El hermano de Alberto Contador narra dos momentos críticos en la carrera de Alberto y, especialmente, el que pudo dejar a España sin uno de sus mejores ciclistas antes de empezar
La historia de Alberto Contador no se entiende únicamente a través de sus victorias. Y eso que, si las tenemos en cuenta, posiblemente sea junto a Miguel Indurain el ciclista español más grande de la historia.
Detrás de uno de los grandes ciclistas españoles hay una trayectoria marcada desde muy joven por el sacrificio y por numerosos obstáculos que pusieron a prueba su carrera. Procedente de una familia humilde, Contador comenzó a destacar con apenas 15 años, cuando competía con una vieja bicicleta Orbea frente a rivales con mejores medios. Su determinación le llevó a entrenar cada día, a cuidar su alimentación y, finalmente, a abandonar los estudios para dedicarse al ciclismo profesional.
Su progresión fue constante, casi tanto como los obstáculos que le tocó superar. Tal vez el mayor llegó en 2004. Durante la Vuelta a Asturias sufrió convulsiones y se desplomó sobre la bicicleta. Los médicos descubrieron que padecía un problema vascular cerebral que requería una intervención urgente. Tras una operación de tres horas, su familia temió que pudiera sufrir graves secuelas e incluso que tuviera que abandonar el ciclismo. Sin embargo, su recuperación fue extraordinaria y apenas unos meses después volvió a competir.
Los problemas no terminaron ahí y, también en sus inicios, aunque ya como profesional, en 2006 quedó fuera del Tour por las consecuencias de la Operación Puerto y posteriormente tuvo que afrontar acusaciones de dopaje, que él demostró que eran inciertas.
Un positivo que Contador siempre rechazó
El episodio más duro llegó tras su positivo por clembuterol en el Tour de 2010, que desembocó en una sanción de dos años y en la pérdida de importantes resultados, entre ellos dos grandes vueltas. Según su hermano Fran, llegó a plantearse abandonar el ciclismo. Pero regresó y ganó la Vuelta de 2012, cerrando otro capítulo de una carrera marcada por la adversidad.
Aún ganaría dos grandes vueltas más, La Vuelta 2014 y el Giro de Italia 2015, aunque muchos se preguntan qué hubiera llegado a alcanzar sin los muchos problemas que tuvo que atravesar.
Uno de los que siempre le respaldó y confió en él fue su hermano Fran. Por él se ha conocido cómo el campeón de Pinto afrontó algunos de esos momentos tan duros, que habrían separado a muchos de su sueño, pero que no pudieron con el hoy comentarista televisivo y ganador de siete grandes vueltas, las mismas que Indurain.

En 2007, nada más proclamarse campeón de su primer Tour y tras superar ese palo que supuso no poder correr un año antes, su hermano Fran narró en El País cómo había vivido esos momentos en los que se dudaba, incluso, de que Alberto pudiera ser ciclista.
“Yo, hablando por mí porque nunca me atreví a decírselo, sentía pena sobre todo porque tuviera que dejar el ciclismo con todo lo que se había sacrificado para llegar adonde estaba”, afirma su hermano mayor en referencia a ese problema vascular cerebral que casi le aparta de este deporte.
Su hermano sólo quería que pudiera hacer vida normal
En este sentido, lo que deseaba Fran, más incluso que compitiera, era que su hermano pudiera llevar una vida normal. «Por eso deseaba que saliera todo bien, porque por su vida no llegué a temer realmente. Simplemente quería que volviera a ser normal, que pudiera volver a salir con sus amigos, que no sufriera”, añade.
La tenacidad de Contador le hizo salir de ahí y empezar a labrarse la gran carrera que vendría después. Aunque antes de eso ya dejó clara su competitividad desde la primera salida con su hermano. “Yo tenía más nivel en aquella época. Ahora, cuando puedo, salgo con él y me vacila. Me ataca, se para, me mira el pulsómetro y me dice que si no voy bien”, bromea Fran, no sólo gran seguidor sino el admirador principal de su hermano.
“Siempre me ha impresionado de Alberto la entereza con la que lleva los momentos duros, los momentos en que está contra las cuerdas. Es él el que anima a los demás”, añadía.
Contador gana tres grandes vueltas después de su sanción
Si ya superó este palo, el que le llegó tres años después no fue menor. Ese no hizo temer por su vida, pero sí por su carrera. A esas alturas, Alberto Contador ya había ganado dos veces el Tour de Francia (2007 y 2009), al que había añadido un Giro de Italia y una Vuelta a España, ambas en 2008. Era el número uno del ciclismo mundial… cuando dio positivo por clembuterol en el Tour de 2010, que también ganó. Siempre negó -y lo sigue haciendo- que hiciera trampas, pero las autoridades le sancionaron y, aparte de estar un tiempo en lo mejor de su carrera sin competir, acabó perdiendo el Tour 2010 y un Giro que ganaría después en 2011, cuando estaba pendiente de la resolución del TAS.

Tras finalizar su sanción en 2012, Alberto Contador regresó y les demostró a todos que no le hacía falta ‘ayuda’ para ser el mejor. Volvió en la Vuelta a España 2012 y la ganó.
Esos dos años de suplicio también los narró Fran, quien desveló que a Alberto se le pasó por la cabeza abandonar. “Soy muy feliz por él, ha pasado mucho y ha demostrado con la Vuelta que ha hecho que es él mismo”, dijo tras coronarse en esa ronda española. “Fueron muchos momentos malos. Al principio, Alberto barajó la posibilidad de dejarlo, pero creo que lo decía con la boca pequeña. Ama el ciclismo y no lo va a dejar. Son muchos meses sufriendo y ha sido el mejor final para una Vuelta”, añadía Fran Contador.





