El monoplaza del asturiano no aguanta más y tiene que abandonar el GP de Australia debido a la unidad de potencia, que no da para más
Hace apenas unas días, se cumplieron los 25 años del debut de Fernando Alonso precisamente en Australia. Y aunque en este cuarto de siglo ha pasado absolutamente de todo, el asturiano se ha encontrado con una piedra en el camino inesperada, el motor Honda. Inesperada porque en un principio la combinación de Newey con la unidad de potencia japonesa iba a ser una de las más fuertes de la temporada, pero todo esto se han quedado en deseos.
Temporada nueva, motor nuevo
Los test de pretemporada, tanto de Barcelona como de Bahréin, fueron un auténtico desastre, sin apenas vueltas y perdiendo la oportunidad de probar el coche. Pero es que el primer Gran Premio de la temporada tampoco ha sido diferente: tanto Fernando Alonso como su compañero Lance Stroll han tenido que abandonar después de que el motor lo diese todo.

Aunque ya se sabía que este primer Gran Premio de la temporada se iba a utilizar como test y para ganar rodaje, es cierto que impacta verlo en pista. De esto mismo ha hablado Alonso tras terminar la carrera a los micrófonos de DAZN: ‘‘Bueno, he estado intentando ayudar al equipo, dar las máximas vueltas posibles. En la 14 o 15 vieron un dato anómalo en la telemetría y tuvimos que parar. Hicimos algunos cambios en el coche para resolverlo. Se solucionó y tuvimos otro problema después y tuvimos que parar también por precaución. Más o menos lo esperado, sabíamos que era casi imposible acabar. Pero entre Lance y yo hemos dado varias vueltas y ojalá podamos dar en China otro pasito».
Fernando Alonso, optimista
»Siempre sirve rodar. Es la primera vez que hacemos la vuelta de formación, las salidas y el despliegue de energía en la primera vuelta. Esto nos lo saltamos en Bahrein. Algunas cosas funcionaron y otras no. Mientras no esté la unidad de potencia lista para terminar carreras, como equipo tenemos que mejorar en las pequeñas áreas que no hemos podido hacer durante el invierno», comentaba siendo bastante positivo.

De hecho, Alonso hizo una salida que dejó a todos impresionados, adelantando desde el puesto 17 que tenía de salida hasta la décima: »En la vuelta 1 que es más de instinto que de motor… llevo 24 años en F1 sintiéndome superior y en el 25 me siento superior a ellos otra vez. Aparte de que los motores necesitan más tiempo para girar el turbo, tampoco hubo mucha diferencia al año pasado. La salida no fue complicada para nuestro coche». Una confirmación agridulce, ya que lo poco que el asturiano ha podido sacar positivo de poco le servirá para el próximo GP de China.





