El equipo gallego pone el foco en el lateral izquierdo valencianista, pero se encuentra con la negativa rotunda de Corberán; la operación podría desbloquearse incluyendo dinero y futbolistas como moneda de cambio, aunque en Mestalla mantienen una postura firme con uno de sus canteranos más protegidos
El mercado se detiene directamente en la figura de Jesús Vázquez. El lateral izquierdo del Valencia CF es uno de los futbolistas que más gusta en el RC Celta de Vigo para reforzar el carril zurdo de cara a la próxima temporada, aunque la operación, a día de hoy, se encuentra en punto muerto.
El club gallego, con Claudio Giráldez al frente del proyecto, no ha desistido en su intención de reforzar una posición clave, pero se encuentra con la firme oposición del club che, que considera al canterano una pieza estratégica de presente y futuro.
Jesús Vázquez, prioridad para Giráldez
El técnico del Celta insiste en la necesidad de incorporar un lateral izquierdo con recorrido, proyección y capacidad para sostener el plan de juego ofensivo del equipo. Vázquez encaja en ese perfil y por eso se ha convertido en uno de los objetivos prioritarios. Según informa El Faro de Vigo, el club gallego ha realizado una oferta de cuatro millones de euros más dos futbolistas (Unai Núñez y Manu Sánchez) por el jugador.
Sin embargo, el Valencia ha cerrado la puerta a cualquier tipo de salida, ya sea traspaso o cesión. El jugador tiene contrato hasta 2028 y en Mestalla se confía en su progresión, pese a que la pasada temporada no fue titular habitual.
El lateral disputó 24 partidos de Liga, pero solo fue titular en nueve de ellos, un dato que alimenta el interés de otros clubes y abre el debate sobre su rol en el equipo.
Un Valencia firme: ni venta ni cesión
La postura del club de Mestalla es clara. Carlos Corberán considera a Jesús Vázquez un jugador importante en la rotación y no contempla su salida bajo ningún concepto.
En el cuerpo técnico valoran su perfil defensivo, su crecimiento y la posibilidad de que pueda consolidarse definitivamente. Además, el club no quiere debilitar una posición en la que no sobran efectivos.
La dirección deportiva entiende que el jugador todavía tiene margen de crecimiento dentro del proyecto y no quiere repetir errores del pasado con canteranos que terminaron consolidándose lejos de Mestalla.
Un precedente entre ambos clubes
La relación entre Valencia y Celta en el mercado no es nueva. Ambos clubes ya protagonizaron una operación de alto impacto en 2019 con el traspaso de Maxi Gómez, en la que se incluyeron futbolistas y compensaciones económicas para cerrar el acuerdo.
Ese precedente alimenta la idea de que una fórmula mixta podría volver a ser la clave, aunque en esta ocasión las posiciones iniciales están mucho más distantes.
El Celta busca fórmulas: dinero e intercambio
Ante el bloqueo, el Celta ha empezado a explorar alternativas para intentar desbloquear la operación. La principal vía pasa por combinar una oferta económica con la inclusión de futbolistas en la negociación.
Entre los nombres que han aparecido en las conversaciones figuran Manu Sánchez -cedido este último curso en el Levante- y Unai Núñez -a préstamo durante los últimos seis meses en Mestalla-, dos jugadores que interesan en Valencia y que podrían abaratar el coste de la operación.

El caso de Unai Núñez es especialmente relevante. El central ha dejado buenas sensaciones en su paso reciente por el club valencianista y gusta a la dirección deportiva, aunque su salario supone un obstáculo importante. El Valencia, de hecho, ya ha valorado su incorporación en otras ocasiones, pero la operación no ha terminado de avanzar por motivos económicos.
Un jugador con un dilema personal
Más allá de la negociación entre clubes, Jesús Vázquez vive una situación particular. El lateral ha mostrado siempre su deseo de triunfar en el Valencia, el único club en el que ha jugado desde su etapa formativa.
Su compromiso con el proyecto ha sido constante, incluso en momentos en los que su protagonismo ha sido limitado. Sin embargo, a sus 23 años, pero el jugador también es consciente de que necesita continuidad para seguir creciendo, por lo que se está planteando seriamente su marcha.
Esa búsqueda de equilibrio es ahora su principal dilema. El jugador duda si seguir apostando por su progresión en Mestalla o valorar un cambio de aires que le garantice más regularidad.

El Celta no es el único interesado
El interés del Celta no es aislado. Equipos como Osasuna o Getafe también han seguido de cerca la evolución del lateral valencianista.
Su rabiosa juventud y su capacidad para proyectarse en ataque lo convierten en un lateral con cierta cotización dentro del fútbol español.
Por ahora, la operación está completamente estancada. El Valencia no negocia su salida y el Celta estudia alternativas mientras mantiene el nombre de Jesús Vázquez en lo alto de su lista de prioridades.
En Vigo no descartan volver a la carga, especialmente si se abre alguna vía con jugadores incluidos en la operación. Pero en Mestalla la postura sigue siendo firme: su lateral no está en venta.





