El privilegio histórico que el Barça dio a Lamine Yamal: «Es algo que ya sucedió con Messi»

El privilegio histórico que el Barça dio a Lamine Yamal: «Es algo que ya sucedió con Messi»

El documental ‘Revolución 304’ desvela cómo la entidad azulgrana detectó el potencial de su gran estrella desde niño y tomó una decisión excepcional para acompañar su crecimiento dentro y fuera del terreno de juego

Lamine Yamal es el hombre de moda del fútbol español. Estrella consagrada pese a sus 19 años, su impacto en el primer equipo azulgrana comenzó a gestarse mucho antes de que las cámaras inmortalizasen su debut profesional a las órdenes de Xavi Hernández.

El FC Barcelona ya llevaba años trabajando en este proyecto de estrella, un jugador al que detectaron cuando apenas tenía siete años. Con el paso del tiempo, la estrategia formativa del Barça ha dado sus frutos. Así lo ha desvelado Xavi Martín, exdirector de la residencia barcelonista, en el documental ‘Revolución 304’, donde explica cómo se tomó una decisión que recuerda a la trayectoria de Leo Messi en la entidad catalana.

«Lamine Yamal llegó al Barça con siete años, procedente de la Torreta. Con doce años se incorporó a vivir en La Masia y no había ningún chaval de su edad, ni ningún niño que los padres vivieran en Catalunya, era un privilegio», explica Martín. Esta circunstancia excepcional refleja hasta qué punto el Barcelona estaba dispuesto a cuidar el desarrollo de un talento al que veía un potencial extraordinario.

El privilegio que el Barça concedió a Lamine Yamal

La incorporación de Lamine a La Masia con doce años no fue una decisión tomada únicamente por sus cualidades futbolísticas. El club también valoró sus circunstancias familiares y personales antes de permitir que comenzara a vivir en la residencia, donde podía recibir una formación integral y mantener una rutina adaptada a las exigencias de un futbolista en crecimiento.

«Evidentemente, sus condiciones familiares y vitales influyeron en la decisión que tomamos de que se incorporara a La Masia. Aspectos relacionados con sus hábitos, como la nutrición, hacer los deberes, ir a entrenar o acostarse pronto, fueron claves para tomar la decisión», relata el exdirector.

El Barcelona entendía que el crecimiento de su joven promesa debía ir más allá del césped. La alimentación, los estudios, el descanso y la disciplina diaria formaban parte de un proceso que pretendía preparar al futbolista para las exigencias que encontraría en el futuro. En ese contexto, Lamine disfrutó de una situación singular dentro de la residencia azulgrana, en la que no había otros chicos de su edad cuyas circunstancias familiares fueran las mismas.

Martín también destaca la actitud del delantero durante aquellos años, en los que tuvo que compaginar su desarrollo deportivo con las responsabilidades propias de su edad. «Lamine era un niño maduro, responsable y agradecido, para su edad», recuerda.

Un talento diferente que ya apuntaba maneras

El exdirector de La Masia también deja una anécdota sobre la personalidad del futbolista durante su infancia. Según recuerda, nunca tuvieron constancia de que protagonizara alguna trastada, aunque reconoce que su inteligencia podía haberle permitido salir airoso sin que los responsables de la residencia se enterasen. «Que nosotros nos enteráramos nunca hizo una trastada, aunque yo creo que es un chaval muy listo y si la hubiera hecho no nos habríamos dado cuenta», comenta Martín, que encuentra una similitud entre esa capacidad para desenvolverse y su manera de jugar.

«Ocurre un poco como en el campo, hay cosas que hace que no nos damos cuenta», añade, en una comparación que sirve para ilustrar la naturalidad con la que Lamine ha ido desarrollando recursos que hoy sorprenden a todos.

El paralelismo con Leo Messi

La reflexión final de Martín conecta directamente con la historia del Barcelona y con el precedente que representa Leo Messi. El argentino también llegó muy joven a la entidad, donde encontró un entorno y un camino diseñado para acompañarle en su crecimiento hasta convertirse en una de las mayores leyendas de la historia del club.

Sin embargo, Messi era un niño que venía de Argentina cuando llegó, por lo que no hubo trato diferencial con él por vivir en La Masia. Dicho de otra forma, no disfrutó de ese privilegio de Lamine, residente en Barcelona.

El paralelismo no se limita a la precocidad de ambos futbolistas. También apunta a la capacidad del Barcelona para identificar un talento diferencial y adaptar su estructura formativa a sus necesidades, con el objetivo de que pudiera desarrollar todo su potencial. El exdirector de La Masia resume esa evolución con una frase significativa. «Es algo que ya sucedió con Leo Messi».

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