El equipo amarillo encadena cinco triunfos consecutivos en casa y puede aspirar hasta los ocho seguidos, la mejor racha de su historia en La Cerámica; además, aún puede superar dos registros demenciales que datan de la época de Pellegrini en el banquillo
Comienzan a caérsele los récords de los bolsillos a este Villarreal de Marcelino que ha convertido el Estadio de La Cerámica en un verdadero fortín inexpugnable en este tramo decisivo de la temporada. Con la clasificación ya garantizada a falta de cinco jornadas para que el curso eche el telón, el equipo amarillo atisba en el horizonte un registro demencial que forma parte de la historia del club y que puede ser igualado: lograr ocho victorias consecutivas como local. Palabras mayores. Un reto que está más cerca de lo que parece.
Cinco victorias seguidas en casa… y sumando
Con los tres puntos ante el Celta, el conjunto groguet ya suma cinco triunfos seguidos en casa y ha reactivado una dinámica que no se veía desde hacía justamente una década. Esta nueva racha dio comienzo el pasado 9 de febrero con un contundente 4-1 ante el Espanyol, un partido que marcó un punto de inflexión. A partir de ahí, el Villarreal ha ido encadenando partidos en casa con distintos matices, pero siempre con el mismo desenlace. Los tres puntos se quedan en casa.
Valencia, Elche, Real Sociedad y Celta se han ido de vacío de La Cerámica. Uno tras otro. Cinco partidos, cinco victorias. El equipo amarillo ha demostrado saber competir también desde la igualdad. Marcadores ajustados, control de los tiempos y una sensación creciente de fiabilidad que explica buena parte de su posición actual en LaLiga.
La racha no es casual
Aquí no hay casualidades. La dinámica responde a un equipo que ha encontrado equilibrio, que es irremontable en LaLiga, que maneja mejor los partidos y que ha elevado su nivel competitivo en el momento clave del curso. En casa, el ‘Submarino’ se ha vuelto indestructible. Es uno de los locales más fiables del campeonato.
Para encontrar una secuencia similar de triunfos habría que remontarse a la temporada 2016/2017. Entonces, aquel equipo dirigido por Fran Escribá -quien fue el relevo de Marcelino tras el fin de su primera etapa en el club-, también logró encadenar cinco victorias consecutivas en La Cerámica en el arranque liguero. Aquella serie incluyó triunfos ante Real Sociedad, Osasuna, Celta, Las Palmas y Betis. Desde entonces, el Villarreal no había sido capaz de sostener una dinámica así en una misma campaña.

Por eso, lo que está construyendo ahora el equipo de Marcelino tiene un valor añadido. No solo por los números, sino por el contexto. Ganar en Primera División de forma continuada es cada vez más complicado y hacerlo con regularidad en casa marca diferencias. El Villarreal lo está logrando y en el momento más exigente del calendario.
Tres partidos más para superar una ‘plusmarca’ de Marcelino
El dato que realmente eleva la dimensión de esta racha está en lo que resta al Villarreal de aquí a final de temporada. El equipo tiene por delante tres partidos más en La Cerámica ante Levante, Sevilla y Atlético de Madrid. Serán tres choques interesantes, los dos primeros ante conjuntos que se juegan la vida y el último, contra el Atlético, que probablemente llegará ya en chanclas y pensando en una hipotética final de la Champions. En cualquier caso, tres escenarios de exigencia que pueden terminar de disparar este registro.
Si el Villarreal logra ganar esos tres encuentros, alcanzaría las ocho victorias consecutivas como local. Un número que no es cualquiera. Sería el mejor registro de toda su historia en Primera División, igualando el logrado en la temporada 2014/2015, precisamente con Marcelino también en su banquillo.

El asturiano tiene ante sí una plusmarca personal para confirmar la construcción de un bloque que vuelve a sentirse fuerte en casa, cargado de confianza y que quiere escribir otra bonita página en la historia del club. Cinco ya están hechas. Tres más separarían al Villarreal de un récord.
La barrera de los 77 puntos, un hito histórico
Otro récord en el horizonte. El Villarreal suma ya 65 puntos y tiene cinco partidos por delante para alcanzar otra marca histórica. Puede hacerlo. Necesita puntuar en todas las jornadas que le restan para hacerlo, pero no es una utopía. Por el momento, ya está a solo cinco de superar los 70 puntos que alcanzó el curso pasado, pero si hay una temporada que sigue brillando con luz propia en la memoria del club, esa es la 2007/2008. Aquel Villarreal dirigido por Manuel Pellegrini alcanzó los 77 puntos y firmó un histórico subcampeonato de Liga, el mejor resultado de su historia.
Si el Villarreal gana cuatro de los cinco partidos que le quedan alcanzará esa barrera histórica de los 77 puntos y si puntúa en un quinto partido superará al Villarreal de Pellegrini en cuanto a puntuación. Aquel equipo del chileno también estableció otro récord que ahora vuelve a estar en el horizonte: el de número de victorias en una temporada, con 24 triunfos. Los de Marcelino suman hasta ahora 20 triunfos y siguen soñando.





