El centrocampista madrileño, en la agenda nervionense, ha estado esperando hasta última hora una oferta del Levante para poder renovar, pero ya da por hecha su salida como agente libre y busca un nuevo destino con una prioridad
El Sevilla FC solo invirtió 250.000 euros en reforzarse el pasado verano y el panorama no cambiará mucho en el presente. A José Ignacio Navarro no le queda otra que buscar oportunidades de mercado que puedan encajar en el estrecho margen económico con el que se mueven en Nervión. Por ello, siguiendo la línea de los tres fichajes ya cerrados (Guridi, Juan Iglesias y Sangante), la prioridad sigue siendo reclutar a jugadores a coste cero o cedidos. Y en ese perfil encaja Pablo Martínez, cuyo nombre salió a la palestra hace un par de semanas, si bien es ahora cuando está a punto de producirse la condición indispensable que posibilitaría su aterrizaje en el Sánchez-Pizjuán.
Descontento con las formas del Levante
Tal y como pudo confirmar Futeros, el interés en el centrocampista madrileño de 28 años no solo es real, sino que viene de lejos, aunque más allá de sondeos para conocer su situación y su predisposición, no ha había habido avances significativos. Además, antes de escuchar ofertas, el mediocentro estaba pendiente de una llamada del Levante que finalmente no se ha producido, lo que le ha dejado profundamente descontento.
Tras siete temporadas en sus filas, con cesiones entre medias en el Mirandés y el Huesca, el ex canterano del Alcorcón deseaba seguir vistiendo de azulgrana. Su prioridad no era otra que alcanzar un acuerdo para renovar su contrato, que expira este próximo martes 30 de junio. Pero según informa Las Provincias, no solo no se le ha presentado ninguna propuesta para ello, sino que ni siquiera se le ha comunicado formalmente que no cuentan con él.
Los números de Pablo Martínez en el Levante
Sorprende este trato en el propio Pablo Martínez y también en el entorno del conjunto de Orriols, pues se trata de un futbolista que ha sido capitán del equipo y pieza importante tanto en el último ascenso como en la heroica permanencia de esta última campaña. De hecho, en enero tuvo ofertas para marcharse, pero decidió quedarse a las órdenes de Luís Castro, que le prometió un papel protagonista en la espectacular segunda vuelta granota, como así fue.
De este modo, a tres días para convertirse oficialmente en jugador libre, el centrocampista ya da por concluida su etapa en el Levante, con el que viene de jugar 27 partidos en LaLiga (más otros dos en la Copa del Rey) y 1.864 minutos, en los que ha firmado cinco pases de gol y una diana, viéndose lastrado por una lesión en el ligamento colateral de la rodilla izquierda sufrida a mediados de febrero. En total, ha llegado a disputar 155 choques con la camiseta azulgrana, en los que ha firmado 12 tantos y 18 asistencias.

Las únicas ofertas concretas, de Grecia y Arabia Saudí
Con esa experiencia acumulada en la elite, no es extraño que tenga donde elegir dentro del pelotón de la clase media-baja de LaLiga, comenzando ya a buscar un nuevo destino. Así, además del Sevilla, cuenta con el interés de Osasuna, Elche, Getafe, Rayo Vallecano o Alavés, así como el Celta de Vigo. Pero el citado medio indica que ninguno de ellos le ha presentado una oferta formal.
Las únicas propuestas por escrito que tiene sobre la mesa proceden de Grecia y Arabia Saudí, ambas atractivas en el plano económico, pues le permitirían mejorar su salario. Pero Pablo Martínez desea seguir en el fútbol español. Es más, le gustaría poder comenzar a trabajar con su nuevo equipo desde el comienzo de la pretemporada, algo que todos harán a comienzos de julio. Pero tampoco se precipitará en su decisión. Mientras tanto, se ejercita por su cuenta en Valencia, junto a un preparador físico, para llegar a tope cuando se concrete su llegada a un nuevo club.



