El extremo confiesa que, durante la segunda vuelta de la 25/26, llegaba a enfadarse consigo mismo, desde que «en diciembre comenzaron las molestias en el aductor», si bien celebra el punto de inflexión físico en «una temporada que promete mucho» y en la que pulsa el «respeto» de los rivales
«En diciembre empezaron las molestias en mi aductor y terminé la temporada tomando pastillas para jugar, porque me molestaba mucho. Había partidos en los que al otro día no podía caminar. Me enfadaba conmigo mismo, ya que siempre quiero dar lo mejor, pero, cuando estás limitado, tienes que tener control mental. El poder está en la cabeza, y este control de mi propia persona para mí es fundamental», reconoce Antony Matheus dos Santos en su entrevista durante este parón de selecciones con el podcast de ‘Sofascore’, que recientemente le coronó como el mejor jugador (en promedio de puntuación) de la Europa League 25/26.
Ahora, por suerte, ese calvario está olvidado: «Ahora ya pude hacer una pretemporada normal. Hoy ya puedo jugar sin pastillas, aunque aún me molesta un poco; no como antes, pero me siento muy bien para hacerlo todo«, añade el paulista, que se vanagloria del buen momento del Real Betis: «Empezamos muy bien. Ganar al Real Madrid con nuestra afición fue un partidazo, y empezar la Champions sumando los primeros tres puntos es muy importante. Me siento muy feliz de formar parte de la historia del club. Disputar la UCL tras 21 años es muy importante y todos asumimos esa responsabilidad con muchas ganas de pelear«.
Crecimiento del club
«Los rivales nos están teniendo más respeto; saben que, si se duermen un poco con nosotros, pueden perder. Esta temporada promete mucho y vamos a estar metidos al cien por cien en las tres competiciones que jugamos».
Regreso al Betis
«Para mí lo más importante es encontrarme conmigo y estar feliz. Desde que me encontré, las cosas han salido muy bien. Cuando estoy feliz, puedo disfrutar más de lo que estoy haciendo. Mi corazón quería volver al Betis. La primera opción era el Betis por encontrarme a mí mismo y por ser feliz; necesitaba ese momento para respirar un poco y estar bien, no sólo yo, sino mi familia también».
«Lo de Antonio de Triana es una forma de mostrar cariño y respeto; hoy, la gente lo pone por detrás en la camiseta. Cuando vine por primera vez por tres meses, la recepción ya fue diferente; me sentí en casa. Al volver con contrato hasta 2030, ver a tanta gente esperándome en el aeropuerto fue muy especial; salí del coche por la ventana para saludarlos a todos. Regresé a Manchester con la sensación de que quería volver, porque creé una relación muy sentimental con el Betis. Siempre que me pongo la camiseta del Betis juego por ellos, porque se lo merecen mucho».
Mejores momentos aquí
«Recuerdo muy bien el partido contra el RCD Mallorca donde marqué dos goles y di una asistencia, la semifinal contra la Fiorentina con el gol de falta y el partido ante el RCD Espanyol, que es el gol más bonito que he hecho. Pero el derbi que ganamos 2-1 es el partido más importante. Para mí ese partido de máxima rivalidad que remontamos es el ‘Top 1′».






