El grave problema del Aston Martin que amenaza la salud de Fernando Alonso

El grave problema del Aston Martin que amenaza la salud de Fernando Alonso

Los problemas del AMR26 podrían ir más allá de la falta de potencia o la incapacidad de terminar una carrera: puede llegar a poner en peligro la salud de los pilotos

Lo que debía ser el inicio de una era dorada para Aston Martin bajo la batuta de Adrian Newey ha acabado siendo toda una pesadilla. El problema no es ya que el coche no de más de sí, sino que van mucho más allá: el AMR26 podría ser un potencial peligro para la salud de los pilotos.

Fernando Alonso, obligado a reducir

El asturiano estaba muy ilusionado con comenzar esta nueva etapa junto a Newey y Honda. Pero la vida a veces da golpes que obligan a parar, y ese golpe fue la desastrosa pretemporada de Aston Martin. La carrera en el GP de Australia, primera del año, tampoco fue mucho mejor. Alonso consiguió hacer una salida que quitaba el hipo, remontando cinco posiciones en los primeros compases de la prueba. Eso sí, fue un espejismo de gloria que duró apenas 15 vueltas, el límite exacto que la física y la salud permitieron.

El grave problema del Aston Martin que amenaza la salud de Fernando Alonso

»El motor Honda, destroza, machaca las cervicales de Fernando y, sobre todo, provoca un dolor tremendo en su ya dañada y dolorida mano izquierda», comentaba el periodista Emilio Pérez de Rozas en Radio Marca. Tal y como indica el informador, Alonso acumula más de 115.000 kilómetros en la categoría reina, lo que equivale a tres vueltas completa a la Tierra. Y, por supuesto, el desgaste que esto conlleva en un piloto que cumplirá los 45 años en julio.

Un peligro más allá de quedar últimos

»Esa vibración en el chasis está causando algunos problemas de fiabilidad. Se caen los retrovisores, se caen las luces traseras, todo ese tipo de cosas», comentaba Adrian Newey en unas declaraciones recogidas por TopGear. »Pero el problema mucho más importante es que la vibración se transmite finalmente a los dedos del conductor», entonaba preocupado el ingeniero, que admitíaa que el nivel de oscilación en el volante es tan severo que pone en riesgo la integridad física de los pilotos, pudiendo incluso sufrir daños permanentes en los nervios.

Así que ahora la pregunta no es cuando será rápido el AMR26, sino cuando será seguro. Eso sí, Fernando Alonso demostró en Australia que su talento sigue intacto, así que la pelota está ahora en el tejado de los de Silverstone. Tienen la misión de volver a construir un monoplaza competitivo para poder dar la oportunidad a sus pilotos de, al menos, terminar una carrera. Y, lo más importante, asegurar la integridad de los pilotos con un coche que no sea una amenaza para quienes lo conduzcan.

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