Al contrario que ocurriera en su etapa en McLaren, la sintonía del español con Honda es total, ha habido elogios cruzados en las últimas jornadas y el fruto es la evidente mejoría del monoplaza verde
La sintonía que existe entre Fernando Alonso y Honda a día de hoy sorprende si se recuerda todo lo vivido una década atrás, cuando la factoría nipona también construía motores para la escudería en la que pilotaba el asturiano, en su caso McLaren.
Como ha ocurrido este año, los motores dejaban mucho que desear y los coches británicos eran los últimos de la parrilla. Aquello desató una ‘guerra’ de críticas, especialmente por parte del asturiano, al que faltó poco para que nombraran persona ‘non grata’ en Japón.
Por eso, cuando este año volvió a repetirse la película y pese a que Fernando Alonso parece más calmado que entonces, sorprendía la moderación con la que hablaba de todo cada vez que se le preguntaba. De hecho, en un momento en el que había cierta tensión entre la fábrica de Silverstone y la japonesa por las vibraciones y la poca potencia del motor, el que pedía tranquilidad y tiempo para encajar todo era el español.
Alonso dijo tras el Gran Premio de Japón celebrado hace cinco meses que las mejoras llegarían en Hungría y los motores, tras el parón de verano. Y que había que ser muy pacientes y tener esperanza.
El tiempo le está dando la razón. En Hungaroring, Aston Martin superó a tres escuderías y peleó con otras dos. Y para el Gran Premio de los Países Bajos llega el avance en la motorización. No será una mejora radical, pero las pruebas del miércoles auguran otro paso adelante, algo clave para seguir avanzando cara al próximo año.
La paciencia lannza a Aston Martin
Todos están contentos de haber podido ser pacientes para llegar a este punto y si Alonso ya adelantaba en el GP de Hungría que Honda estaba cumpliendo con su cometido, la respuesta desde la factoría nipona no ha podido ser más amable.

De hecho, el ingeniero jefe de Honda Racing, Shintaro Orihara, ha ensalzado en RacingNews365 al ovetense por el apoyo que muestra y por la ayuda que ha prestado para que se llegara a esta situación. «Fernando acumula un enorme bagaje y su feedback siempre es fundamental. Trabajar con él supone una gran ventaja. Tiene una enorme motivación para mejorar el rendimiento del coche», afirma el ingeniero.
Orihara asegura que las opiniones del español son respetadas y que han permitido estos avances que se están dando. «Nos hace muchas peticiones y siempre respetamos su opinión. Nos interesa mucho escuchar sus comentarios», añade.
Fernando Alonso alivia a Honda
El propio Alonso advertía en Hungría, a los medios desplazados, que había que ayudar a Honda, ya que ahora eran ellos los que tenían la presión después de que la fábrica británica hubiera realizado considerables avances con las ya ‘famosas’ 14 mejoras que habían lanzado al nuevo Aston Martin.
«Somos un solo equipo. Trabajamos juntos. Conocemos nuestras debilidades e intentamos ayudarnos mutuamente. Creo que Honda intentó subsanar algunas de las debilidades del coche a principios de año. Ahora, con el chasis, nosotros intentamos ayudar a Honda todo lo que podemos», reconoce el asturiano.
El objetivo, obviamente, es común. Todos sueñan con luchar en las primeras posiciones, ganar carrera y, a medio plazo, pelear por el Mundial. Y eso no se logra de la mañana a la noche. «Ese es nuestro objetivo. Queremos darle lo que él quiere. Así que estamos trabajando estrechamente y sabemos que es un gran piloto. Alonso tiene una gran pasión y confía en Honda. Por eso queremos ofrecerle lo que desea», confirma un Orihara que ve que «ambas fábricas» están «ganando confianza en lo que hacen» y eso puede desembocar en un exitoso futuro.





