Aunque tenía un año más de contrato y siempre ha expresado su deseo de cumplirlo, el club verdiblanco ha cortado por lo sano para forzar su salida a cambio de una pequeña indemnización. Pese a ello, el argentino ha emitido una breve carta de despedida con guiño a la afición
El Real Betis ha anunciado este martes, 30 de junio, las despedidas de Cédric Bakambu y Ricardo Rodríguez, que acaban contrato y no regresarán a la disciplina verdiblanca tras su participación en el Mundial. Junto a ellos, también se encuentra en el torneo que se celebra en Estados Unidos, México y Canadá el marroquí Sofyan Amrabat, cuya cesión finaliza igualmente hoy, aunque se negocia con el Fenerbahçe su continuidad. Además, completa la nómina de béticos que llegan a su último día en nómina el meta Adrián San Miguel, que ha optado por la retirada. Pero entre quienes dicen adiós hay que contar también a Chimy Ávila, que en realidad tenía firmado hasta 2027, si bien se le ha empujado a una salida que el argentino se resistía a tomar.
Haciendo uso de una cláusula unilateral existente en el acuerdo alcanzando en su día, la entidad heliopolitana ha optado por indemnizarlo con una pequeña cantidad (50.000 euros) para forzar su marcha y ahorrarse de ese modo su salario de la próxima campaña. Un as en la manga que en La Cartuja han utilizado para cortar por lo sano con un futbolista que no ha llegado a responder a las expectativas que generó su fichaje en el mercado invernal de la 23/24.
Los números de Chimy Ávila
Su bagaje con la camiseta de las trece barras se queda en 8 goles y 5 asistencias en 68 partidos, 30 de ellos esta última temporada, en la que rebasó por poco la barrera de los 1.000 minutos. Números discretos, también con el lastre de las lesiones, que ponen de manifiesto el rol secundario que ha tenido en las rotaciones de Manuel Pellegrini, con escasos momentos de brillantez, como el doblete firmado este pasado curso en Copa del Rey para remontar ante el Elche.

La breve despedida de Chimy Ávila: «Fui muy feliz en la ciudad del Betis»
Pero, a pesar de que que sobre el campo no ha dado el rendimiento esperado, Chimy Ávila siempre ha lanzado mensajes de cariño a la afición y la maniobra del Real Betis no le ha impedido despedirse, aunque de manera escueta, con un mensaje de agradecimiento, destacando cómo ha calado en su persona ese sentimiento vediblanco que quiso poner de manifiesto desde el primer día. «Acá finaliza mi etapa en el Real Betis Balompié. Gracias por la oportunidad que me dieron. Fui muy feliz estos años en la ciudad del Betis. Ya cuentan en su hinchada con un bético más«, ha destacado el rosarino en un breve mensaje publicado en Instagram.
Ya expresó que su deseo era seguir hasta 2027
Lo cierto, sin embargo, es que el ex de San Lorenzo deseaba en quedarse, como él mismo expresó el pasado mes de febrero. «Mi decisión siempre fue terminar mi contrato con el Betis. Nunca se me cruzó por la cabeza el querer salir. Mi contrato tiene una fecha y se respetará la fecha esa, porque yo quiero estar en el Betis«, señaló en una entrevista concedida a Mundo Betis.
Un mercado tras otro buscándole salida
Su deseo por tanto, chocaba una vez más con el del club heliopolitano, que llevaba tiempo buscándole acomodo y ha optado por no esperar más, perdiendo la posibilidad de firmar algún traspaso que le deje una ganancia ante la insistencia del argentino en no moverse. De hecho, ha estado en la rampa de salida casi desde el primer mercado posterior a su fichaje, cuando se interesaron por él en Brasil, Grecia, Turquía o México.
Ya el pasado verano ya se intentó por todos los medios colocarlo para recuperar al menos la amortización pendiente de su fichaje. Para ello, se llegó a un acuerdo con el Pumas mexicano para una cesión con opción de compra de unos dos millones de euros. Pero fue el propio Chimy Ávila el que tumbó la operación, como hizo también en enero con otra propuesta de la UD Almería.
Igualmente, en la última ventana invernal parecía estar muy cerca del Getafe, con otro preacuerdo sellado en términos casi idénticos a los pactados meses antes con el conjunto azteca. Pero los problemas del club azulón para inscribir a sus fichajes fue enfriando el asunto y tampoco cogió la suficiente fuerza el ofrecimiento a Boca Juniors que los ‘xeneizes’ veían a priori con buenos.
El coste del fichaje de Chimy Ávila
Cabe recordar que el club verdiblanco desembolsó 4 millones de euros por el ex del Huesca, a los que sumaron dos pagos por variables de 350.000 euros cada uno, el último de ellos abonado esta misma campaña. Además, se cedió un 10% extra del pase de Raúl García de Haro y Osasuna se reservó un 20% de la plusvalía que pudiese generar su futura venta, lo que no sucederá. Ahora, en su país apuntan que podría volver a su ciudad natal para firmar por Rosario Central.





