Fernando Alonso respira aliviado por terminar su primera carrera del año en Japón, aunque reconoce que el ritmo de su Aston Martin sigue siendo insuficiente. Ante el parón de abril, el asturiano pide paciencia para que el equipo trabaje en soluciones urgentes.
El Gran Premio de Japón ha dejado sensaciones agridulces en el box de Aston Martin. Mientras el joven Andrea Kimi Antonelli saboreaba las mieles del éxito con un triplete histórico de pole, victoria y liderato, Fernando Alonso vivía una realidad mucho más cruda en la parte trasera del pelotón. El asturiano cruzó la meta en decimoctava posición, un resultado que, aunque discreto en los números, supone un pequeño alivio estadístico: es la primera vez en toda la temporada que su monoplaza logra ver la bandera a cuadros.
Fernando Alonso finaliza la primera carrera de la temporada
Tras los fiascos de Australia y China, donde el abandono fue el denominador común, completar los kilómetros en Suzuka era una prioridad casi terapéutica para el equipo. Sin embargo, el bicampeón no oculta que el rendimiento del coche está muy lejos de lo esperado. Al bajarse del monoplaza, Alonso fue claro sobre la falta de velocidad: »Tenemos muchas cosas por hacer, y una de ellas era terminar una carrera. No lo habíamos hecho ni en Australia ni en China, ni tampoco habíamos completado todos los kilómetros en el test. Así que es la primera carrera que completamos, por lo menos delante de los aficionados japoneses, y debemos intentar aprender cosas. El ritmo ha sido muy pobre todo el fin de semana y en carrera no ha mejorado. Queda mucho por mejorar, pero por lo menos ya acabamos la primera carrera», analizó ante los micrófonos de DAZN.
La situación del equipo británico se agrava al ver cómo sus rivales directos, como el Williams de Carlos Sainz o incluso el Haas de Esteban Ocon, logran mantenerse por delante en la lucha de la zona media-baja. Con este panorama, el calendario ha dado un respiro inesperado. El aplazamiento de las citas en Baréin y Arabia Saudí deja un mes de abril vacío de competición, un tiempo muerto que el asturiano recibe casi con alivio dadas las circunstancias actuales del coche.
Abril, un mes para la reflexión
»El no tener estas dos carreras tampoco nos cambia mucho, porque el trabajo iba a ser el mismo con o sin carreras: intentar encontrar soluciones», manifestó el piloto. Para Alonso, este parón es una oportunidad para resetear y evitar la exposición pública de un coche que ahora mismo sufre demasiado: »Para nosotros y los mecánicos es un poco de pausa en estos momentos difíciles, sabiendo que vamos a estar en la parte trasera no es de agrado, y evitar dos momentos de mal trago creo que es mejor. Haremos simulador, trabajo, reuniones, pero hay que dejar trabajar al equipo para encontrar soluciones», concluyó con la mirada puesta en la fábrica.





