La Selección egipcia empata en Seattle, pasa a dieciseisavos del Mundial 2026 como segunda del Grupo G e Irán queda pendiente de entrar como una de las mejores terceras tras el gol de Saber y la igualada de Rezaeian
Egipto jugará los dieciseisavos del Mundial 2026. La selección de Hossam Hassan empató 1-1 ante Irán en el Estadio Seattle y cerró la fase de grupos en segunda posición, con cinco puntos.
Mahmoud Saber adelantó muy pronto a los Faraones, Ramin Rezaeian igualó poco después y el VAR anuló en el añadido un gol iraní que habría cambiado por completo el destino del Grupo G. Irán queda ahora a la espera de otros resultados.
Egipto golpea pronto e Irán responde con orgullo
Egipto e Irán llegaron a la última jornada con una oportunidad histórica. Ninguna de las dos selecciones había superado nunca una fase de grupos mundialista y el Grupo G todavía dejaba varias combinaciones abiertas antes del pitido inicial.
Egipto dependía de sí misma para clasificarse y todavía podía pelear por la primera plaza. Irán, invicta hasta ese momento, necesitaba sumar para mantenerse con vida y mirar de reojo lo que ocurriera en el Nueva Zelanda – Bélgica.
El partido arrancó con el ritmo de una final pequeña. Egipto presionó arriba, atacó con decisión y encontró premio casi de inmediato. Irán acusó el golpe, pero reaccionó con la personalidad de un equipo que sabía que un tropiezo podía dejarlo fuera del Mundial.
Saber adelanta a Egipto tras una acción de Salah
El 1-0 llegó en el minuto 5. Mohamed Salah participó en el origen de la jugada y Mahmoud Saber apareció para mandar el balón al fondo de la portería de Alireza Beiranvand.
El gol encarrilaba la noche para Egipto y reforzaba su candidatura a terminar incluso como líder del grupo. Durante unos minutos, los Faraones tuvieron en la mano un escenario ideal: marcador a favor, clasificación controlada y presión trasladada a Irán.
La selección de Hossam Hassan parecía haber encontrado el inicio perfecto. Con Salah como foco de atención y Trezeguet atacando espacios, Egipto obligó a Irán a correr hacia atrás desde muy pronto.
Shobeir detiene un penalti a Taremi, pero Rezaeian empata
La respuesta iraní no tardó. Szymon Marciniak señaló penalti por una acción de Abdelmonem sobre Mehdi Taremi y el capitán iraní asumió la responsabilidad desde los once metros.
Mostafa Shobeir adivinó la dirección del lanzamiento y sostuvo a Egipto con una parada de enorme valor emocional. Sin embargo, la alegría duró muy poco. Irán no se hundió tras el fallo y siguió cargando el área.
En el minuto 14, Ramin Rezaeian aprovechó un rechace y firmó el 1-1 con un remate desde la línea de fondo. El gol devolvía a Irán al partido y dejaba claro que la noche no iba a resolverse por la vía sencilla.
Bélgica mueve la tabla del Gupo G desde Vancouver
Mientras Egipto e Irán se medían en Seattle, Bélgica empezaba a cambiar el orden del Grupo G desde Vancouver. Cada gol de los Diablos Rojos ante Nueva Zelanda movía la clasificación y obligaba a los Faraones a hacer cuentas.
Egipto pasó de mirar el liderato a defender una segunda plaza que también tenía un valor histórico. Bélgica, con su goleada, terminó alcanzando los cinco puntos y superando a los africanos por diferencia de goles.
Ese ruido clasificatorio acompañó todo el partido. Egipto e Irán no solo jugaban contra el rival que tenían delante, sino también contra una clasificación que cambiaba a más de 200 kilómetros.
Egipto empuja, Irán resiste y el VAR decide el drama
La segunda parte tuvo menos claridad, pero mucha más tensión. Egipto intentó asumir el peso del partido y Hossam Hassan buscó más energía en ataque con los cambios, mientras Irán fue replegándose para proteger un empate que todavía podía darle opciones de clasificación.
El bloque iraní levantó un muro por delante de Beiranvand. Egipto tuvo más balón, más intención y más presencia en campo contrario, pero le costó transformar ese dominio en ocasiones limpias.
