partidos, con menos de 250 minutos en su haber), aunque eso no es óbice para que sus dirigentes se hayan enrocado: traspaso o nada.
En el Ramón Sánchez-Pizjuán tienen las manos atadas. Mientras no haya una gran venta, con todas las miradas puestas en Lucien Agoumé, la mayoría de los réditos restantes tras las salidas de Akor Adams, Juanlu Sánchez y Djibril Sow, únicas remuneradas de la larga lista de despedidas este verano, se emplearán en el urgente fichaje del pivote Giorgi Kochorashvili, por el que se abonarán cuatro millones fijos y 1,5 en variables al Sporting CP. Apenas quedará ya para completar el eje de la medular con otro efectivo, la punta de lanza y los extremos, aunque, con la necesidad de más espacio salarial, estas operaciones finales deberán ser con jugadores en paro o cedidos.

El compromiso de Ilenikhena y la responsabilidad sevillista
Según ha podido conocer Futeros, sin declararse en rebeldía propiamente dicha, George Ilenikhena sí ha comunicado al Al-Ittihad que desea jugar en LaLiga y que, por ende, prefiere la propuesta del Sevilla FC, por lo que ha sido una pieza básica para que se rechazaran ofertas como la del Bolonia (basada en un préstamo también, pero que incluía una opción de compra que se transformaría fácilmente en obligación) o el Trabzonspor (por la mitad más o menos de lo que costó al Al-Ittihad). A José Ignacio Navarro le encanta el nigeriano como complemento para Robbie Ure e Isaac Romero, pero por responsabilidad explora alternativas más factibles en lo monetario.
La compleja tesitura societaria del Al-Ittihad, un condicionante
El Ministerio de Deportes de Arabia Saudí ha hecho público este miércoles que los cuatro clubes participados por el PIF (Fondo de Inversión Público del Reino) en un 75% pasan a ser propiedad plena de la citada institución, abandonando las entidades sin ánimo de lucro que controlaban una cuarta parte de cada sociedad. La idea, eso sí, es venderlo a empresas y fondos de inversión, como el que negocia para adquirir el control del Al-Ittihad.
Sin embargo, una vez destituidas las directivas de los de Jeddah, el Al-Hilal, el Al-Ahli y el Al-Nassr, hay cierta indefinición. En el caso aurinegro, los nuevos dueños (los que deshicieron el acuerdo para la salida de George Ilenikhena) valoran el proyecto en no más de 80 millones de dólares, mientras que el gobierno saudí pide alrededor de 200 millones. Va para largo, parece. De quién tome las decisiones en lo que resta de mercado (puede que nadie, pues se intuye el vacío de poder) dependerá su planificación y, por ejemplo, la del Sevilla FC.





