Burgos aparece como sede alternativa para el duelo ante el Deportivo Alavés en LaLiga, mientras continúan las obras urgentes en Vallecas y crece la tensión con declaraciones de Míchel
El Rayo Vallecano tiene un plan B para comenzar LaLiga lejos de su barrio. El Plantío, estadio del Burgos CF, es el recinto elegido si la Comunidad de Madrid no autoriza la reapertura de Vallecas antes del primer partido como local ante el Alavés.
La solución no calma una crisis que ya ha alcanzado al vestuario. Los jugadores responsabilizan al club y al Gobierno regional de una situación que «se podría haber evitado», mientras la afición reclama respuestas después de renovar sus abonos.
El Plantío, elegido como alternativa al Estadio de Vallecas
El Rayo Vallecano trabaja para disputar en su estadio el comienzo de la temporada 2026/2027, pero ya ha avanzado en la búsqueda de un recinto alternativo. Según informa Marca, El Plantío es el campo elegido por la entidad madrileña si no obtiene el permiso necesario para continuar jugando en Vallecas.
La alternativa supone trasladar los partidos como local a Burgos, a unos 240 kilómetros del barrio madrileño. Una distancia que convertiría cada encuentro en un importante desplazamiento para una afición acostumbrada a acompañar al equipo en un estadio íntimamente ligado a la identidad del club.
El Rayo había consultado previamente la disponibilidad del Carlos Belmonte de Albacete, el José Zorrilla de Valladolid y Butarque. Esta última opción era la más cómoda por su cercanía, pero las conversaciones con el Leganés no prosperaron. Así, El Plantío ha pasado a ser la principal solución provisional, aunque todavía no existe confirmación oficial del traslado.
El partido contra el Alavés, la primera gran urgencia del Rayo
El calendario concede al Rayo un pequeño margen. El conjunto dirigido por Beñat San José comenzará LaLiga visitando al Sevilla, pero deberá ejercer como local el 20 de agosto frente al Deportivo Alavés, en la segunda jornada.
Ese encuentro es el primero que corre serio riesgo de disputarse lejos de Vallecas. Después de visitar al Barcelona, el equipo franjirrojo recibirá al Racing de Santander en la cuarta jornada, otro partido que podría terminar trasladándose si las obras se prolongan.
El escenario dependerá de la duración real de los trabajos y de las inspecciones posteriores. La Comunidad de Madrid estima que las actuaciones urgentes pueden extenderse entre dos y seis meses, un plazo que amenaza con afectar a una parte considerable del comienzo liguero.
Las graves deficiencias que provocaron el cierre de Vallecas
La Comunidad de Madrid suspendió cautelarmente la concesión del estadio después de que una auditoría detectara problemas relacionados con la seguridad contra incendios, las instalaciones eléctricas, la salubridad y el mantenimiento general del recinto.
El Gobierno regional considera necesaria una intervención inmediata para garantizar la seguridad de trabajadores y espectadores. La inspección también alertó de deficiencias higiénicas y sanitarias.
El conflicto se agravó cuando los técnicos y operarios enviados por la Comunidad no pudieron acceder durante dos días consecutivos al estadio. El Ejecutivo regional terminó denunciando al club, mientras el Rayo prepara documentación con la que pretende demostrar que Vallecas puede albergar partidos sin poner en peligro a sus aficionados.

La plantilla del Rayo señala al club y a la Comunidad de Madrid
Los futbolistas han decidido romper su silencio mediante un comunicado difundido por el capitán Óscar Valentín. La plantilla expresa su «deseo y voluntad de seguir jugando en Vallecas, junto a nuestra gente y en nuestro estadio».
Los jugadores recuerdan que los aficionados llevan años denunciando el deterioro de las instalaciones y consideran que esas advertencias «no recibieron la atención que merecían por parte de la Comunidad de Madrid y del Rayo Vallecano».
El comunicado describe un estadio «en decadencia», con instalaciones obsoletas y un mantenimiento insuficiente. Por ello, el vestuario concluye que la crisis actual no apareció repentinamente y que «esto se podría haber evitado».
La plantilla también reclama estabilidad para competir y respeto hacia una institución centenaria, su escudo, el barrio y unos seguidores que renovaron sus abonos sin conocer todavía dónde se disputarán los primeros encuentros.
Míchel denuncia una gestión «malísima» del Rayo Vallecano
Míchel, antiguo jugador y entrenador del Rayo y actualmente técnico del Ajax, ha sido especialmente contundente. El madrileño considera «tremendo» que el equipo pueda verse obligado a abandonar no solo Vallecas, sino incluso la Comunidad de Madrid.
«Como vallecano, como rayista, creo que no lo merecemos. La gestión es malísima», declaró en El Larguero. Míchel calificó la situación de «irresponsabilidad y falta de gestión clarísima» y lamentó que la crisis llegue después de una temporada en la que el Rayo alcanzó la final de la Conference League.
La afición del Rayo, enfadada tras la subida de los abonos
El posible traslado aumenta el malestar entre los seguidores. La campaña de abonados incluyó una subida aproximada del 15%, aunque el club incorporó una cláusula para ofrecer localidades equivalentes si los encuentros deben disputarse en otro recinto.
La Federación de Peñas y diferentes colectivos han pedido paralizar la campaña y devolver el dinero a quienes ya renovaron. El descontento va más allá del asiento: jugar en Burgos obligaría a afrontar viajes, gastos y horarios incompatibles para numerosos aficionados.
La última palabra la tendrá la Comunidad después de examinar el estado del estadio y las actuaciones realizadas. Hasta entonces, Vallecas seguirá pendiente de una autorización y El Plantío permanecerá preparado para convertirse en la casa provisional de un Rayo que no quiere abandonar su barrio.