El desgaste empezó a notarse. Los Faraones fueron perdiendo frescura y Salah acabó dejando el campo antes de la hora de partido para dar entrada a Zizo. El cambio añadió preocupación, aunque el objetivo colectivo seguía intacto: cerrar la clasificación.
Salah se marcha y Egipto pierde claridad arriba
La salida de Salah cambió el tono ofensivo de Egipto. El capitán no había tenido su noche más brillante, pero su sola presencia condicionaba a la defensa iraní y obligaba a Beiranvand a estar pendiente de cada recepción en banda derecha.
Sin él, Egipto mantuvo la ambición, pero perdió amenaza directa. Trezeguet tuvo alguna opción y Zico había generado peligro antes de ser sustituido, aunque el equipo no terminó de encontrar el último pase.
Hossam Hassan buscó piernas frescas, pero el partido entró en una fase más espesa. Egipto quería ganar para discutir el primer puesto a Bélgica, pero el empate empezaba a tener un valor demasiado grande como para desordenarse en exceso.
Ghorbani avisa desde lejos y despierta a Irán
Irán, que durante muchos minutos pareció conformarse con esperar, encontró oxígeno en acciones aisladas. Una de las más claras llegó con un disparo lejano de Mohammad Ghorbani que obligó a Shobeir a mantenerse atento.
Ese aviso despertó a la selección de Amir Ghalenoei. El equipo iraní entendió que podía encontrar un premio mayor en el tramo final y empezó a empujar con más convicción.
Khalilzadeh marca en el añadido, pero el VAR lo anula
El momento más dramático llegó en el tiempo añadido. Shoja Khalilzadeh mandó el balón a la red y desató la celebración iraní, convencida de haber encontrado el gol que podía meterla directamente en los dieciseisavos.
La alegría se congeló unos segundos después. La revisión detectó un fuera de juego milimétrico y el tanto fue anulado. Irán pasó de la euforia a la desesperación en una de esas acciones que definen una fase de grupos entera.
Aún hubo tiempo para más sufrimiento. Irán siguió atacando y rozó el gol en otro remate que se estrelló en la madera. Egipto resistió como pudo hasta el pitido final y celebró una clasificación que no llegó con brillo, pero sí con un enorme peso histórico.
Egipto pasa a dieciseisavos e Irán queda en la cuerda floja
El empate deja a Egipto segunda del Grupo G, igualada a cinco puntos con Bélgica, pero por detrás de los Diablos Rojos por diferencia de goles. Su próximo rival será Australia, el 3 de julio en Dallas.
Irán, en cambio, termina tercera con tres puntos y sin haber perdido un solo partido. Ahora deberá esperar al cierre de otros grupos para saber si entra entre las mejores terceras y alarga su aventura en el Mundial.
La noche fue cruel para los iraníes: penalti fallado, gol anulado en el añadido y un remate al larguero en los últimos instantes. Egipto, sin completar su mejor actuación, sobrevivió al drama y logró lo que buscaba desde el primer día: superar la fase de grupos por primera vez.
Ficha técnica
1. Egipto: Shobeir; Hany, Rabia, Abdelmonem (Ibrahim, m. 14), El Fotouh; Lasheen, Saber (Ateya, m. 46), Ashour (Marmoush, m. 46), Salah (Zizo, m. 57), Trezeguet y Ziko (Abdelkarim, m. 76).
1. Irán: Beiranvand; Rezaeian, Kanaani (Hardani, m. 46), Khalilzadeh, Nemati, Mohammadi; Ghoddos (Moghanlou, m. 67), Ezatolahi, Ghorbani, Mohebi (Jahanbakhsh, m. 90+1); y Taremi.
Goles: 1-0, m. 5: Saber. 1-1, m. 14: Rezaeian.
Árbitro: Szymon Marciniak, de Polonia. Amonestó a Saber, Ibrahim y Lasheen, por Egipto, y a Kanaani, Nemati, Ezatolahi y Khalilzadeh, por Irán.
Incidencias: Partido de la tercera jornada del Grupo G del Mundial 2026, disputado en el Lumen Field de Seattle.




